Blackout o amnesia parcial tras beber alcohol

13 mayo, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Paula Villasante
Los sujetos afectados a menudo creen estar despiertos en lugares extraños sin recordar cómo llegaron allí. Así, algunas personas bajo este síndrome realizan incluso actos delictivos como el asesinato.

El síndrome de blackout es un fenómeno que se produce por una intoxicación aguda derivada del consumo de alcohol. Se trata de una especie de amnesia que afecta a cualquier recuerdo que recoja episodios que hayan ocurrido bajo la influencia del alcohol.

Así, el blackout se caracteriza por un deterioro de la memoria durante la intoxicación por alcohol. Bajo este síndrome, las personas afectadas pueden comportarse de ciertas maneras características. Una es conocida como el bloqueo, que provoca que las personas conduzcan largas distancias sin ser totalmente conscientes de ello o mantengan conversaciones aparentemente normales en fiestas que luego pueden no recordar.

Los sujetos afectados, a menudo, creen estar despiertos en lugares extraños sin recordar cómo llegaron allí. Así, algunas personas bajo la influencia de este síndrome son capaces de realizar incluso actos delictivos como el asesinato (2).

Hombre con problemas de alcoholismo, síndrome de blackout

Tipos de blackout

Un blackout puede ser completo (en bloque) o parcial (fragmentario o atenuado). Así, cuando una persona se ve afectada por un blackout completo presenta una amnesia total con respecto a ciertos episodios significativos que de otra manera serían memorables. Lo que más caracteriza a este tipo de blackout es que la pérdida de memoria es permanente y no se puede recuperar bajo ninguna circunstancia.

Sin embargo, parece que los blackout fragmentarios ocurren con más frecuencia (4, 5). En este tipo de amnesia inducida por el alcohol, existen más probabilidades de recordar lo que pasó o parte de ello.

En estos casos, el paciente puede creer que no tiene nada que recordar, que simplemente esos eventos olvidados no existen. Así, el déficit de metamemoria es un problema en las investigaciones sobre el blackout parcial.

Epidemiología

Este síndrome es común especialmente en las personas que presentan un alto volumen y frecuencia de consumo de alcohol.

De hecho, este factor es el más relacionado con las causas del blackout. Así, hoy en día se conoce que cualquier persona que beba demasiado y muy rápido puede experimentar un blackout.

Factores de riesgo

Aunque se requiere una alta concentración de alcohol en sangre para inducir un blackout, muchas de estas personas consumidoras de alcohol recuerdan haber bebido mucho más y no haber tenido este tipo de amnesia (6).

Así, parece que los principales factores de riesgo del blackout son:

  • Beber alcohol (normalmente de manera rápida).
  • Beber con el estómago vacío.
  • Y beber licor o alcohol diferente a la cerveza.

Sin embargo, parece que no todas aquellas personas que beben rápida y excesivamente presentan este tipo de episodios de amnesia. Hay personas que, por alguna razón, son más vulnerables al deterioro de la memoria inducida por el alcohol (6, 7).

Hombre con botella de alcohol en la mano

Fisiopatología del blackout

Un blackout es el resultado de la interrupción de la formación de la memoria inducida por el alcohol. La formación de la memoria implica los siguientes procesos (8):

  • Codificación, registro inicial e interpretación de estímulos.
  • Almacenamiento, consolidación y mantenimiento de estímulos codificados.
  • Recuperación. Es decir, la búsqueda y recuperación de estímulos almacenados.

El alcohol tiene sus mayores efectos en el primer proceso de la memoria, la codificación. El efecto del alcohol en la codificación puede interrumpir el procesamiento del contexto para la formación de la memoria episódica.

La memoria episódica se encarga del contexto de los recuerdos. Si el episodio se codifica con un contexto defectuoso, como puede ocurrir en el blackout, entonces la recuperación de los recuerdos relativos a la memoria episódica puede ser particularmente difícil (9, 10) o incluso imposible, en el caso del blackout total.

Lo positivo del blackout parcial es que, en ellos, recordar a un sujeto los eventos que ocurrieron durante el blackout a menudo hace resurgir algunos recuerdos olvidados. Estos detalles pueden ser beneficiosos para reconstruir la memoria que no fue bien codificada.

efectos del alcohol

Implicaciones terapéuticas en la amnesia inducida por alcohol

A día de hoy parece claro que los blackouts no ocurren solo en aquellas personas que abusan del alcohol. Sin embargo, el blackout es un indicio de un consumo excesivo de este. De hecho, una gran mayoría de los alcohólicos experimentan apagones durante la fase temprana de la adicción (11).

Además, los blackouts crónicos pueden ser un claro signo de alcoholismo. Se ha determinado en un estudio que los estudiantes universitarios que presentaron este síndrome se asustaron por la amnesia que tuvieron. Por ello, disminuyó su consumo de alcohol.

El caso es que, si no se modifica adecuadamente el comportamiento de consumo de alcohol tras la ocurrencia de este síndrome, ello puede derivar en una adicción crónica al alcohol. Así, el aprender sobre esta situación puede ser clave en aquellas personas afectadas por la amnesia inducida por alcohol.

  1. Lee, H., Roh, S., & Kim, D. J. (2009). Alcohol-induced blackout. International journal of environmental research and public health, 6(11), 2783-2792.
  2. Conrad, B. (1986). Time is all we have: Four weeks at the Betty Ford Center. Arbor House Publishing.
  3. Jennison, K. M., & Johnson, K. A. (1994). Drinking-induced blackouts among young adults: Results from a national longitudinal study. International journal of the addictions, 29(1), 23-51.
  4. Goodwin, D. W., Crane, J. B., & Guze, S. B. (1969). Alcoholic" blackouts": A review and clinical study of 100 alcoholics. American Journal of Psychiatry, 126(2), 191-198.
  5. Goodwin, D. W., Crane, J. B., & Guze, S. B. (1969). Phenomenological aspects of the alcoholic “blackout”. The British Journal of Psychiatry, 115(526), 1033-1038.
  6. White, A. M. (2003). What happened? Alcohol, memory blackouts, and the brain. Alcohol Research and Health, 27(2), 186-196.
  7. Nelson, E. C., Heath, A. C., Bucholz, K. K., Madden, P. A., Fu, Q., Knopik, V., ... & Martin, N. G. (2004). Genetic epidemiology of alcohol-induced blackouts. Archives of General Psychiatry, 61(3), 257-263.
  8. Hartzler, B., & Fromme, K. (2003). Fragmentary blackouts: Their etiology and effect on alcohol expectancies. Alcoholism: Clinical and Experimental Research, 27(4), 628-637.
  9. Baddeley, A. D. (1982). Domains of recollection. Psychological Review, 89(6), 708.
  10. Birnbaum, I. M., Hartley, J. T., Johnson, M. K., & Taylor, T. H. (1980). Alcohol and elaborative schemas for sentences. Journal of Experimental Psychology: Human Learning and Memory, 6(3), 293.
  11. Fields, R. (1992). Drugs and alcohol in perspective. Bellevue, Washington: Wm. C. Brown Publishers.