Thomas Piketty: “la desigualdad no es algo natural”

Edith Sánchez·
07 Junio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas al
07 Junio, 2020
No es fácil hablar de Thomas Piketty, uno de los economistas contemporáneos más importantes. En este artículo hacemos el intento de resumir el grueso de sus tesis que, independientemente de si se está de acuerdo con ellas o no, resultan sumamente interesantes.
 

Thomas Piketty es uno de los economistas más importantes del mundo y uno de los pensadores contemporáneos más apreciados dentro de distintos sectores. Este economista francés, especialista en desigualdad y distribución de la renta, ha recibido varios premios por su labor y, sin duda, es uno de esos autores que vale la pena conocer.

Como puede suponerse, Thomas Piketty ha sido un agudo crítico del sistema neoliberal. Este sistema, que se impuso en casi todo el mundo en las últimas décadas, proponía la idea de que el progreso del mercado generaría progreso para todos. La realidad parece demostrar lo contrario, ya que casi en todo el planeta ha crecido la pobreza y la desigualdad.

Son varias las ideas de Thomas Pikety que se consideran revolucionarias. Uno de los puntos centrales de su discurso tiene que ver con la desigualdad, un fenómeno que se ha incrementado en el mundo y que para este pensador es fruto del propio sistema y no un resultado natural, como se ha querido hacer ver muchas veces.

 

La distribución de la propiedad es una cuestión crucial en el siglo XXI”.

-Thomas Piketty-

Piezas de madera colocadas de forma desigual

Thomas Piketty y el desequilibrio

En sus diversas obras, muchas de las cuales han sido leídas apasionadamente por personas de todas las latitudes, Thomas Piketty señala que hubo un imperio brutal del capital hasta la Primera Guerra Mundial. No había manera de que alguien ascendiera socialmente si no se plegaba al gran capital, bien fuera por la vía de la herencia o por el sendero de la corrupción.

Después de la Gran Guerra, en Europa se instalaron otros códigos. El trabajo y el estudio se convirtieron en los factores determinantes para mejorar las condiciones económicas. Sin embargo, nuevamente regresó a una situación de gran inequidad social.

 

Tras ese lapso, y en particular desde los años 80, esta tendencia se revirtió. Desde el punto de vista de la economía, se volvió a las tesis del siglo XIX y nuevamente el gran capital se convirtió en el eje de la economía y de la política. La consecuencia de esto ha sido, principalmente, una desigualdad abismal.

Piketty dice que mientras en 1950 el dueño ganaba 20 veces más que sus empleados, en 2011 obtenía ingresos 6.000 veces superiores.

La desigualdad no es natural

Thomas Piketty creó una base interactiva con los datos sobre la evolución de la renta en más de 20 países en un lapso de casi tres siglos. Cuando llevó a cabo ese trabajo, la mayoría de los economistas estaban de acuerdo en que la desigualdad había aumentado en el mundo. Sin embargo, lo que los datos evidenciaron fue que esa desigualdad se había tornado extrema: inmoral.

Piketty probó que el 1 % de los más ricos de Estados Unidos habían duplicado su riqueza en el siglo XX y que tenían en sus manos el 20 % de la renta nacional. Gracias a datos probados como este, el economista pudo plantear que la concentración de capital solo es posible si simultáneamente se produce un masivo empobrecimiento de la gente.

 

Sin embargo, ¿por qué en el marco de un sistema liberal, como el que imperaba durante la Gran Guerra, se produjo una mayor equidad? Piketty piensa que esto solo se debió a que durante las dos guerras mundiales los bandos enemigos atacaron sistemáticamente los focos del gran capital. Fue un hecho fortuito que trajo temporalmente mayor igualdad.

Hombres hablando sobre mediación narrativa

Un capitalismo progresista

Thomas Piketty señala que el Estado y el sistema tributario juegan un papel fundamental en la mitigación o en el aumento de la desigualdad. Cuando la brecha es muy amplia se puede llegar a situaciones de alto riesgo, como ocurrió en 1929. Esto no solo significó una gran depresión económica, sino que además fortaleció los sectores antidemocráticos como el fascismo, el nazismo y el comunismo.

 

La propuesta de Piketty es de corte social-demócrata. Obviamente, no se trata de una posición nueva, pero sí es la primera vez que está soportada en cifras y en fórmulas matemáticas. Se trata entonces no de prohibir la propiedad privada, sino de ponerle límites precisos. En la misma línea de Keynes, señala que el Estado debe regular y limitar esa absurda concentración de capital mediante fuertes impuestos al capital.

Tales impuestos servirían para compensar a quienes menos tienen e impedir que las diferencias sociales lleguen a límites intolerables. Culpar a los pobres de su situación y exaltar a los multimillonarios, aunque su único mérito haya sido recibir una herencia, son algunos de los medios ideológicos que se han empleado para mantener intacta la desigualdad.

Lo que propone Thomas Piketty es un capitalismo progresista, o socialismo participativo, basado en dos pilares: “La propiedad social y el reparto de los derechos de voto en las empresas y, por otra parte, la propiedad temporal y la circulación del capital”. Esto permitiría diseñar sociedades más cooperativas y estables, pero, sobre todo, realmente democráticas.

 
Harvey, D. (2014). Algunas ideas sobre Piketty. on line] http://rotekeil. com/2014/05/20/algunas-ideas-sobre-piketty-por-david-harvey.