Clark L. Hull y el conductismo deductivo

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 5 diciembre, 2018
Eva Maria Rodríguez · 5 diciembre, 2018
En el siglo XX se propusieron varias grandes teorías del aprendizaje. Clark L. Hull  propone una de las más detalladas, basada en la fuerza del hábito.

Clark Hull plantea una nueva manera de entender el conductismo. Hull quiso establecer los principios básicos de una ciencia de la conducta para explicar el comportamiento de animales de distintas especies y la conducta individual y la social. Es lo que se conoce como conductismo deductivo.

La teoría ofrecida por Clark L. Hull (1884–1952) fue la más detallada y compleja de las grandes teorías del aprendizaje conceptualizadas a lo largo del siglo XX. El concepto básico para Hull era la fuerza del hábito, del cual decía que se asentaba con la práctica.

Los hábitos se describían como conexiones de estímulo-respuesta basadas en la recompensa. Según Hull, las respuestas, y no las percepciones o expectativas participan en la formación de hábitos, el proceso es gradual y la recompensa es una condición esencial.

El conductismo deductivo trata de establecer los principios básicos del comportamiento de animales de diferentes especies, además de la conducta invididual y social.

El conductismo deductivo de Clark Hull

Hull es considerado un pensador neoconductista. Así, Clark Hull planteó una nueva manera de entender el conductismo a partir del positivismo lógico que dominaba en su época.

Al igual que los otros principales autores representantes del conductismo, Hull creía que el comportamiento humano podía explicarse mediante el condicionamiento y el refuerzo. La reducción del impulso actúa como un refuerzo para ese comportamiento.

Este refuerzo aumenta la probabilidad de que vuelva a ocurrir el mismo comportamiento cuando, en el futuro, surja la misma necesidad. Por eso, para sobrevivir en su entorno, un organismo debe comportarse de manera que satisfaga estas necesidades de supervivencia. Así, en una relación de estímulo-respuesta, cuando el estímulo y la respuesta son seguidos por una reducción en la necesidad, aumenta la probabilidad de que el mismo estímulo “produzca” la misma respuesta en el futuro.

Perro con lengua por fuera

Hull quiso establecer los principios básicos de una ciencia de la conducta para explicar tanto la conducta de animales de distintas especies como la conducta individual y la social. Su teoría del conductismo deductivo propone como concepto central el hábito. La fuerza del hábito dependerá de que la secuencia estímulo-respuesta venga seguida por un refuerzo y de la magnitud del mismo, que dependerá de la reducción del impulso asociado con una necesidad biológica.

Las teorías de aprendizaje de Hull se presentaron por primera vez en Mathematico-Deductive Theory of Rote Learning (1940), una colaboración con varios compañeros de trabajo, en la que expresó sus hallazgos a través de postulados expresados ​​en formas tanto matemáticas como verbales.

Hull desarrolló estas ideas en Principles of Behavior (1943), donde sugería que la conexión estímulo-respuesta depende tanto del tipo como de la cantidad de refuerzo.

Teoría del aprendizaje de Hull

Hull fue uno de los primeros teóricos en intentar crear una gran teoría diseñada para explicar todo el comportamiento. Esta teoría del aprendizaje desarrollada por Hull en 1943 se conoce como teoría de la reducción del impulso. Hull basó su teoría en el concepto de homeostasis, la idea de que el cuerpo trabaja activamente para mantener un cierto estado de equilibrio o equilibrio.

A parte de esta idea, Hull sugirió que toda motivación surge como resultado de estas necesidades biológicas. Así, en su teoría, Hull usó el término ‘impulso’ para referirse al estado de tensión o excitación causado por necesidades biológicas o fisiológicas.

Un impulso, como la sed, el hambre o el frío, crea un estado desagradable, una tensión. Para reducir este estado de tensión, los humanos y los animales buscan maneras de satisfacer estas necesidades biológicas (beber, comer, buscar abrigo). En este sentido, Hull sugirió que los humanos y los animales repitan cualquier comportamiento que reduzca estos impulsos.

La teoría de Hull se basa en la idea de que las unidades secundarias (a diferencia de las unidades primarias/innatas, que son necesidades biológicas como el deseo de socialización, la sed y el hambre) se aprenden a través del condicionamiento y satisfacen indirectamente las unidades primarias, como el deseo de dinero, ya que ayuda a pagar refugio o sustento.

Estas unidades secundarias múltiples se producen cuando uno se enfrenta a más de una necesidad. El propósito es corregir la interrupción del equilibrio (homeostasis), que es incómodo, lo que significa que el comportamiento se aprende y se condiciona si, y solo si, satisfacen un impulso primario.

Mujer bebiendo agua

Hull también desarrolló una manera de expresar esta teoría del aprendizaje matemáticamente, que es la siguiente:

sEr = V x D x K x J x sHr – sIr – Ir – sOr – sLr

En esta fórmula:

  • sEr: potencial de excitación, probabilidad de que un organismo produzca una respuesta (r) a un estímulo (s)
  • sr: fuerza de hábito, establecida por el número de condicionamientos previos.
  • D: Fuerza motriz, determinada por la cantidad de privación biológica.
  • K: motivación de incentivo, o el tamaño o magnitud de la meta.
  • J: el retraso antes de que el organismo pueda buscar refuerzo.
  • lr: inhibición reactiva, o fatiga.
  • slr: inhibición condicionada, causada por la falta previa de refuerzo.
  • sLr: umbral de reacción, la menor cantidad de refuerzo que producirá el aprendizaje.
  • sOR: error aleatorio.

Según Hull, el principal aporte de la teoría de la reducción del impulsto corresponde en gran medida en la eliminación y reducción de los impulsos, que en algún momento dificultan la actividad de las personas como tal, lo cual también implica un aumento en el potencial humano y que este pueda desenvolverse en su medio laboral, ya que, al satisfacer todas las necesidades, podrá mejorar el desempeño y de este modo tener un mayor éxito en la vida.

Comentarios finales

Los críticos consideraron el conductismo deductivo demasiado complejo o que no explicaba la motivación humana debido a la falta de capacidad de generalización.

Uno de los mayores problemas con la teoría de la reducción del impulso de Hull es que no tiene en cuenta cómo los refuerzos secundarios reducen los impulso. A diferencia de los impulsos primarios, como el hambre y la sed, los reforzadores secundarios no hacen nada para reducir directamente las necesidades fisiológicas y biológicas. Otra crítica importante a esta teoría es que no explica por qué las personas se involucran en comportamientos que no reducen los impulsos.

En cualquier caso, este enfoque influyó en teorías y explicaciones posteriores dentro de la psicología. Muchas de las teorías motivacionales que surgieron durante las décadas de 1950 y 1960 se basaron en la teoría original de Hull o se enfocaron en proporcionar alternativas a la teoría de reducción de impulso. Un gran ejemplo es la famosa jerarquía de necesidades de Abraham Maslow, que surgió como una alternativa al enfoque de Hull.

  • Hull, C. L., Hovland, C. I., Ross, R. T., Hall, M., Perkins, D. T., & Fitch, F. B. (1940). Mathematico-deductive theory of rote learning: a study in scientific methodology. Oxford, England: Yale Univ. Press.
  • Hull, C. L. (1943). Principles of behavior: an introduction to behavior theory. Oxford, England: Appleton-Century.
  • Leahey, T. (1998). Historia de la psicología. Madrid: Prenti Hall.