Batman, más allá de la máscara

Leah Padalino · 10 junio, 2018

Batman es, quizás, uno de los superhéroes más complejos que podemos encontrar.. Bien es cierto que si pensamos en otros personajes como Spiderman, nos damos cuenta de que comparten algo más que la condición de héroes y que es frecuente que estos tengan un oscuro pasado. Un pasado que les llevará a convertirse en los personajes que todos conocemos y que les hará “elegir el camino del bien”.

Además del característico traje de murciélago, una de las señas de identidad del universo Batman es la oscuridad que envuelve tanto al personaje como al mundo en sí. La ciudad de Gotham, cuyos edificios se inspiran en Nueva York, es un lugar sombrío, oscuro, donde reina el caos y la delincuencia. Una clara oposición a Metrópolis, la ciudad de Superman, que fácilmente identificamos con  luz, color… Curiosamente ambas ciudades están inspiradas en Nueva York y se ha llegado a decir que Metrópolis representaría el día mientras Gotham sería la noche. Siguiendo este símil, podemos encontrar que, tanto Batman como Superman, se parecen enormemente a sus respectivas ciudades.

Se han contado infinidad de historias de Batman, se han hecho películas (las más conocidas las de Tim Burton y, recientemente, las de Christopher Nolan), series de animación, etc. Batman es un personaje fácilmente reconocible por el público en general y también lo son los villanos que protagonizan sus historias, especialmente, el Joker.

El origen de Batman se remonta a 1939, cuando Bob Kane y Bill Finger publicaron bajo el sello de Detective Comics lo que sería el comienzo de una era. Ese primer Batman dista mucho de la actualidad, evoluciones, cambios, nuevos personajes… La huella de Batman es, sin duda, muy extensa, pero no vamos a abordarla en este artículo, sino que trataremos de “desenmascarar” a este oscuro superhéroe.

Batman en la noche

Batman, el origen

Todos los héroes del mundo del cómic tienen un punto de inflexión, un pasado trágico que hará que sus vidas cambien para siempre, que les marcará y les llevará a elegir el camino de la justicia. En el caso de Batman, será la muerte de sus padres. Bruce Wayne es la verdadera identidad de Batman, en su infancia, creció en la ciudad de Gotham junto a sus padres, rodeado de lujos por pertenecer a una familia adinerada.

Sin embargo, como dice el refrán “el dinero no lo es todo” y la vida del joven Wayne se vio truncada cuando, tras salir del teatro junto a sus padres, un asaltante los asesinó ante los ojos del pequeño Wayne que entonces tenía 8 años. Este hecho hizo que Batman heredase toda la fortuna y que quedase a cargo del mayordomo Alfred Pennyworth, que se convertiría en su figura paterna. Pennyworth es un hombre de origen británico, de impecables modales que, además de mantener el refugio de Batman, será una especie de consejero espiritual.

La muerte de sus padres será el detonante para que Bruce decida acabar con la maldad, luchar solo ante la injusticia y el mal para que no vuelva a ocurrir nunca nada igual. Quizás, a Batman deberíamos llamarlo solo héroe, pues a diferencia de los superhéroes tradicionales, carece de habilidades sobrenaturales o sobrehumanas. Bruce Wayne es un hombre extremadamente inteligente que, para lograr llevar a cabo su propósito, decide estudiar en las mejores universidades del mundo para, así, poder crear extrañas armas y artilugios que le ayuden en su lucha; además, se entrena duramente en artes marciales para alcanzar una perfecta condición física.

A su regreso a Gotham, construye el que será su personaje, su nueva identidad: Batman. Lo más significativo de este personaje es, sin duda, su característico atuendo de murciélago, pero ¿por qué un murciélago? La respuesta puede parecer obvia si pensamos en la oscuridad que envuelve a la ciudad de Gotham, los murciélagos salen de noche, se asocian con el mal y son temidos por gran parte de la población. Sin embargo, Batman no eligió a este animal solo por la oscuridad que evoca, sino que es una forma de convertirse en su propio miedo y afrontarlo.

¿Por qué ser luz para combatir la oscuridad? Batman lucha contra el mal desde la sombra, desde su cueva, permaneciendo en el anonimato: Wayne temía a los murciélagos, igual que temía a los criminales, pero convirtiéndose en su propio miedo logró ese “poder” del que carecía. Ya no hay nada que temer, ya no hay más que afrontar, el miedo era la principal barrera a la que podía enfrentarse y, al convertirse en la personificación del mismo, este desaparece. Así, Batman no solo combate contra la maldad, sino contra sus propios miedos.

Uno de los puntos más cuestionados por expertos en psicología y por la crítica ha sido la dualidad de la personalidad de este superhéroe, mostrando que, quizás, el personaje ficticio sea Bruce Wayne y Batman la verdadera personalidad, pues, para evitar sospechas, Bruce Wayne se muestra como un hombre rico y despreocupado, bastante mujeriego, aunque colabora en obras benéficas; mientras Batman es de lo más serio, oscuro y solitario, siendo esta la verdadera personalidad de personaje. De este modo, muestra una nueva contraposición al clásico Superman, donde el héroe no es más que un disfraz de la verdadera personalidad.

Batman como héroe

La palabra héroe proviene del griego antiguo y es un concepto que, actualmente, conocemos gracias a la literatura, mitología, cine… La idea del héroe plantea la existencia de un hombre con características próximas a la divinidad, características que le llevarán a combatir el mal y que le ayudarán a obtener beneficio personal y para los demás. Según algunos filósofos como Platón, el héroe sería una especie que se encuentra a caballo entre los dioses y los hombres.

La idea del héroe ha cambiado con el paso del tiempo. En la Antigüedad, la mitología fue la que iba dibujando las características de los mismos y, así, tenemos ejemplos como Aquiles. La inmortalidad en ocasiones iba ligada al héroe y, por tanto, estaba muy cerca de la divinidad. En las tragedias, sus características eran superiores al hombre, pero no a la naturaleza; y en la Edad Media, hablamos de héroes de guerras que protagonizaban cantares de gesta como el Cid y libros de caballerías como el Amadís de Gaula.

Batman con capa extendida

En el mundo del cómic, lo asociamos a características sobrehumanas similares a la concepción más clásica. Uno de los puntos en común de los héroes es el viaje, en toda la literatura universal, observamos viajes donde el héroe se crea a sí mismo, va ganando batallas, superando adversidades y adquiriendo honra.

En el caso de Batman, asistimos a un héroe atípico para el mundo del cómic por sus características totalmente humanas, pero sí asistimos a ese viaje, a esa creación del héroe y a la adquisición de la honra y de símbolos que le identifican.

Los villanos

Detrás de un superhéroe, tiene que haber un villano, un personaje de características similares que trate de desarmar sus planes. La construcción del villano suele ser similar a la del héroe, pero tomando un nuevo camino. En el caso de Batman, cabe destacar que es él quien crea a sus villanos, aunque de forma indirecta.

Del mismo modo que Bruce Wayne decide combatir el mal, surgen personajes que no están conformes con la lucha de Batman y se convertirán en enemigos. A lo largo de los cómics, hemos conocido infinidad de personajes que deciden plantarle cara a Batman, cabe destacar que muchas también son mujeres como Catwoman o Hiedra Venenosa, aunque el más reconocido es el Joker, cuya relación con Batman es más profunda de lo que parece y se pone en cuestión en La broma asesina, obra de gran complejidad que merece la pena disfrutar.

Batman es un personaje fácilmente reconocible, pero complejo. Un personaje oscuro, envuelto en una atmósfera lúgubre e hipnótica que todavía nos sigue fascinando.

“El infortunio, el aislamiento, el abandono y la pobreza son campos de batalla que tienen sus héroes”.

-Víctor Hugo-