¿Conoces la hipertensión de bata blanca? - La Mente es Maravillosa

¿Conoces la hipertensión de bata blanca?

Francisco Pérez 19 diciembre, 2017 en Psicología clínica 0 compartidos
Paciente con hipertensión de bata blanca con su médico

La hipertensión de bata blanca también es conocida como hipertensión clínica aislada o de consultorio. La persona que la padece presenta valores de presión arterial superiores a los parámetros normales cuando la medición se practica en un entorno clínico (consultorios, centros de salud, hospitales, etc.).

Sin embargo, cuando la tensión se mide fuera del ambiente clínico, los valores se encuentran los valores dentro de un rango normal. A pesar de que la hipertensión de bata blanca ha sido reconocida como una patología desde hace muchos años, algunos aspectos aún permanecen sin aclararse. Pero antes de nada, veamos algunos conceptos clave para comprender mejor el fenómeno de la hipertensión de bata blanca.

¿Qué es la presión arterial?

La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra la pared de las arterias. Esta presión es imprescindible para que circule la sangre por los vasos sanguíneos y aporte oxígeno y nutrientes a todos los órganos del cuerpo para que puedan funcionar correctamente.

La presión arterial tiene dos componentes:

  • Presión arterial sistólica: corresponde al valor máximo de la presión arterial en sístole (cuando el corazón se contrae). Se refiere al efecto de presión que ejerce la sangre eyectada del corazón sobre la pared de los vasos.
  • Presión arterial diastólica: corresponde al valor mínimo de la presión arterial cuando el corazón está en diástole o entre latidos cardíacos. Depende fundamentalmente de la resistencia vascular periférica.

Médico midiendo la presión arterial a su paciente

Anomalías de la presión arterial

Se pueden producir dos anomalías o disfunciones en la presión arterial:

  • Hipertensión arterial: se refiere al aumento de la presión arterial, ya sea de la sistólica o de la diastólica. La hipertensión, junto con el colesterol alto y el tabaquismo, es uno de los tres factores de riesgo cardiovascular más importante y modificable.
  • Hipotensión arterial: supone el descenso de la presión arterial por debajo de los límites normales. Se suele manifestar en forma de fatiga y mareos.

La hipertensión de bata blanca

Como decíamos anteriormente, la hipertensión de bata blanca se da en algunas personas cuando acuden a centros hospitalarios o lugares relacionados, tales como consultas médicas.

Podemos definir la hipertensión de bata blanca como una reacción de alerta cuando el paciente se encuentra ante la presencia de un médico. Esta reacción de alerta es una compleja y estereotipada respuesta a un estímulo emocional, potencialmente amenazador. Dicha reacción se caracteriza por un aumento de la presión arterial y de la frecuencia cardíaca cuando el médico se dispone a tomar la tensión arterial a un paciente. Es decir, es desencadenada por la presencia del médico durante la medición.

Resulta curioso el hecho de que si la persona que mide la presión arterial es un amigo, pariente o el propio paciente, no se produce dicha reacción de alerta. Las enfermeras pueden desencadenar el mismo efecto, pero en menor magnitud. También influye en la aparición de la hipertensión de bata blanca el lugar donde se realiza el procedimiento, como hemos visto antes.

Mujer en el médico

¿Cuáles son los criterios para diagnosticar hipertensión de bata blanca?

La Sociedad Europea de Cardiología (ESC) ha sugerido los siguientes criterios diagnósticos para el manejo de la hipertensión arterial:

  • Valores de presión arterial mayores de 140/90 mmHg medidos en el consultorio durante tres visitas diferentes.
  • Al menos dos mediciones fuera del consultorio con presión arterial menores de 140/90 mmHg.
  • Ausencia de daños en órganos diana.
  • Promedio del MAPA-día menor de 135/85 mmHg. El MAPA se refiere a la monitorización ambulatoria de presión arterial.

¿Qué características poseen los pacientes con hipertensión de bata blanca?

Los pacientes propensos a sufrir de hipertensión de bata blanca poseen las siguientes características:

  • Presión arterial en el consultorio de 140/90 mmHg a 159/99 mmHg.
  • Sexo femenino.
  • No fumadores.
  • Hipertensión arterial de reciente diagnóstico.
  • Ausencia de hipertrofia ventricular izquierda. La hipertrofia ventricular izquierda hace referencia a cuando el músculo cardiaco está engrosado, cuando las paredes del corazón están gruesas. Generalmente es “consecuencia” de una hipertensión arterial.

El corazón del paciente hipertenso tiene que “bombear” la sangre con mayor esfuerzo, ya que ésta circula a mayor presión. Si esto se mantiene en el tiempo (generalmente años), el músculo cardíaco tiene que “engordar” (hipertrofiarse) para poder impulsar la sangre con más fuerza en cada latido.

Mujer con dolor de cabeza

¿Por qué se produce la hipertensión de bata blanca y el efecto de bata blanca?

Hasta ahora, ningún mecanismo ha sido identificado claramente para explicar por qué se produce este fenómeno. Sin embargo, se han encontrado algunas evidencias que pasamos a exponer a continuación:

Aumento de la presión arterial en el escenario clínico debido a una reacción de alerta

Todos sufrimos un aumento de la presión arterial y de la frecuencia cardíaca ante un estímulo que percibimos como amenazante (estresante). Para las personas con efecto de la bata blanca este estímulo amenazante o estresante sería el contexto clínico, de manera que ante la exposición al mismo experimentarían los cambios fisiológicos característicos de una respuesta de estrés. Así, esta hipertensión no estaría causada por el colesterol u otra causa fisiológica, sino que estaría causada por el propio estrés.

Así, este efecto es el resultado de una respuesta condicionada al ambiente clínico u hospitalario y no al estímulo de la bata blanca. Entendemos por respuesta condicionada a una reacción o respuesta refleja aprendida ante un estímulo. Recibe el nombre de “condicionada” por aparecer después de haberse dado la condición del aprendizaje, de la experiencia de la asociación de estímulos.

La respuesta de salivar del famoso perro de Pavlov se llama condicionada solo cuando el perro ha aprendido a darla tras un estímulo que de modo natural no la provocaba, como el sonido de la campana. Dispone de ella precisamente porque ha experimentado su asociación o vínculo temporal con la presencia del alimento en la boca, que sí provocaba de forma natural dicha respuesta.

Las respuestas condicionadas las manifiesta pues el organismo ante los llamados estímulos condicionados. En el tema que nos ocupa, el estímulo condicionado sería el ambiente clínico u hospitalario y no la bata blanca. La respuesta sería un aumento de la actividad del sistema nervioso autónomo simpático y una disminución de la actividad del sistema nervioso autónomo parasimpático.

El sistema nervioso autónomo simpático es el encargado de los síntomas de nerviosismo, intranquilidad, estrés, etc. Por otro lado, el sistema nervioso autónomo parasimpático se encarga de todo lo contrario. Es el responsable de las sensaciones de tranquilidad y relajación.

Así, en la hipertensión de bata blanca existe una mayor actividad del sistema nervioso simpático, lo que hace que aumente la frecuencia cardíaca, la presión arterial, y haya taquicardia. Sin embargo, las evidencias indican que los incrementos en la frecuencia cardíaca son originados especialmente por la reducción de la activación del sistema parasimpático.

El efecto de bata blanca vs la hipertensión de bata blanca

Los términos “efecto de bata blanca” e “hipertensión de bata blanca” son usados erróneamente como sinónimos. El efecto de bata blanca se refiere al aumento transitorio de la presión arterial que ocurre como una reacción de alerta. Esta reacción de alerta es desencadenada principalmente por el entorno clínico.

Por su parte, con hipertensión de bata blanca hacemos referencia al paciente clínicamente hipertenso en el consultorio médico. Por otro lado, los valores de presión arterial de este paciente se mantienen dentro de rangos normales durante sus actividades diarias. El efecto de bata blanca no está relacionado con el nivel de “presión arterial basal” o fuera del entorno médico y puede presentarse en pacientes con o sin hipertensión arterial.

Como hemos visto, la hipertensión de bata blanca es en esencia generada y modulada por factores psicológicos. La persona experimenta un aumento de la presión arterial y de la frecuencia cardíaca ante un estímulo condicionado, como lo es el ambiente hospitalario o clínico. De esta manera, el tratamiento también debe ser psicológico.

Referencias bibliográficas:

Hernández, Edelsys; Grau, Jorge (2005). Psicología de la Salud. Fundamentos y aplicaciones (Primera edición). Guadalajara, México: Universidad de Guadalajara.

Morrales Rueda, A., Ortega García A., Sierra Santos L. Prevalencia de hipertensión de bata blanca durante la perimenopausia. Medifam, 2001.

Vinyoles E,De la Figuera M. Características clínicas del hipertenso de bata blanca. Med Clin (Barc), 105 (1995), pp. 287-91.

Francisco Pérez

Psicólogo General Sanitario. Director del centro Supera Psicología. Máster en Psicología Clínica y de la Salud por la U.C.M.

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