Byung-Chul Han y su visión de la pandemia

Edith Sánchez·
16 Mayo, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas al
16 Mayo, 2020
Para Byung-Chul Han el efecto inmediato de la pandemia será la conformación de sociedades mucho más autoritarias en Occidente, con patente de corso para vigilar hasta el más mínimo movimiento de los ciudadanos. A esto le llama “feudalismo digital”, la nueva era.

Byung-Chul Han es otro de los grandes pensadores que se ha manifestado frente a la crisis originada por el contagio planetario del coronavirus. En sus primeras intervenciones al respecto, básicamente ha hecho una interesante comparativa entre la forma como los países orientales abordaron la pandemia y lo que hicieron los europeos.

El tema central de esos análisis iniciales es la libertad. Dice Byung-Chul Han que en Oriente hay unos gobiernos mucho más autoritarios que en Europa y, a la vez, una sociedad más obediente. Por eso en sitios como Corea, Taiwán y Singapur no se respondió a la pandemia con cierre de fronteras y confinamiento estricto.

Occidente llegará pronto a una conclusión fatal: que lo único capaz de evitar el cierre total es una biopolítica que permita tener acceso ilimitado al individuo”.

-Byung-Chul Han-

En estos casos concretos, ha contribuido mucho el hecho de que son países hipervigilados y en donde el Big Data es muy funcional. Byung-Chul Han ilustra esto con un ejemplo: si un ciudadano sale del metro en Pekín, una cámara será capaz de establecer su temperatura corporal. Si tiene fiebre, inmediatamente todos los que iban con él en el vagón recibirán una alerta en su móvil.

Imagen representando las Medidas tecnológicas para controlar el coronavirus

Libertad y disciplina

Para un europeo ese funcionamiento de la sociedad resulta casi impensable. El concepto de “esfera privada” es muy importante en los países de Europa. También la idea de libertad. Si de veras hay privacidad y libertad en Occidente es otro tema, pero, sea como sea, son conceptos que se valoran mucho en estas latitudes.

Sin embargo, Byung-Chul Han llama la atención sobre la medida que tomaron varios países europeos al impedir el ingreso de foráneos a sus territorios, cuando al convertirse en el foco mundial de la pandemia debían hacer lo contrario: impedir que quienes estaban en su territorio salieran y fueran por el mundo diseminando el virus, como efectivamente sucedió.

Otra gran diferencia está en el uso de las mascarillas. Mientras que en los países orientales tal medida jamás se discutió, en Europa muchos han sido renuentes a su uso, que se convirtió en objeto de debate. Los orientales desarrollaron rápidamente mascarillas lavables con nanofiltros y los europeos decidieron comprar lo que había y pelear por lo que no había.

Excesos, individualismo y pánico

Byung-Chul Han plantea que desde hace tiempo en Europa no existe algo tal como “un negativo”, encarnado en un enemigo radical. Por el contrario, lo que hay es un “exceso de positividad”: más y más productividad; más y más rendimiento; más y más comunicación. La gente ya no está reprimida, sino deprimida; no es explotada, sino que se autoexplota. La lucha la libra cada cual consigo mismo.

La globalización ha contribuido a esa primacía del exceso. Según Byung-Chul Han, es en ese contexto donde aparece el virus y este representa al enemigo que ha vuelto. La pandemia no se ve como algo que cada sociedad tiene y difunde dentro de sí, sino como algo que viene de fuera. Frente a esto, hay una respuesta desmedida: el pánico.

Las manifestaciones de ese pánico se sienten especialmente en los mercados financieros. El filósofo coreano señala que esto es así porque tal sector se sabe débil y vulnerable. Cualquier situación medianamente crítica lo lleva a enloquecerse un poco, quizás porque él mismo sabe que el crash solo es cuestión de tiempo. Se han levantado sobre una burbuja y lo saben.

Mujer con ansiedad por el coronavirus

El pronóstico de Byung-Chul Han

A diferencia de otros pensadores, Byung-Chul Han no cree que la pandemia, por sí misma, afecte finalmente al capitalismo. Por el contrario, en su opinión se volverá más salvaje cada vez. Cree que el éxito de los orientales será copiado por los gobiernos de Occidente en su peor faceta: el autoritarismo y la hipervigilancia.

El filósofo augura que en muchos lugares el estado de excepción será el estado normal de la democracia, a cuenta del virus. A su juicio, a diferencia de los orientales, que tienen un sentido colectivo de la vida, en Occidente la pandemia incrementará el individualismo y debilitará el sentido de cooperación social.

La pandemia, en todo caso, ha puesto bajo sospecha a los grandes representantes del capitalismo liberal: Europa y Estados Unidos. Al mismo tiempo, lanzó a los países orientales como modelos eficaces de gobierno para sortear crisis de gran envergadura. Byung-Chul Han piensa que de todo esto emergerán sociedades que van a comportarse como “zonas de seguridad”.

De un control general se va a pasar a un control individual, muy minucioso. Nadie podrá salir de su casa sin que el sistema lo sepa; nadie podrá comportarse por fuera del patrón establecido bajo pena de ser inmediatamente disciplinado por ello. La gente, de buena gana, se convertirá en objeto de vigilancia y se introducirá lo que el filósofo llama un “feudalismo digital”.

Reyes, L. G., & Casco, A. R. (2020). Contrastes: Byun-Chul Han y Slavoj Zizek y los escenarios de la postpandemia. Innovare: Revista de ciencia y tecnología, 9(1), 46-50.