7 señales para detectar un matrimonio tóxico - La Mente es Maravillosa

7 señales para detectar un matrimonio tóxico

Fátima Servián Franco 2 mayo, 2018 en Pareja 0 compartidos
Matrimonio dándose la espalda

Un matrimonio se convierte en tóxico cuando al menos uno de los miembros de la pareja sufre más de lo que es feliz. Se instala el malestar como rutina y es imposible una conexión emocional sana. La línea entre un matrimonio tóxico y uno problemático es muy delgada. Por eso, debemos estar atentos a las señales que indican toxicidad.

La existencia de dependencia emocional, conductas posesivas, celos, manipulación o discusiones frecuentes son indicadores de que la relación no anda bien. Además, estas conductas suelen señalar una situación de desigualdad entre los miembros de la pareja. Uno gana terreno y ejerce control, mientras el otro queda en la sombra y puede ser manipulado.

Una relación de pareja sana proporciona placer, felicidad y bienestar. En cambio, en un matrimonio tóxicouna o ambas partes se sienten infelices, tristes o ansiosas la mayor parte del tiempo que pasan con la otra persona. Este sufrimiento origina un gran desgaste emocional tanto en la pareja, como en el núcleo familiar. Veamos cuáles son sus señales más características.

La dependencia emocional crea vínculos tóxicos

La dependencia emocional es una trampa psicológica que encadena la posibilidad de ser feliz al hecho de estar con otra persona. Las personas dependientes son capaces de reconocer el maltrato y el menosprecio que sufren a diario, pero no tienen la capacidad para dejar de estar enganchadas a sus parejas. Piden perdón incluso por cosas que no han hecho, se muestran obedientes y cuidan todo tipo de detalles para que el otro se sienta cómodo, aunque esto suponga ir en detrimento suyo. Su intención es obtener la aprobación y el afecto de los demás.

Pareja agarrada

Posiblemente, la base de la dependencia emocional se encuentra en la baja autoestima que lleva al dependiente a no sentirse a la altura de su pareja. Estas personas son críticas consigo mismas hasta el extremo y por ello se sienten culpables, incluso del desprecio que puedan sufrir por parte de sus parejas. Lo que no saben es que el desprecio del otro aumenta casi en la misma proporción que su actitud de sumisión.

La persona dependiente vuelve una y otra vez al vínculo tóxico, del mismo modo que un drogodependiente vuelve a consumir. Con cada vuelta, la situación empeora creciendo el desprecio en la pareja y disminuyendo la dignidad y la autoestima del dependiente.

No hay amor suficiente capaz de llenar el vacío de una persona que no se ama a sí misma.
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Señales para detectar un matrimonio tóxico

Amor y dependencia están reñidos, si coexisten se destruyen. En el caso de que esto ocurra, aunque la relación de pareja permanezca, el amor se oscurecerá hasta convertirse en una necesidad para estar bien, para ser feliz. Esto llevará a traspasar los límites del respeto y la obsesión de control, que junto a la necesidad de aprobación dominarán la relación.

Las emociones perturbadoras y las relaciones tóxicas han sido identificadas como factores de riesgo que favorecen la aparición de algunas enfermedades.
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Las disputas en las relaciones amorosas siempre surgen. No hay nada malo en tener opiniones diferentes y expresarlas a la pareja. El problema viene cuando se convierten en rutina y los límites dejan de existir. A continuación, os dejamos 7 señales para identificar un matrimonio tóxico.

  • No hay respeto mutuo.
  • Uno de los miembros de la pareja tiene la mayor parte del  poder sobre ambos.
  • No hay esfuerzo por hacer feliz al otro.
  • Se confunde estar obsesionado con estar enamorado.
  • Se culpabiliza al cónyuge por todo o siempre se es el culpable.
  • Se justifica ante todo el comportamiento de la pareja.
  • Las discusiones son una constante.

Pareja discutiendo

Todas estas señales crean una atmósfera de malestar que impiden el mantenimiento de un vínculo sano. No hacen bien a nadie pero sí mucho daño, tanto que pueden llegar a ser patológicas. De ahí que sea tan importante aprender a ser independientes a nivel emocional. De este modo sabremos ser felices sin la necesidad de otros y creadores de bienestar en una relación.

La dependencia ata y manipula, la independencia emocional da alas para volar. Tratemos de cuidarnos y queremos para construir vínculos de calidad. 

 No puedes depender de nadie para ser feliz, ninguna relación te dará la paz que tú no hayas formado en tu interior.
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Fátima Servián Franco

Psicóloga General Sanitaria. Profesora colaboradora en la Universidad Internacional de Valencia y directora del centro de Psicología, Renacer.

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