¿Cómo superar las resistencias que no te dejan avanzar?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 21 agosto, 2015
Raquel Lemos Rodríguez · 31 enero, 2015

“Cuanto más hacemos, más podemos hacer”

-William Hazlitt-

Una resistencia es un tipo de barrera u obstáculo consciente o inconsciente que no nos impide avanzar. Estas resistencias abarcan desde creencias, hasta emociones y sentimientos. Muchas personas tienen resistencia al cambio debido al miedo, la ansiedad o el dolor que este cambio pueda suponer.

¿Cuáles son los factores que nos provocan resistencias?

 

Miedo a lo desconocido

 

Salir de nuestra zona de confort a un desierto enorme que no hemos visto nunca nos provoca miedo, incluso terror y pánico.

miedo a lo desconocido

 

Falta de información

 

Cuando no sabemos qué nos vamos a encontrar. Uno de los grandes temores del ser humano: la incertidumbre.

Cuando tenemos incertidumbre nos sentimos inseguros, no tenemos asideros y tenemos que ir casi a ciegas. Pero tenemos que hacerlo, tenemos que vencer esa incertidumbre que va a estar ahí.

 

Miedo al fracaso

 

Otro de los grandes miedos que tenemos, ¿y si me sale mal? ¿y si fracaso?, ¿y el dolor que me va a generar el fracaso? ¿y qué dirán los demás si lo hago mal y se ríen de mí? Es uno de los miedos más paralizantes que existen. Pero es un miedo que está solo en nuestra mente.

 

Miedo a decepcionar a los demás

 

Todas las personas que tienen una gran tendencia a intentar agradar, complacer y estar demasiado pendientes de lo qué dirán los demás tienen un gran miedo a decepcionar. A que nos dejen de querer si algo sale mal, que nos rechacen si decimos lo que pensamos o somos nosotros mismo, que lleguemos a defraudar a alguien. Es un miedo del que debemos ser conscientes para poder superarlo.

 

Miedo al que dirán

 

En nuestra cultura el qué dirán es algo muy decisivo. Nos suelen mirar con el dedo y acusar si hacemos algo diferente a los demás. Pero al mismo tiempo es una sociedad hipócrita que nos alienta a ser diferentes y decir lo que pensamos. Esta contradicción nos provoca confusión, miedo e incertidumbre.

 

Miedo a ser incapaz de aprender o hacer

 

Este miedo cursa con pensamientos negativos que nosotros mismos nos imponemos como “porque no soy capaz”, “porque soy tonta”, “porque nunca me ha salido bien”…

miedo a ser incapaz de hacer

Pereza

 

El ser humano excede la ley del mínimo esfuerzo, por lo tanto, todo lo que genere esfuerzo ya nos agota. Por no cambiar dejamos las cosas como están, porque cambiar requiere un esfuerzo y solo de pensarlo ya nos cansa. Además, para qué cambiar si no estoy tan mal…

 

“Más vale malo conocido que bueno por conocer”

 

Este gran refrán castellano nos remite a la “zona de confort”. Para qué vamos a salir de nuestra “zona de confort” si estamos a gusto. Aunque el cambio sea positivo y mejore nuestra vida, no queremos arriesgarnos a que sea un cambio negativo.

Está claro que el miedo es el principal factor que activa nuestras resistencias y que muchas de ellas son barreras mentales que nosotros mismos nos imponemos. También el desconocimiento y la “pereza”, en algunos casos, ayudan a que no demos el paso para el cambio.

 

Resistencias estructurales

 

Son aquellas que se refieren a los cambios que vienen de fuera, a los cambios del entorno. Por ejemplo, el cambio de una asignatura o de una carrera universitaria, cambio de pareja, un nuevo hogar, etc.

En el siguiente vídeo observaremos un ejemplo de resistencia externa, estructural. Un vídeo que nos habla del maltrato sutil relacionado con las mujeres y con cómo el entorno, la cultura y la sociedad marcan a que las mujeres que tengan que ser de una manera determinada: estar siempre guapas y perfectas, llevar tacones, ponerse maquillaje, etc.

Es lícito que las mujeres se arreglen y se pongan guapas si quieren. Lo que no es lícito es que la sociedad las bombardee continuamente y las maltrate de manera sutil para que si no somos de esa manera determinada parece que no encajamos en la sociedad.

Estas resistencias nos causan miedos, inseguridad, fracasos, sentimientos negativos a los que nos vemos obligados por la sociedad.

Resistencias personales

 

Las resistencias personales hacen referencia a los tres pilares básicos del cambio: querer, poder y saber.

Podemos decir “no” al cambio, estamos en todo nuestro derecho. Pero, tenemos que ser conscientes de ello y que sea una decisión nuestra.

Lo que no podemos hacer es querer algo, poder conseguirlo, saber lo que pasará y que nos sea imposible lograrlo. Ahí hay un obstáculo y tenemos que combatirlo.

Los seres humanos solemos imponernos barreras mentales, muchas veces, que nos impiden conseguir aquello que anhelamos y que sabemos nos hará felices. Estas barreras tienen fácil solución.

Además de poner toda nuestra fuerza de voluntad para conseguir superar esto debemos tener en cuenta los siguientes pasos:

  • Debemos definir el objetivo y el resultado que esperamos.
  • Enunciaremos todas las posibles elecciones para quedarnos solo con una.
  • Desarrollaremos una lista de cosas pendientes de hacer.
  • Estableceremos los pasos que vamos a dar.
  • Cómo evaluaremos los avances, también tenemos que tenerlo presente.
  • Perseverar, algo muy importante. Si queremos algo no nos demos por vencidos tan fácilmente.
  • Adelantarnos a lo que pueda pasar. Debemos establecer qué hacer si algo sale mal.

Y ahora… ¿Ya estás preparado para el cambio?

Ten en cuenta que si no existe malestar no hay problema, y donde no hay problema no hay acción para el cambio. Que tienes mucha gente alrededor dispuesta a ayudarte y apoyarte, no estás solo.

Si hay algo que ignoras fórmate, aprende, lee y pregunta antes de lanzarte a lo desconocido, así te será más fácil. Y, por último, si te quieres, crees en tus logros y te animas a ti mismo ¡Las resistencias se vencerán fácilmente!