Branko Milanovic: “el ascensor social no está funcionando"

Edith Sánchez·
23 Julio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González al
23 Julio, 2020
Branko Milanovic es otro de los economistas que llama la atención sobre la gradual concentración de poder y de dinero que se está produciendo a escala mundial. Un hecho que pone en peligro a la propia democracia.

Branko Milanovic es economista y experto en desigualdad y crítico de la sociedad contemporánea. No cree en la izquierda porque piensa que se ha convertido en “parte de lo mismo”; tampoco en la derecha, de la que piensa que sus políticas solo persiguen el interés de parte de la sociedad.

Para Branko Milanovic hay dos grandes capitalismos en el mundo. El primero es el económico y su mayor representante es Estados Unidos. El segundo es el capitalismo político, con su máxima expresión: China. De uno u otro modo, ambos hacen lo mismo; es decir, concentrar el dinero y el poder en pocas manos.

En ambos capitalismos está presente la misma forma de producción y no cree que los dos grandes polos de poder, China y Estados Unidos estén confrontados ideológicamente. A juicio de Branko Milanovic, lo único que se disputan es el mercado.

No es necesario cambiar el sistema, sino las cantidades de dinero que pagan unos en impuestos y reciben otros en transferencias sociales”.

-Branco Milanovic-

Personas subidas a torres desiguales

Branko Milanovic y la desigualdad

Branko Milanovic señala que tanto en Estados Unidos como en China la desigualdad crece cada día, como lo ha hecho en todo el mundo. Finalmente, solo hay élites tratando de mantener el poder en sus manos, al tiempo que para la mayoría de los mortales es cada vez más difícil acceder al bienestar.

Al igual que otros pensadores, reclama la igualdad como un valor que debe ir más allá de ideologías políticas o intereses particulares. Milanovic ve en la desigualdad y la concentración del poder un peligro para la democracia.

Hablamos de un esquema en el que los más ricos son también los mayores financiadores de los políticos. Estos últimos llegan al poder con el compromiso de gobernar para devolverles el favor/inversión realizada

Por esa razón, en muchos países las leyes que regulan la economía se dictan solo para favorecer a los más adinerados. Esto lleva a una espiral en la que al final lo que se forma es una plutocracia, es decir, un Estado dominado exclusivamente por los más ricos.

La democracia y las clases medias en riesgo

Milanovic señala que los más afectados con esa concentración de capital y de poder son las clases medias. Estas se vuelven más débiles y tienden a desaparecer. Así las cosas, la sociedad queda cada vez más polarizada: en un extremo los ricos y en el otro los pobres, sin densidad que una los dos puntos.

Desde su punto de vista, la clase media es fundamental para que funcione bien una democracia. A este segmento pertenecen quienes tienen más posibilidades de ascender socialmente. Constituyen una mano de obra calificada, con capacidad de compra y apertura en sus ideas políticas. En general, son los portadores del dinamismo social y de los cambios no violentos.

Así, la debilidad de la clase social se traduce en debilidad para la democracia. El impacto es muy negativo porque esto crea condiciones propicias para que se abran paso los populismos y los autoritarismos. Ambos son nefastos para una sociedad.

Grupos de personas en situación de desigualdad

Revertir la tendencia

A juicio de Branko Milanovic es decisivo frenar la concentración del capital. Piensa que para lograrlo hay una medida sana: gravar severamente las herencias, no todas, pero sí aquellas que superen el millón de dólares. Esos grandes capitales heredados son fuente de desigualdad, al tiempo que resultan moralmente cuestionables.

Milanovic cree que es más sano imponer un tasa impositiva alta a ese capital heredado antes que gravar el capital adquirido a través de la actividad empresarial. La constante que Branko Milanovic identifica en el mundo actual es que los ricos pagan cada vez menos gravámenes y, a la vez, los pobres reciben cada vez menos beneficios del Estado.

Otro factor decisivo es un acceso más igualitario a la educación superior. Las grandes universidades, principalmente las de Estados Unidos, cobran también grandes sumas para poder acceder a la educación. Esta realidad incrementa la desigualdad y priva a muchas personas de la posibilidad de ascender en la escala social.

Lo ideal sería que todas las personas tuvieran un punto de partida similar, en lugar de igualarlas a mitad del camino. Que haya las mismas oportunidades para todos es socialmente más aceptable que obligar a redistribuir el ingreso ya logrado. Milanovic es pues, otro de los grandes pensadores que se suma al clamor por mayor equidad en el mundo.

Fensterseifer, P. E., González, F. J., & da Silva, S. P. (2019). Educação física crítica em perspectiva democrática e republicana. Movimento (ESEFID/UFRGS), 25, 25070.