Baby Sign para comunicarse con los más pequeños

25 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Cristina Girod de la Malla
¿Alguna vez te has sentido frustrado por no entender lo que pide tu bebé? Esto puede acabarse si pones en práctica el Baby Sign. Sigue leyendo para conocer en qué consiste y cuáles son sus beneficios.

Los niños pronuncian su primera palabra alrededor de los 12 meses. Sin embargo, antes ya tienen un lenguaje -algo rudimentario- que les permite comunicarse y darse a entender. Un ejemplo claro de esto son los gestos. ¿Y si se enseñara a los niños a usar determinados gestos para comunicarse de manera eficaz, antes de aprender a hablar? Esto es exactamente lo que hace el Baby Sign. 

En este artículo vamos a hacer un repaso sobre cómo se desarrolla el lenguaje en los primeros años de vida. Además, veremos cuál es un buen momento para enseñar el lenguaje de signos y qué puede aportar el Baby Sign a la educación del bebé y cómo este facilita la comunicación del niño o niña con su entorno.

Bebé con los brazos abiertos

Un vistazo rápido al desarrollo del lenguaje

Se han descrito tres etapas fundamentales en el desarrollo del lenguaje: el periodo preverbal o prelingüístico, el periodo holofrásico y el periodo de las primeras combinaciones de palabras.

En el periodo preverbal, los niños se comunican con el exterior, principalmente a través de gritos y llantos. Las madres (sobre todo) suelen dirigirse a los niños con un lenguaje especial llamado habla de estilo maternal o maternés. Se trata de un lenguaje lento y de frases sencillas con un vocabulario fácil de entender. En este periodo, uno de los elementos más importantes son los gestos y las respuestas no verbales.

En el periodo preverbal, sin embargo, no todo es lenguaje no verbal: se empiezan a emitir los primeros sonidos intencionales. Los primeros sonidos constituyen vocalizaciones reflejas que tienen como objetivo manifestar disgusto o malestar.

Posteriormente, los arrullos parecen expresar emociones más positivas. Estos sonidos comienzan a considerarse como indicativos de madurez del habla cuando combinan sonidos vocálicos y consonánticos, como ocurre en el balbuceo reduplicativo y el balbuceo no reduplicativo. Este patrón de habla sigue evolucionando hasta que, más o menos a los 12 meses, se emite la primera palabra. Por otra parte, el periodo holofrásico es un periodo entre los 12 y los 24 meses en el que los niños expresan ideas completas con una sola palabra.

Ahora, conozcamos el Baby Sign

El Baby Sign es una herramienta creada por Susan Goodwyn y Linda Acredolo. Se trata de un sistema de comunicación aumentativo que consiste en enseñar a los bebés gestos básicos y sencillos que representan las palabras clave de un idioma. Esto les va a permitir comunicarse eficazmente con su entorno antes incluso de aprender a hablar.

Cada niño se desarrolla a su ritmo y, por ello, no existe un momento perfecto para enseñar a los bebés a signar. Sin embargo, parece que a partir de los 6 meses puede empezar a introducirse con ciertas garantías. A partir de esta edad, muchos bebés ya permanecen sentados por sí mismos y realizan determinados gestos, como saludar, aplaudir o señalar, lo que puede facilitar la tarea

Los gestos empleados son gestos sencillos adaptados a las capacidades motoras de los bebés. El Baby Sign basado en lengua de signos americana es la forma más extendida, aunque es cierto que pueden inventarse algunos signos, según las necesidades. A continuación podéis ver la forma más típica de enseñar algunas palabras:

  • Leche/teta: hacer un gesto de pinza, o de ordeñar, a la altura del pecho.
  • Biberón: con el puño cerrado y el pulgar extendido, acercarse el puño a la boca (como si fuera a chuparse el dedo).
  • Comer: colocar las puntas de los dedos sobre los labios.
  • “Más”: agitar el puño cerrado con el pulgar arriba, de arriba a abajo.
  • “Ya no más”: con las manos abiertas, cruzar y descruzar las manos.
  • Beber: colocar el puño cerrado sobre los labios con el pulgar hacia arriba.
  • Dormir: colocar ambas manos bajo la cabeza, girándola ligeramente hacia un lado.
  • ¿Dónde está?”: encoger los hombros, con las palmas de las manos hacia arriba.

¿Cómo enseño a signar a mi bebé?

Para poder enseñar de manera eficaz, se deben seguir unos pasos: en primer lugar, realiza el gesto a la vez que dices la palabra, en un tono positivo y agradable. Inmediatamente después, dale el estímulo del que has hablado. Por último, refuerza los intentos repitiendo la palabra y el gesto y dándole aquello que intentaba pedir.

Es importante destacar que se puede ayudar al niño o la niña a realizar un determinado gesto si observamos que no consigue hacerlo. La forma correcta de hacerlo es hacer el gesto con él o ella cogiendo sus manos, diciendo la palabra a la vez que hacemos juntos el gesto y, posteriormente, dándole aquello que pide.

Es fundamental comenzar con palabras comunes y sencillas, sobre todo aquellas que más necesitan (agua, leche, comer, dormir). Por este motivo, es más aconsejable empezar por aquellas a las que él o ella va a tener que recurrir más a menudo.

Hay que ser constante durante varias semanas y, sobre todo, hay que tener paciencia y repetir las veces que haga falta, sin convertir “las sesiones” en algo aversivo para el bebé.

Beneficios del Baby Sign

El único peligro del Baby Sign es que puede ocurrir que los niños y niñas se acomoden a esta forma de comunicación y pierdan el interés por empezar a hablar. La forma de evitar esto es decir la palabra siempre que hagamos el gesto y el bebé haga el gesto y conforme vaya creciendo reforzar las aproximaciones a la palabra que realicen.

Salvo este pequeño detalle, este sistema de comunicación ha demostrado tener grandes beneficios en muchos aspectos del desarrollo de los niños y, también, en la relación entre padres e hijos, y vamos a conocerlos a continuación:

  • Reduce la frustración derivada de la falta de comprensión. Tanto del bebé, que a menudo recurre a los gritos y llantos para hacerse entender, como de sus familiares. Esto ayuda a aumentar la confianza del niño hacia los padres, ya que sabe que éstos van a saber responder a sus necesidades.
  • Promueven un desarrollo emocional positivo. Esto viene derivado de la reducción de los sentimientos de frustración.
  • Estimula el desarrollo del lenguaje y de la comunicación, tanto verbal como no verbal, ya que este sistema de comunicación hace que adquiera habilidades e intención comunicativa antes que los niños y niñas que no signan.
  • Estimula el desarrollo intelectual. Se ha comprobado que los bebés que signan tienen un mayor cociente intelectual.
  • Fomenta el desarrollo de la autonomía y la autoconfianza.
  • Promueve el aprendizaje por imitación y observación.
  • Fortalece el vínculo afectivo de los hijos e hijas con sus madres y padres.
  • Te ayuda comunicarte mejor con tu bebé, aunque no sepa comunicarse verbalmente.
Niña sonriendo en la cama

Otros usos del Baby Sign

Esta forma de comunicación es empleada también con niños sordos, aunque con pequeñas modificaciones, ya que en estos casos no es necesario decir la palabra en alto. También es un buen recurso para comunicarse con niños autistas, ya que estos últimos tardan más en desarrollar el lenguaje (incluso puede que no terminen desarrollándolo).

Si te encuentras en alguna de las situaciones anteriores, el Baby Sign es un buen recurso que quizá quieras probar. De igual forma, si tienes un bebé de menos de 6 meses y ya estás empezando a experimentar la impotencia de no entenderle, quizá esta forma de comunicación pueda ayudaros, tanto a ti y a tu bebé. Te invitamos a que lo pruebes y observes los beneficios.