Ante una infidelidad: actuar con tranquilidad

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 30 septiembre, 2015
Edith Sánchez · 26 enero, 2015

 

Hemos escuchado frecuentemente frases como “Mi pareja nunca me ha sido, ni me será infiel”, “Solamente hay infidelidad, si en la relación abundan los problemas” y otras similares. Sin embargo, no podemos olvidar que la infidelidad es más común de lo que se piensa. Por eso debemos ser realistas a la hora de afrontar un problema de esta índole, de tal forma que nuestras emociones y nuestras acciones no provoquen comportamientos de los que después nos arrepintamos.

Tal vez nuestra pareja se ha mostrado diferente en la relación últimamente; aspectos como la monotonía, la insatisfacción o la simple curiosidad y necesidad de adrenalina, motivan a empezar una relación nueva, sin importar si esta es pasajera o no. A veces, simplemente la infidelidad ocurre y el implicado no sabe explicar por qué. En cualquier caso, el autocontrol y el propósito de estar mejor deben ser la prioridad a la hora de afrontar este tipo de situaciones.

 

¿Qué hacer en estos casos?

 

Principalmente, no debemos tomar decisiones con la cabeza caliente, es decir, en estado de agitación, ya que la situación puede agravarse. Es casi obvio que tengamos mucha confusión en esos momentos. Sentimos que el dolor y la ira nos invaden y corremos el riesgo de actuar precipitadamente. Lo mejor es tranquilizarnos y esperar a que baje la marea.

Luego de que estemos serenos, debemos dar el siguiente paso: escuchar al otro. No olvidemos que en la mayoría de los casos, esta persona mentirá. Es decir, negará todo lo ocurrido. Lo más frecuente es que después de un tiempo, y cuando entienda la dinámica de la situación, cuente de manera parcial lo que sucedió realmente.

Una situación como la infidelidad hace que nos veamos frente a varias alternativas y tengamos la posibilidad de actuar de diferentes formas. Es importante recordar que la infidelidad afecta a ambos miembros de la pareja y, por lo tanto, los dos deben buscar soluciones eficaces para superar ese impase.

También pueden llegar a la conclusión de que lo mejor es terminar con esa relación definitivamente. Sea como sea, lo importante es tomarse un tiempo para reflexionar y decidir, de la manera más serena posible, cuál es el camino más saludable para los dos.

No hay fórmulas mágicas que te puedan decir cuál es la mejor decisión después de una infidelidad. En algunos casos, vale la pena luchar por la relación, sabiendo la verdad sobre lo sucedido y buscando elementos que permitan superar las dificultades. En otros casos, la herida puede ser tan grande, o marcar precedentes tan profundos que resulta imposible continuar.

 

¿Seguir o terminar?

 

Si finalmente decides continuar con tu pareja y superar esta crisis, lo primero es que no cedas a la tentación de auto compadecerte y sentirte como la víctima, pues son los dos quienes deben corregir los errores del pasado para que la relación funcione nuevamente. En ese caso, más bien debes encontrar la manera de perdonar, por mas difícil que sea, ya que ese perdón es lo único que te va a permitir superar la infidelidad definitivamente.

Los dos deben analizar si había algo en la relación que diera lugar a la infidelidad. Este paso supone un avance muy importante, si han decidido seguir juntos. Hacer una retrospectiva de lo vivido y de las fallas que se cometieron en el pasado, ayuda a encontrar respuestas para determinar el por qué la relación desencadenó en una infidelidad. También abre la puerta a la reconciliación y el entendimiento.

Hablar sinceramente y compartirle al otro nuestras reflexiones, hace que se genere un ambiente idóneo para mejorar aspectos como la confianza, la comprensión, la ternura; con esto, si el amor es auténtico, volverá a fluir como en un principio.

Si te resulta difícil continuar con la relación, pero tampoco quieres terminarla, lo mejor es que busques ayuda profesional. Una terapia de pareja implica que un tercero, imparcial y especializado, va a entrar a valorar la situación. Su propósito es ayudarles a los dos a superar ese impase de la mejor forma, gracias a su experiencia y a sus conocimientos.

Si optas por esa alternativa, no utilices la situación para recalcar la infidelidad del otro en todo momento. Más bien debes poner todo tu empeño en superar el problema y continuar.

Pero si, en definitiva, para ti es mejor dejar esta relación en el pasado, no temas tomar la decisión. Es mejor que continúes tu vida solo, en lugar de quedarte a vivir una realidad que puede convertirse en un infierno sin fin.

Imagen cortesía de Marc Nadal