Crimen organizado: motivos, oportunidades y funciones

Este artículo fue redactado y avalado por el psicólogo Roberto Muelas Lobato
· 8 abril, 2019
¿Qué es el crimen organizado? ¿Qué factores lo facilitan?

El crimen organizado se entiende como una forma de cometer delitos. Estos delitos requieren cierto nivel de planificación y la participación conjunta y coordinada de varios individuos. Así, encontramos organizaciones criminales en la mafia, como la Camorra, la Cosa Nostra y la ’Ndrangheta italianas, o la mafia italoamericana; en la Yakuza y las Tríadas asiáticas; en los cárteles colombianos y mexicanos; en las maras; y en las mafias rusas y de Europa del este, entre otras.

Los atributos fundamentales de estas organizaciones criminales son los siguientes:

  • Hablamos de un conjunto de individuos o grupos de individuos.
  • Asociados entre sí para conseguir ciertos fines y objetivos.
  • Que asumen y desempeñan una variedad de funciones.
  • Que operan de forma coordinada y conforme a ciertas reglas.
  • Que actúan con una cierta continuidad temporal.
  • Que han sido creadas con el propósito de obtener y acumular beneficios económicos por medios principalmente ilegales.

Hombres organizando un crimen

Causas del crimen organizado

El crimen organizado necesita de una metodología para poder operar; una actuación que en muchas ocasiones requiere de grandes despliegues y de una confianza alta entre los miembros del grupo: si uno falla, el objetivo no solo puede alejarse, sino que miembros de la banda podrían terminar en la cárcel.

Por otro lado, para explicar por qué alguien termina siendo una parte activa del crimen organizado podemos hablar de tres factores que tienen una influencia muy grande: los motivos, las oportunidades y las funciones.

A fin de iniciar una organización criminal o involucrarse en una, primero tiene que existir una motivación para hacerlo. Además, deben darse ciertas condiciones y oportunidades. Si no existe una organización criminal cercana, puede que unirse a una no será una posibilidad. Por último, una vez dentro, tienen que existir beneficios o funciones. Si no hay un refuerzo o el riego de pertenencia aumenta, la motivación podría disminuir o desaparecer.

«El mayor crimen está ahora, no en los que matan, sino en los que no matan pero dejan matar».

-José Ortega y Gasset-

Factores macrosociales

Hay varias teorías que han intentado explicar el funcionamiento del crimen organizado teniendo en cuenta diferentes factores. Hablando de factores macrosociales, encontramos la hipótesis del fracaso estatal y la hipótesis de la economía fallida. Como sus nombres indican, estas hipótesis sugieren que el fracaso de un estado o de su economía son los que predecirían a la aparición del crimen organizado. Sin embargo, esta teoría quedaría incompleta si tenemos en cuenta que el crimen organizado también existe en estados prósperos y democráticos.

Otros macrofactores que ayudan a comprender el nacimiento del crimen organizado en una determinada región son los cambios sociales; por ejemplo, las migraciones pueden facilitar la trata o los avances tecnológicos pueden dar lugar a nuevas drogas. Además, un entorno criminal siempre genera más crimen. Siempre hay alguien que se quiere vengar de alguien, siempre hay alguien que ve una oportunidad de beneficiarse pisoteando a los demás.

Por otro lado, no son menos importantes los factores geográficos. Por ejemplo, la situación de México, situado entre países productores de cocaína y un potencial mercado, Estados Unidos.

«Todo crimen es una transferencia del mal de aquél que actúa sobre aquél que padece».

-Simone Weil-

Factores microsociales

Los factores macrosociales son importantes, pero los microsociales también van a tener un papel importante. Un país puede ser una localización preferente para el surgimiento del crimen organizado, pero al final es el grupo el que tiene que darle forma. Por tanto, factores como el verse imposibilitados para ganar estatus o la posibilidad de obtener ganancias van a ser importantes cuando hablamos de luchar contra el crimen organizado.

Asimismo, grupos que se sientan marginados pueden comenzar organizaciones criminales. Lo cual se vería fomentado por la falta de control, como leyes que lo impidan o cuerpos de seguridad que lo controlen. También las subcultura delictivas son un factor importante. Criarse dentro de un clima delictivo va a favorecer que se siga delinquiendo en la vida adulta. Así, el aprendizaje de ciertas habilidades va a ser fundamental. Lo cual se ve fomentado por relaciones sociales con miembros de organizaciones criminales, sobre todo cuando existe confianza.

Hombre con una pistola mirando un tótem

La personalidad

Por último, los factores personales también van a jugar un papel. Aunque la mayoría de los miembros de organizaciones criminales son hombres, el sexo no va a determinar unirse a una organización. Los roles dentro de las organizaciones cada vez son más compartidos por hombres y mujeres. En cambio, haber delinquido previamente o compartir una identidad, ya sea étnica, cultural, nacional o regional, con una organización criminal sí van a tener una influencia mayor.

En conclusión, se podría decir que existen diversas rutas de acceso al crimen organizado y, por tanto, diversos perfiles de grupos que practican la delincuencia organizada. Independientemente de la ruta, la criminalidad organizada exige alguna especialización o habilidad previa. Además, es así especialmente cuando hablamos de personas que ocupan rangos altos en este tipo de organizaciones: es el grupo el primer interesado en que en cada puesto del organigrama esté la persona más adecuada. Por último, apuntar que otra forma de entrar es la temprana socialización en una subcultura delictiva.

  • De la Corte, L., & Giménez-Salinas, A. (2010). Crimen.ogr: Evolución y claves de la delincuencia organizada. Barcelona: Ariel.