Bailar ayuda a gestionar la ansiedad

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 5 julio, 2018
Óscar Dorado · 5 julio, 2018

Hacer ejercicio mejora el bienestar emocional. Poner el cuerpo en movimiento provoca que el cerebro segregue serotonina, una hormona que está relacionada directamente con el estado de ánimo y endorfinas, sustancias químicas que promueven el sentimiento de satisfacción. De ahí que se recomiende practicarlo si experimentamos estrés, ansiedad o nos sentimos desanimados.

Ahora bien, no todo el mundo tiene predisposición a hacer deporte. Algunos lo consideran aburrido, otros demasiado pesado y están esos que no encuentran la motivación suficiente para ponerse en marcha. En estos casos bailar puede ser una opción muy recomendable. De hecho, según algunos estudios bailar ayuda a gestionar la ansiedad y alivia parte de la tensión física que acompaña a este estado mental.

Para muchas personas, la danza es una forma de desahogo, un medio de expresión y un refugio en el que cobijarse. Puede llegar a ser una actividad muy divertida a la vez que desafiante. Por ello, es ideal para quienes deseen distraerse y centrarse en algo positivo. Además, entre sus muchos beneficios, fomenta la creatividad.

Algunos estudios demuestran que el cuerpo tiene una profunda influencia en la mente. Así, debido a la manera en que el cuerpo se mueve cuando se está llevando a cabo esta actividad, podemos decir que bailar ayuda a gestionar la ansiedad y cualquier otra emoción que nos en determinados momentos nos bloquee. Profundicemos.

Bailar ayuda a gestionar la ansiedad a través de la expresión de emociones a nivel corporal y la liberación de preocupaciones al focalizar nuestra atención en el presente.

Mujer bailando

Bailar para conectar cuerpo y emociones

Bailar proporciona numerosos beneficios tanto a nivel físico como mental que pueden ayudarnos a hacer más amena la rutina.  Además, esta actividad es una gran herramienta para exteriorizar los sentimientos a través del movimiento, es decir, para conectar con las emociones que sentimos y llegar a expresarlas.

Ahora bien, entre todos los tipos de baile que existen, algunos que han demostrado ser más terapéuticos que otros. Por ejemplo, un estudio considera el tango adecuado para aquellas personas diagnosticadas de depresión y enfermedad de Parkinson.

Asimismo, bailar hace que los pensamientos se simplifiquen, se calmen e incluso se esfumen, al tener que focalizar la atención en los movimientos. De esta forma, bailar ayuda a gestionar la ansiedad porque desvía la atención de los estímulos amenazantes. De hecho, un estudio llevado a cabo por Peter Lovaat afirma que bailar facilita que el cerebro cree nuevas rutas de pensamientos y circuitos neuronales.

“Mientras bailo no puedo juzgar. No puedo odiar, no puedo separarme de la vida. Solo puedo estar alegre y entero. Es por ello que bailo”.

-Hans Bos-

Beneficios psicológicos del baile

A continuación, te mostramos cuáles son los beneficios psicológicos que tiene el baile y de qué forma este puede ayudar a gestionar y reducir la ansiedad.

Ayuda a conectar

Bailar nos permite conectar con nuestro interior. Nos brinda la oportunidad de conocernos a través del lenguaje corporal y despertar nuestros sentimientos y emociones. De esta forma, podemos conectar con esa ansiedad que reprimimos para expresarla y canalizarla, favoreciendo una adecuada gestión emocional.

Además, también nos ayuda a conectar con los demás si practicamos bailes grupales o en pareja.

Mejora el estado de ánimo

Al bailar favorecemos que la mente se libere de nuestros miedos y preocupaciones, mejorando nuestro estado de ánimo. Por ello, es una actividad muy recomendable tanto para las personas que se sienten solas como aquellas que experimentan estrés y ansiedad.

Parejas bailando en el gimnasio

Desarrolla la concentración

Bailar requiere mucha concentración mental, ya que es necesario pensar de forma cuidadosa en los movimientos que estamos haciendo. Además, este es uno de los principales motivos por el que nos liberamos de las preocupaciones y comenzamos a practicar una atención en el aquí y ahora, en el presente.

Refuerza la autoestima

Cuando empiezas a bailar, solo existe la opción de ser paciente y mejorar con el paso del tiempo. En consecuencia, el hecho de saber que poco a poco vas mejorando y adquiriendo mayor destreza, provoca que aumente el nivel de confianza que tienes contigo mismo.

Del mismo modo, el baile facilita un aumento de energía. Si lo practicamos de manera regular, notaremos como mejora también nuestro rendimiento físico y por tanto, el nivel de capacidad de nuestro cuerpo. Y esto tendrá un impacto directo en cómo nos sentimos.