Cómo explica la psicobiología la conducta humana

29 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Cristina Roda Rivera
La psicobiología aporta datos de varias disciplinas que permiten estudiar de forma holística el comportamiento, en contra de visiones reduccionistas con las que ha coqueteado en el pasado.
 

La explicación de la conducta desde la psicobiología ha interesado a todos los profesionales de la ciencia del comportamiento, estén dentro de sus paradigmas o no. La psicobiología surge a lo largo de la segunda mitad del pasado siglo XX. Es el resultado de la paulatina integración de los conocimientos de la psicología y la biología.

La psicobiología crea con ello un nuevo marco de referencia amplio, unificador y potente para abordar su objeto de estudio: la conducta humana. Desde esta disciplina, la conducta es entendida como un proceso biológico que nos permite una interacción activa y adaptativa con el medio ambiente en el que vivimos.

Para ello persigue poner de manifiesto qué estructuras del sistema nervioso son responsables de la conducta, qué procesos la ponen en marcha, cómo se regula, qué finalidad tiene y cómo se ha ido modelando a lo largo de la evolución.

Cerebro humano

La aparición de la psicobiología

La psicología científica como tal surge con el conductismo. La conducta es considerada como un hecho positivo, objetivo, perceptible por los sentidos, verificable y susceptible de ser cuantificado. Quedan excluidas aquellas manifestaciones cuyo conocimiento solo es alcanzable por medio de la introspección.

 

Bajo el paradigma del conductismo (estímulo-respuesta: E-R), propuesto en 1913 por John B. Watson, la respuesta (el comportamiento) era función exclusiva del estímulo. Este paradigma sirvió para el desarrollo de la Psicología científica. Es un análisis del comportamiento que no tiene en cuenta los procesos orgánicos y la historia evolutiva que los ha modelado.

En 1917, el norteamericano Robert Woodworth (1869-1962), proponía el paradigma: estímulo-organismo-respuesta ( E-O-R), como marco de referencia en el que encuadrar todo estudio científico del comportamiento. De esta forma, la conducta dejaba de ser una variable que sólo estaba en función del estímulo, para depender también del organismo.

En qué medida uno y otro ejercen sus efectos, es la tarea que desde entonces viene ocupando a los que se dedican al estudio del comportamiento. El modelo E-R perduró hasta bien mediado el siglo XX en los círculos conductistas más radicales, pero el paradigma E-O-R , en el que se encuadra formalmente la psicobiología, es en la actualidad el marco de referencia de cualquier estudio científico del comportamiento.

Una vez definido el modelo que sigue la psicobiología, se debe definir claramente qué es el comportamiento pues las respuestas que podemos observar en un animal son muy variadas y no todas ellas se pueden catalogar como conducta propiamente dicha.

Explicación de la conducta según la psicobiología

La conducta es una propiedad biológica que, como el resto de características de los seres vivos, ha sido modelada por la selección natural. Es el reflejo de la evolución y junto con los otros dos elementos del paradigma E-O-R , el estímulo y el organismo, forma lo que se denomina un complejo adaptativo.

 

Las características de este complejo adaptativo varían entre las especies y en menor medida de unos individuos
a otros, ya que dependen de dos factores.

  • El primero de ellos es el filogenético y hace referencia a la historia evolutiva que ha experimentado la especie.
  • El segundo es el factor ontogénico y recoge las circunstancias en las que se ha desarrollado la vida del individuo
    desde el momento de su concepción.

Conducta y filogenia

Al conjunto de adaptaciones conseguidas a lo largo de la filogenia que recoge el acervo genético de la especie y que capacitan a cualquier miembro de la misma para recibir un determinado espectro estimular, procesar de determinada forma esta información y emitir una respuesta conductual, se les denomina causas lejanas del comportamiento.

Son las responsables de las diferencias que existen entre las especies, causantes, por ejemplo, de que las abejas posean fotorreceptores sensibles a la luz ultravioleta, de que nuestra especie pueda comunicarse a través del lenguaje, o de que los pájaros vuelen ante la presencia de un depredador.

Conducta y ontogenia

El segundo factor involucrado en las características del complejo adaptativo es el factor ontogénico. Las diferencias entre individuos aunque tengan la misma filogenia están motivadas por la dotación génica particular de cada individuo y las interacciones que se producen entre ese genotipo y el ambiente a lo largo de la vida.

Estas interacciones constituyen las causas próximas del comportamiento. Son las responsables de que las características generales de la especie se expresen de modo particular en cada individuo incrementando, con ello, la diversidad dentro de ella.

 

Peso genético

El peso de los factores genéticos es muy importante. Nos dan nuestras características como individuos pertenecientes a una especie y nos diferencian. Cuando se indica que un carácter depende o está controlado genéticamente, no hay que entenderlo de forma determinista.

Sus características son el resultado de la interacción entre el genotipo y el ambiente. Al conjunto de factores ambientales que actúan modulando la expresión de la información recogida en el genotipo se les denomina factores epigenéticos.

Sus efectos sobre el sistema nervioso pueden tener un mayor o menor grado de reversibilidad. Los efectos menos reversibles están asociados a periodos críticos que, generalmente, se circunscriben a la etapa perinatal. Un ejemplo de ello es la acción que ejercen las hormonas sexuales en las primeras etapas del desarrollo postnatal.

Silueta de una persona

La psicobiología y el estudio de la plasticidad neuronal

Los efectos reversibles están relacionados con una propiedad muy importante del sistema nervioso: la plasticidad neuronal, que es la capacidad que tienen las neuronas de experimentar cambios en su morfología y fisiología frente a distintas situaciones ambientales.

 

Esta propiedad ha tenido gran importancia a lo largo de la filogenia al favorecer la aparición de procesos tan importantes como el aprendizaje y la memoria que, a su vez, han permitido el desarrollo de sistemas nerviosos que respondan de forma más flexible y eficiente a los retos ambientales.

La psicobiología establece un nuevo marco de referencia, unificador y amplio, en el que integrar los resultados obtenidos en el campo de la biología y psicología con el fin de explicar la conducta humana. Se enmarca dentro del paradigma E-O-R y su objeto de estudio es el análisis científico del comportamiento humano.

Actualmente, lejos de ofrecer explicaciones reduccionistas, la psicobiología se afana por conseguir datos que contribuyan a una explicación holística del comportamiento que integre todos los factores explicativos provenientes de la ciencia.

 
Abril Alonso A., Ambrosio Flores,E., de Blas Calleja, M.A., Caminero Gómez, A.A., Lecumberri, C.G., y de Pablo González, J.M.(2016) Fundamentos de psicobiología. Madrid: Sanz y Torres.