Bronisław Malinowski: biografía de un pionero de la antropología social

El nombre de Bronisław Malinowski pasó a la historia por ser uno de los grandes pioneros de la antropología social. Su principal aporte fue el de probar que los pueblos solo pueden conocerse mediante la convivencia directa y no a través de los libros.
Bronisław Malinowski: biografía de un pionero de la antropología social
Gema Sánchez Cuevas

Revisado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas.

Escrito por Edith Sánchez

Última actualización: 12 agosto, 2022

Bronisław Malinowski es uno de los antropólogos más relevantes de la historia. Sus aportes le dieron un nuevo aire y abrieron nuevas perspectivas para la antropología tradicional. A él se le debe la metodología conocida como “el observador participante”, la cual ha servido como pilar para muchas investigaciones posteriores.

A Bronisław Malinowski se le considera un pionero de la antropología social. Fue un científico social, en toda la extensión del término. Además de que era un teórico disciplinado y riguroso, también fue un investigador de terreno que convirtió el trabajo de campo en uno de los ejes de la antropología.

La antropología es el estudio del hombre abrazando a la mujer”.

-Bronislaw Malinowski-

Se destacó también por su absoluto respeto a todas las culturas. Supo acercarse a diferentes pueblos con la mente abierta y sin prejuicios. Defendió la idea de que una sociedad primitiva no es una sociedad inferior, sino que los desarrollos y pautas culturales tienen diferentes devenires.

Bronislaw Malinowski

La formación de Bronisław Malinowski

Bronisław Malinowski nació en Cracovia (Polonia), en 1884. Sin embargo, se habla de él como un inglés de origen polaco. Era hijo de una familia acomodada y su padre fue también un intelectual prestante. Malinowski tuvo diversos problemas de salud durante su niñez, por lo que su madre lo llevó en un largo periplo por Europa, buscando una cura.

Estudió filosofía y se especializó en física y matemáticas. Poco después viajó a Leipzig (Alemania) y allí comenzó a interesarse por el estudio de la psicología y la economía. En sus manos cayó el libro La rama dorada, de James Frazer, y le causó un profundo impacto. Desde entonces se interesó decididamente por la antropología, ciencia que se fue a estudiar en Londres, en la London School of Economics.

Tuvo como maestro a C. G. Seligman, un antropólogo destacado de aquella época. Seligman estaba convencido de que la mejor manera de elaborar las teorías antropológicas era acercándose directamente a los pueblos y conociendo de primera mano sus costumbres y su forma de pensar. Este enfoque hizo fuerte mella en Bronisław Malinowski.

El trabajo de campo

Gracias a los buenos oficios de Seligman, Malinowski consiguió el cargo de secretario en una expedición a Australia. Viajó entonces a Mailu y luego a las Islas Tobriand. Allí tuvo la oportunidad de convivir directamente con los nativos. Aprendió su idioma y puso todo su empeño en comprender sus costumbres y forma de vida. Allí comenzó a incubar lo que sería un trabajo de alcance universal.

Entre 1921 y 1929 comenzó a ordenar sus anotaciones y a darle forma a sus libros. De esa época datan las obras que lo hicieron famoso en todo el mundo. Estas son: Los argonautas del Pacífico oeste (1922), Sexo y represión en la sociedad salvaje (1927) y Vida sexual de los salvajes (1929). Pronto comenzó a dictar una cátedra de antropología social en universidades de Inglaterra y de los Estados Unidos. Sus seminarios se volvieron muy célebres.

También vivió un tiempo en Cuba, en donde realizó nuevos estudios y observaciones. La muerte lo sorprendió poco antes de iniciar una expedición a Oaxaca (México), en 1942. Tenía tan solo 58 años al momento de su deceso.

Piernas de personas de una tribu

La observación participante (OP)

La OP es una técnica de producción de datos en que el investigador observa las prácticas que los agentes sociales despliegan en los “escenarios naturales” en que acontecen (Jociles, 2018). Además, el investigador no solo observa, también participa en el desarrollo de esas prácticas, es decir, está inmerso en las actividades del día a día de los participantes.

La observación participante tiene varias características que pueden conducir a problemas éticos si no se entienden adecuadamente. Estos incluyen lo siguiente:

  • La naturaleza de la relación entre el investigador y los participantes.
  • La amplia gama de dinámicas de interacción, como las diferencias de estatus entre las dos partes, las diferencias de poder y las diferencias educativas.
  • La variedad de contextos, desde interacciones interpersonales cercanas hasta la observación de reuniones públicas y la participación real en eventos sociales.
  • En muchas ocasiones, la investigación se realizará en entorno que no son familiares para el investigador, lo que hace que su presentación de sí mismo y la interacción con los demás sean especialmente sensibles.
  • Los códigos éticos de los grupos bajo estudio bien pueden ser diferentes de los del país de origen/institución de origen del investigador.
  • La naturaleza cambiante de los roles y relaciones del investigador a lo largo del tiempo.
  • El uso de tecnología para documentar observaciones, incluidos mapas, fotografías, grabaciones de video y audio.

Conducta ética

Para evitar problemas éticos al implementar la OP el investigador debe tener en cuenta lo siguiente:

  • Metodología: explicar en detalle el escenario en donde se desarrollará la OP, qué interacciones potenciales estarán involucradas, cómo se recopilarán los datos y los tipos de temas que podrían discutirse.
  • Participantes: describirles a las personas los posibles problemas éticos que puedan surgir en el contexto de la investigación. Debe también explicar cómo planea ingresar al campo y familiarizar a las personas con su presencia y el proyecto.
  • Daños potenciales: ampliar tanto como sea posible el alcance y la variedad de los daños potenciales a los participantes, reconociendo que estos implicarán principalmente daños sociales, legales o psicológicos.
  • Privacidad y confidencialidad: proporcionar información sobre cómo salvaguardar los datos una vez recopilados.
  • Consentimiento informado: elaborar un consentimiento informado donde quede registrada la participación voluntaria de los participantes.

Los aportes de Malinowski

Bronisław Malinowski planteó una teoría de las necesidades. Según esta, cada sociedad debe satisfacer necesidades que le son propias y para ello crea una red de costumbres, creencias y relaciones. Es la necesidad específica de cada sociedad, lo que termina dándole forma a su civilización y su cultura. Por eso, las culturas entre sí son diferentes, ya que sus necesidades no son las mismas.

Algunas de las sociedades estudiadas por Malinowski eran de carácter matrilineal. Esto lo llevó a formular objeciones frente al concepto de complejo de Edipo, de Sigmund Freud. Planteó que lo que existía era un complejo básico y fundamental en el ser humano, pero que este no necesariamente correspondía al Edipo. Este último sería propio de las sociedades occidentales, pero no de todos los colectivos del planeta. Su intención era complementar el psicoanálisis, no rebatirlo, pues siempre fue muy adepto a este.

Para concluir, el principal aporte de Bronisław Malinowski fue el de haber probado que los diferentes pueblos deben ser estudiados in situ y no a través de los libros. Así mismo, los investigadores deben ir a esas comunidades de forma desprevenida y con una pregunta básica en mente: ¿por qué este grupo humano actúa de esta manera? El objetivo es comprender a fondo a esas sociedades y no hacer un inventario de detalles curiosos o anecdóticos.

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