La imaginación, donde lo gris es multicolor

7 diciembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Elena Sanz
La imaginación está estrechamente relacionada con importantes procesos mentales como la creatividad, el lenguaje o la empatía.

La imaginación, esa fantástica capacidad de transportarnos a otros mundos y realidades. Frecuentemente asociada a la infancia o a la locura, esta cualidad es una de las más valiosas que tenemos los seres humanos. A pesar de haber sido desdeñada durante años, en los últimos tiempos se esta descubriendo su innegable papel en importantes funciones mentales.

Imaginar nos eleva, nos humaniza y nos convierte en seres más completos. Nos ayuda a interpretar el pasado y a vislumbrar el futuro, a hallar soluciones innovadoras e incluso a comunicarnos. Sin imaginación nuestro mundo sería estrecho y limitado, quedaría circunscrito únicamente a lo tangible y desaparecería nuestra esencia.

Niños jugando a que vuelan montados en un avión de juguete gracias a su imaginación

Inteligencia y lenguaje

La imaginación se encuentra estrechamente relacionada con la inteligencia. Sin ella no existiría el pensamiento ya que cada concepto con el que nos manejamos es una representación mental de una imagen, de una realidad. Pensar es transformar, interpretar y dar forma a lo que nos rodea, agregándole sentido. Sin imaginación seríamos incapaces de conceptualizar el mundo tal y como lo hacemos. 

Nuestro pensamiento se basa en el lenguaje, cuando pensamos lo hacemos utilizando palabras, frases y afirmaciones. Sin embargo, el lenguaje es otra de las capacidades que se encuentra mediada por la imaginación. Gracias a ella logramos asociar sonidos y símbolos a sus correspondientes representaciones reales. Al leer evocamos en nuestra mente el contenido, damos forma y realidad a algo que está ausente.

Al comunicarnos con alguien transformamos mentalmente sus palabras en imágenes e ideas con sentido. Es nuestra imaginación la que nos permite comprender lo que el otro nos dice y plasmar verbalmente nuestro mundo interno.

El papel de la imaginación en la empatía

Es esta misma cualidad la que nos permite, no solo comprender lo que el otro nos transmite, si no vivenciarlo. La empatía consiste en ponerse en el lugar de la otra persona, en dilucidar sus emociones y motivaciones, en imaginar qué se siente desde su posición.

Para empatizar hemos de salirnos de nuestra propia concepción personal y trasladarnos a la realidad emocional del otro. Sin imaginación quedaríamos constreñidos a nuestros puntos de vista y la conexión emocional no sería posible.

 

Niña vestida de superhéroe

Sueños y recuerdos

Uno de los aspectos más interesantes de la mente humana es que cada vez que recuerda, transforma. Es decir, nuestra mente no es una grabadora: nuestros recuerdos no son totalmente objetivos, están impregnados de emociones e interpretación. Recordar es evocar, imaginar el pasado, y al hacerlo integramos los aprendizajes y emociones con que contamos en el momento. 

Por otro lado, los sueños son una de las más prolijas manifestaciones de la imaginación. Cuando soñamos nos trasladamos a un mundo que solo existe en nuestra imaginación, a pesar de que no sea este un proceso conscientemente dirigido. Sin imaginación el fantasioso y espectacular mundo simbólico que desplegamos en nuestros sueños no tendría lugar.

Creatividad e innovación

El elemento esencial de la creatividad es la capacidad de imaginar algo que aún no existe y darle vida a través de combinaciones ingeniosas. La creatividad permite innovar, soñar más allá de lo existente y traerlo a la realidad. Es la imaginación la que hace que las sociedades avancen y evolucionen. Sin ella permaneceríamos estancados en lo conocido pues seríamos incapaces de visualizar algo diferente y mejorado.

Es cierto que algunas personas son, naturalmente, más creativas que otras. No obstante, todos poseemos imaginación y es la práctica la que desarrolla la habilidad. Imaginar y crear ayudan a flexibilizar las actitudes y sirven de acto catártico. Por ello es tarea de cada uno de nosotros trabajar nuestro lado más imaginativo.

Niño jugando con un camión

Relación entre imaginación y percepción

Puede parecer que percibir e imaginar son conceptos totalmente independientes e, incluso, contrapuestos. Sin embargo, se ha comprobado que a nivel neurofisiológico imaginar una acción es similar a llevarla a cabo. Si imaginas que estás levantando un peso, se activarán las mismas áreas que si estuvieras haciéndolo en realidad. Por tanto, imaginar es otra forma de experimentar, de vivenciar.

Lejos de ser una cualidad secundaria y poco relevante, se encuentra íntimamente relacionada con importantes procesos mentales. Por ello es importante conservar y potenciar nuestra imaginación. Es la cualidad capaz de hacernos aprender del pasado, comprender el presente y crear el futuro.

  • Artola, T., Barraca, J., Mosteiro, P., Ancillo, I., Poveda, B., & Sánchez, N. (2012). Prueba de imaginación creativa para adultos. Madrid: TEA Ediciones.
  • Egan, K. (1999). Fantasía e imaginación, su poder en la enseñanza primaria: una alternativa a la enseñanza y el aprendizaje en la educación infantil y primaria (Vol. 30). Ediciones Morata.