¿Tienes un “alma vieja”?

Raquel Lemos Rodríguez · 13 enero, 2015

Seguramente habéis oído hablar de un “alma vieja”. Este concepto hace referencia a todas aquellas personas que presentan ciertos rasgos que las diferencian y destacan del resto. Esto puede ser un especial talento para la música, para las matemáticas, ciertas sensibilidades desarrolladas… En todo esto, existen ciertos patrones que las denominadas “almas viejas” poseen indistintamente.

Un alma vieja se distingue del resto porque tiene algo especial. Puede ser por un mayor nivel de madurez, tal vez de inteligencia. ¿Quieres saber qué es lo que diferencia a estas personas de las demás? Estos son algunos de esos rasgos distintivos, ¿los tienes?

1. Madurez elevada

Mujer representando un alma vieja

Si te sientes mayor a los de tu edad desde muy joven, es posible que seas un “alma vieja”. La madurez elevada se caracteriza por sentirse más cómodo con gente mayor a ti, tienes pensamientos y razonamientos superiores a los “normales” para tu edad y sientes que no encajas en tu grupo de amigos.

“Las relaciones son el sello distintivo de la persona madura.”

-Brian Tracy-

2. Pensar demasiado

Aprovechas cualquier momento para pensar y reflexionar. Siempre profundizas en todo lo que te ocurre, en todo lo que dices, en los actos que ves o realizas.  Reflexionas sobre los pros y los contras de tus actuaciones intentando entenderlo todo, encontrarle un sentido siempre basado en la coherencia y la reflexión.

3. Alto nivel de empatía

Comprendes de forma especial lo que le sucede a los demás. Eres capaz de ponerte en su lugar, de comprenderlos cuando los demás no lo logran. Por eso, confían en ti para contarte sus problemas. Saben que tú escucharás y aconsejarás sin juzgar.

“Si no tienes empatía y relaciones personales efectivas, no importa lo inteligente que seas, no vas a llegar muy lejos.”

-Daniel Goleman-

4. Fuerte instinto

Mujer quetiene alma vieja con una mariposa

Esta característica tiene dos vertientes. Una vertiente se refiere a cierta “sensación” que se tiene sobre las cosas y que te ayuda a decidir. A saber cuándo una persona es de confianza o no, cuándo debes elegir esto y no aquello… Tu instinto no suele fallar, aunque siempre cabe la posibilidad del error.

La otra vertiente es el instinto hacia cierta habilidad. Un instinto desarrollado naturalmente ya sea para la música o cualquier otro ámbito. Por ejemplo, en un programa denominado Factor X en el que se buscan nuevos talentos un día apareció Amira Willighagen.

Una niña que canta el aria Oh mio babino caro con tal soltura, naturalidad y fidelidad a las tantas sopranos que la han interpretado que hasta el jurado no da crédito. Incluso, en el propio programa un miembro del jurado menciona que es un alma vieja en el minuto 3:35. También han sido llamados almas viejas personajes como Robert Frost y  Eckhart Tolle.

5. Poca importancia hacia lo material

No es que rechaces lo material, sino que es algo a lo que no le prestas atención. Disfrutas más de las relaciones personales y experiencias que de adquirir o vivir rodeado de elementos de elevado valor. Para ti el dinero es algo necesario, pero tener mucho no es uno de los objetivos de tu vida. Te conformas con lo que tienes y sabes ahorrar.

6. Un alma vieja disfruta de la soledad

Si eres un alma vieja no tienes miedo a la soledad y disfrutas con la introspección. No sientes la necesidad de estar rodeado permanentemente de gente. Al contrario, necesitas ese espacio para ti solo que te permita reflexionar y profundizar en lo que ocurre a tu alrededor.

Son las características principales de un alma vieja. Características que a veces pueden crear problemas de inadaptación con personas de la misma edad, o de desconexión, ya que no encuentra personas que piensen con ella o estén a su altura.