6 diferencias entre celos y envidia

28 Diciembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana
Celos y envidia: ¿son lo mismo? ¿Por qué? ¿En qué se parecen y en qué se diferencian? Aquí nos centramos en 6 de sus diferencias, que te ayudarán a entender mejor estas emociones en caso de sufrir alguna de ellas.

Celos y envidia… ¿Quién no ha experimentado estas emociones alguna vez? Parecen conceptos similares y muchas veces se utilizan como sinónimos. Pero, ¿sabemos realmente cuáles son las diferencias entre celos y envidia? ¿Por qué no son lo mismo?

Como veremos, las situaciones que desencadenan celos y envidia suelen ser diversas, como también lo son otras de sus causas, sus consecuencias a nivel emocional, sus características… A través de este artículo podrás conocer mejor estos conceptos y entender por qué son, en realidad, emociones diferentes.

Celos y envidia: ¿qué es cada concepto?

Para conocer las diferencias entre celos y envidia debemos, primero, entender qué significa cada concepto. Según la RAE (Real Academia Española), los celos son la ‘sospecha, inquietud y recelo de que la persona amada haya mudado o mude su cariño, poniéndola en otra’. Aquí ya vemos cómo relacionan el concepto con las relaciones de tinte amoroso (sentir celos por alguien), y no tanto con las cosas (sentir celos por algún objeto). Aunque, lógicamente, se pueden sentir celos cuando alguien tenga “X” cosa que nosotros no tenemos.

En el caso de la envidia, esta presenta diferentes significados en la RAE: “tristeza o pesar del bien ajeno” y “emulación, deseo de algo que no se posee”. Como vemos, celos y envidia son conceptos muy similares. Sin embargo, no son exactamente lo mismo: por ello, vamos a conocer sus diferencias más notables.

Chico enfadado por celos narcisistas

Diferencias entre celos y envidia

Ahora sí, vamos a conocer 6 de las diferencias entre celos y envidia. Estas son las más destacables, aunque puede haber más. Para entender mejor estos conceptos, haremos alusión a algunos ejemplos ilustrativos.

Enfoque de la emoción

El objeto al que se dirige la emoción en celos y envidia es una de sus primeras diferencias. Así, mientras que en los celos, lo que suele generarlos es una situación que provoca sospecha o miedo a perder aquello querido (generalmente una persona), en la envidia el malestar es generado por la persona que genera este sentimiento, o por la “cosa” que tiene ella y nosotros no.

Por ejemplo: sentir celos porque nuestra pareja flirtea con otra persona (los celos nos lo generan su conducta, la situación en sí) y sentir envidia de alguien que se acaba de comprar un coche.

Origen, causa

Generalmente, los celos nacen del miedo a perder algo que ya se “tiene” y la envidia nace de aquello que deseamos y no tenemos. Aunque las parejas no nos pertenecen (somos personas libres, no objetos que pertenecen a las personas), cuando alguien se muestra muy celoso puede sentir que “perderá” a esa persona y eso es lo que le genera el miedo y el malestar. En cambio, la envidia surge cuando envidiamos algo que tienen (o que son) los demás y nosotros no tenemos (o somos).

¿Miedo o rabia?

Otra de las diferencias entre celos y envidia tiene que ver en el sentimiento que éstos originan (o el sentimiento que suele predominar). En el caso de los celos, lo que predomina es un intenso miedo a perder algo; en cambio, en la envidia, el sentimiento que predomina es la rabia, así como el resentimiento que genera el hecho de no tener aquello que tanto anhelamos.

De todas formas, los celos también pueden generar rabia y la envidia, miedo (hablamos, sin embargo, de lo que suele predominar en cada caso).

Consecuencias

Las consecuencias de tener celos y envidia también pueden diferir. En el caso de los celos, éstos pueden volverse patológicos y causar un verdadero malestar en la persona que los sufre (sobre todo en las relaciones de pareja). La envidia, por su parte, no suele ser tan destructiva; suele generarnos malestar, pero de forma más momentánea que en el caso de los celos.

Ámbito de la vida

La envidia suele aparecer en cualquier contexto de la vida: trabajo, estudios, pareja… En cambio, los celos suelen ser más específicos del ámbito amoroso. Sin embargo, insistimos, ambas emociones pueden aparecer en cualquier ámbito de nuestra vida.

¿Posibilidad o certeza?

De forma general, podríamos decir que en los celos la emoción aparece por la incertidumbre, por el miedo a que otra persona aparezca y nos “quite” lo que sentimos como nuestro (es una posibilidad, una anticipación futura).

En cambio, en el caso de la envidia, esta aparece por una certeza: hay algo que nos está causando la emoción, algo real y palpable, tangible (no es una anticipación futura, es algo certero que está sucediendo en el presente).

“No eres celoso por lo que ves, sino por lo que te imaginas”.

¿Es normal sentirse así?

Sentir celos y envidia, hasta cierto punto, es algo normal (si acudimos a nuestros antepasados, estos sentimientos incluso podrían tener un sentido evolutivo); sin embargo, cuando estos interfieren en nuestra vida y aparecen con marcada intensidad, pedir ayuda nunca está de más. En estos casos, hablamos de sentimientos patológicos (que ya no cumplirían su función adaptativa).

Solemos atribuir celos al ámbito amoroso y de pareja y envidia al ámbito más “terrenal” (es decir, a los objetos, posesiones, riquezas…). En general, los celos aparecen en el ámbito de pareja. En cambio, la envidia suele originarse cuando vemos que los demás tienen “más” que nosotros (o tienen “eso” que tanto deseamos y que, sin embargo, no tenemos).

Mujer abrazando a su amiga con envidia

La importancia de trabajar celos y envidia

Para trabajar celos y envidia, tenemos que dejar de enfocarnos en aquello que no tenemos (en el caso de la envidia) y dejar de pensar que esa persona “nos pertenece” (en el caso de los celos). Ya que, el amor tiene que ver con la libertad, no con la posesión y los celos (y estos tienen más que ver con el miedo que con el amor).

Por otro lado, potenciar en ambos casos la autoestima de la persona, puede resultar beneficioso: debemos pensar que somos seres únicos y que compararnos con los demás, si no es para mejorar, siempre nos perjudicará (¡no es sano!). Así, la psicoterapia es una buena herramienta para trabajar estos sentimientos en caso de que interfieran realmente en nuestro bienestar.

“Los celos son posesión, no importa como quieran pintarlos. Es asfixiar al otro en nombre de un amor enfermizo”.

-Walter Riso-

  • Beck, A. (1996). Con el amor no basta. Barcelona. Edit. Paidós.
  • REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., [versión 23.3 en línea]. <https://dle.rae.es>
  • Reidl Martínez, L.M. (2005). Celos y envidia: emociones humanas. Universidad Nacional Autónoma de México.