¿Conoces alguna persona que sea muy seductora e influenciable? (Trastorno de personalidad histriónico) - La Mente es Maravillosa

¿Conoces alguna persona que sea muy seductora e influenciable? (Trastorno de personalidad histriónico)

Julia Marquez Arrico 26 julio, 2017 en Psicología 1867 compartidos
Mujer con trastorno histriónico de la personalidad mirándose espejo

Una persona con una trastorno de personalidad histriónico se caracteriza por un patrón de tendencias cognitivas, conductuales y emocionales, entre las que se destacan las conductas seductoras, el dramatismo, ser altamente influenciable y una importante inestabilidad emocional. Además, quienes tienen un trastorno de personalidad histriónico, a corto plazo, generan un magnetismo que atrae al resto de las personas.

De este modo, entendemos que la personalidad histriónica la observamos en aquellos individuos que son seductores, que siempre están buscando llamar la atención de los demás y son muy influenciables. También muestran sentimientos intensos, exageran la importancia de los acontecimientos y parece que estuvieran constamente “haciendo teatro”.

El trastorno de personalidad histriónico en el cine: “Desayuno con diamantes”

Si recuerdas la película “Desayuno con diamantes” (Breakfast at Tiffany’s, Blake Edwards, 1961) y el personaje de Holly Golightly (interpretada por Audrey Hepburn) puedes identificar que Holly ejemplifica el trastorno de personalidad histriónico. Ya que, es una mujer que quiere convertirse en actriz, lleva una vida alocada y extravagante y además altamente influenciable. Se deja enamorar y convencer por los hombres que se encuentra en su camino, y hace de su vida una obra de teatro.

Mujer mirando un escaparate

A continuación, intentaremos explicar de una forma que todos podamos comprender cómo se identifica un trastorno de personalidad histriónico, cuáles serían sus causas y cuál es el abordaje terapéutico que ha demostrado tener más éxito.

¿Qué diferencia existe entre un trastorno de la personalidad y una manera de ser?

Se considera que estamos frente a un trastorno psicológico y no, frente a una “manera de ser”, ya que es un estilo de personalidad afecta gravemente a la persona que lo manifiesta y a su entorno. Las personas más cercanas a quien padece un trastorno de personalidad sufren mucho porque se trata de una condición psicopatológica que es egosintónica y, por tanto, quien la padece la vive como algo “normal”. Ello significa que el trastorno está integrado en la estructura psicológica de la persona y es algo que vive como parte del sí misma o del self.

A diferencia de un Trastorno de Ansiedad o un Trastorno Obsesivo Compulsivo que es vivido como algo ajeno que invade a la persona y que tiene un punto de inicio (trastornos egodistónicos), los trastornos de personalidad comienzan a desarrollarse desde antes de la adolescencia, poco a poco, y quien lo padece no lo percibe como un fenómeno ajeno a sí mismo.

Los trastornos de la personalidad también se caracterizan por el alto grado de disruptividad, problemas y conflictos que generan en el contexto social más cercano. A diferencia de una “manera de ser”, la cual puede ser flexibilizada con relativa rapidez en sesiones de terapia psicológica, los trastornos de personalidad son especialmente resistentes al tratamiento. Además, quienes tienen un trastorno de personalidad evitan a ir al psicólogo porque perciben que “siempre han sido así” y que “sus problemas son culpa de los demás”.

¿Cómo se diagnostica el trastorno de personalidad histriónico?

Para diagnosticar un trastornos mentales, los criterios más frecuentemente utilizados en psiquiatría y psicología son los establecidos por la Asociación Americana de Psicología Americana (APA). Actualmente el término propuesto por la APA en el Manual de Diagnóstico Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-5 es el de “Trastorno de la Personalidad Histriónica”. Según la APA, el trastorno de la personalidad histriónica pertenece al Grupo B de los trastornos de la personalidad, los cuales están caracterizados por la labilidad emocional, el dramatismo y la extraversión.

Criterios diagnósticos: aprende cómo identificar un trastorno de personalidad histriónico

Puedes conocer a varias personas que encajen con la descripción de ser dramáticas, seductoras e influenciables, pero esto no significa que todas tengan el trastorno de personalidad histriónico. Para poder decir que alguien tiene un trastorno de personalidad histriónico es necesario que se cumplan los cinco o más de siguientes criterios:

  • Se siente incómodo en situaciones en las que no es el centro de atención.
  • La interacción con los demás se caracteriza con frecuencia por un comportamiento sexualmente seductor o provocativo inapropiado.
  • Presenta cambios rápidos y expresión plana de las emociones.
  • Utiliza constantemente el aspecto físico para atraer la atención.
  • Tiene un estilo de hablar que se basa excesivamente en las impresiones y que carece de detalles.
  • Muestra autodramatización, teatralidad y expresión exagerada de la emoción.
  • Es sugestionable (es decir, fácilmente influenciable por los demás o por las circunstancias).
  • Considera que las relaciones son más estrechas de lo que son en realidad.

Además de tener que cumplirse con cinco o más de los anteriores criterios, es necesario que éstos existieran desde el final de la adolescencia y el inicio de la adultez temprana para poder establecer el diagnóstico de trastorno de personalidad histriónico. Cuando no se cumplen con los criterios diagnósticos en cantidad o en tiempo, podemos decir que se trata de una personas con un patrón, perfil, o estilo de personalidad histriónico.

Mujer con trastorno de personalidad histriónico pintándose los labios de rojo

¿Cómo se desarrolla un trastorno de personalidad histriónico?

Al igual que la mayoría de los trastornos psicopatológicos, el trastorno de personalidad histriónico es multicausal. Esto implica que son varios los factores causales y en la mayoría de los individuos existe una vulnerabilidad (biológica, psicológica, social) que interactúa con el ambiente (aprendizaje, educación, consumo de drogas, relaciones afectivas) y todo ello acaba desencadenando el trastorno.

Sin embargo, a diferencia de otros trastornos psicológicos que pueden tener un factor disparador muy distintivo e identificable, por ejemplo un período de ansiedad continuado que deriva en ataque de pánico o una pérdida de trabajo que deriva en depresión, en los trastornos de personalidad no hay un factor precipitante de la psicopatología.

Tratamiento del trastorno de personalidad histriónico

Tratamiento con terapia cognitivo-conductual

Desde este modelo de tratamiento se emplean diferentes técnicas como el manejo de impulsos, inteligencia emocional, mejora de esquema de pensamientos y trabajo en distorsiones cognitivas. Los principales objetivos del tratamiento son:

  • Contrarrestar su estilo de pensamiento global y difuso.
  • Distinguir las fantasías de la realidad.
  • Ser más realistas en las atribuciones causa – efecto.
  • Tener un mayor control sobre sus comportamientos impulsivos.
  • Mejorar el concepto que tienen de sí mismos.
  • Incrementar las habilidades psicológicas inter e intra personales.

El entrenamiento en habilidades sociales y asertividad, es básico para la mejora del trastorno, ya que, se trata de personas que están acostumbradas a manipular en sus relaciones interpersonales con crisis emocionales, quejas, y otras actitudes no asertivas (suelen ser agresivos).

Una parte importante de la terapia psicológica se dedica a ayudar al paciente a identificar qué quiere, qué siente, qué le molesta y cómo expresarlo adecuadamente. Como parte de este entrenamiento en asertividad se cuestiona su creencia de que la pérdida de una relación sería algo desastroso, y se le enseña a descatastroficar la idea de rechazo.

A pesar de que se trata de un trastorno que tienen un curso clínico complicado, la mejora de estos pacientes no es imposible. La terapia es un camino fundamental, permite que a las personas con este trastorno se liberen del gran sufrimiento que les genera su psicopatología. Además, les permite reconocer y asumir el sufrimiento que su trastorno genera en su contexto más cercano, ayudándoles a reparar los “daños ocasionados” y ganar en calidad de vida.

Julia Marquez Arrico

Doctora en Psicología Clínica, formadora y redactora de contenidos online. Psicóloga en Barcelona, especialista en terapia de adultos, parejas y adicciones.

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