Acromatopsia: un mundo en blanco y negro - La Mente es Maravillosa

Acromatopsia: un mundo en blanco y negro

Carolina López De Luis 18 octubre, 2016 en Neurociencias 222 compartidos
acromatopsia

La acromatopsia es un trastorno retiniano autosómico recesivo raro que se caracteriza por ceguera al color, fotofobia y agudeza visual seriamente reducida. La prevalencia estimada en todo el mundo es de entre 1 de cada 33000 en su forma hereditaria, aunque la acromatopsia también puede ser adquirida y causada por una lesión cerebral.

Esta condición neurológica rara es poco conocida. La incapacidad de percibir los colores puede causar problemas sobre todo en la etapa escolar. No entender conceptos como los del color en la escuela, además de la reducida agudeza visual y la fotofobia, puede aislarles y aumentar el riesgo de fracaso escolar.

Si hablamos de la diferencia que existente entre padecer acromatopsia de manera innata o causada por una lesión, tenemos que decir que perder una capacidad con la que has contado toda la vida puede ser mucho más incapacitante. Es complicado adaptarse a nueva percepción del medio ambiente, que se vuelve grisáceo y extraño.

Acromatopsia congénita

Es una enfermedad hereditaria causada por el mal funcionamiento de los conos, los receptores de la visión del color y la agudeza visual. Esto provoca que la persona que lo sufre no sea capaz de distinguir o percibir colores y además tenga dificultades para ver en situaciones en las que haya mucha luz.

No hay un tratamiento para esta enfermedad, pero sí que existen herramientas que pueden hacer la vida más fácil a quienes la padecen. Por ejemplo, se suelen utilizar unas gafas con cristales tintados de marrón para lidiar con la fotofobia. También lentes de aumento para poder ver pequeños detalles o ser capaz de leer un libro.
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En cuanto a la percepción del color, por ahora no hay ninguna solución que pueda ayudar a percibir los colores tal y como lo hacen las personas que no sufren de acromatopsia. Normalmente, aprenden cuáles son los colores de cada objeto y aunque sepan nombrarlos, no los conocen. Su mundo está dibujado en una tonalidad de grises.

Caso real: ” el pintor ciego al color”

El caso del pintor ciego al color fue descrito por el neurólogo y divulgador científico Oliver Sacks en su libro “Un antropólogo en Marte”. Este hombre sufrió un accidente de tráfico provocándole, además de amnesia temporal, ceguera al color. Jonathan I. había gozado de una vista “normal” durante toda su vida y de repente ni siquiera era capaz de reproducir los colores en su imaginación.

Oliver Sacks

Este suceso marcó un antes y un después en la vida de Jonathan, aunque con el paso del tiempo la experiencia se fue transformando de altamente negativa a tolerable, incluso positiva. En un principio, describía que su alrededor era percibido como algo desagradable, sucio, falso y antinatural, todo era confuso y carente de sentido.

Poco a poco empezó a disfrutar de su nueva perspectiva, sobre todo de la noche. La claridad de la luz del día le molestaba por lo que se volvió una persona noctámbula. Supo adaptarse a su nueva visión del mundo y a sus nuevas habilidades como captar más detalles en la oscuridad. Transformé su obra según su nueva perspectiva y tuvo una gran aceptación en el mundo del arte.

Pingelap, la isla de los ciegos al color

Oliver Sacks viajó a una isla llamada Pingelap, situada en la Micronesia, en la que un 10% sufre de acromatopsia congénita. Con él viajó Knut Nordby, que también padecía acromatopsia, con el fin de ayudar a los habitantes de esta pequeña isla a sobrellevar la enfermedad y para compartir experiencias con ellos.

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La condición hereditaria de esta enfermedad es una de las causas que explicarían la incidencia de la acromatopsia sea tan alta en esta isla. La teoría para explicarlo es que un tifón devastó la isla dejando muy pocos supervivientes. Entre ellos, habría un portador del gen y la repoblación de la isla, el aislamiento y la religión hicieron el resto.

Cuando un área del cerebro pierde una capacidad, la plasticidad cerebral, el resto de áreas intentan suplir esta capacidad, bien consiguiendo que se lleve a cabo mediante la creación de circuitos neuronales “anómalos” o bien mediante la mejora de otras capacidades.

Así, las personas con acromatopsia perciben de una manera más precisa el movimiento, la forma y los contrastes. También gozan de una mejor visión nocturna, por lo que se ocupan de la pesca nocturna y son considerados miembros valiosos en esta comunidad.

Carolina López De Luis

Psicóloga, Máster y doctoranda en Neurociencias. Me apasiona estudiar los procesos neurológicos que subyacen a nuestro comportamiento, emociones y salud.

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