Cuando tu peor enemigo eres tú mismo

Raquel Lemos Rodríguez · 24 septiembre, 2015

En muchas de nuestras experiencias nos hemos sentido maltratados y humillados, algo que creemos haber superado cuando realmente no es así. Cuando pasa el tiempo, y ese maltrato desaparece, nosotros empezamos a ejercerlo contra nosotros mismos sin ser conscientes de ello, convirtiéndonos en nuestro peor enemigo.

Debo ser bueno, humilde, complaciente; porque creo no valgo nada y no me merezco nada; porque considero que es mi deber aunque nunca lograré dar la talla.

Es aquí cuando debemos darnos cuenta de cómo somos realmente. Personas con una muy baja autoestima, llenas de inseguridades, de frustraciones, de miedos, de culpas…

Si te cuesta muchísimo valorarte, aceptarte y reconocer que eres capaz de lograr y conseguir todo lo que los demás ya han conseguido y logrado, probablemente te estés convirtiendo en tu propio enemigo.

Puedes elegir ser tu peor enemigo o no

Mujer ante una careta reflejando si es su enemigo

Tú peor enemigo no son los demás, sino que todo está en tu mente. ¿Cómo puede ser esto posible? ¿Cómo puedo ser yo mi propio enemigo? Todas las críticas que puedas recibir, las humillaciones, las opiniones, los juicios que realizan sobre ti… Todo esto, puede ser aceptado por ti o no.

“Tu peor enemigo no son las críticas que recibes sino aquellas que aceptas”

-Bernardo Stamateas-

 

En ti está ese poder de decisión. ¿De verdad crees que lo mereces? ¿Estás de acuerdo con lo que dicen los demás? Asumir algo por el simple hecho de ser aceptado por los demás, te provoca una baja autoestima y que tú seas tu propio enemigo.

Es cierto que estar rodeado de opiniones diversas te hace dudar de quién eres realmente. Por eso, es necesario que te apartes de todas estas personas para poder reflexionar sobre quién eres. Una vez lo sepas, podrás enfrentar todas esas opiniones y juicios de una forma mucho más segura.

¿Cómo puedo empezar a dejar de ser mi peor enemigo?

  • Acéptate y estate seguro de quién realmente eres.
  • Cuestiona todo mensaje negativo que llegue sobre ti.
  • Aprende a equivocarte.
  • No intentes agradar a todo el mundo.

Es difícil empezar a dejar de ser tu propio enemigo, pero esto es algo que solo se encuentra en tus manos. Debes estar seguro de quién eres y no dejar que las opiniones de los demás te digan quién debes ser.

Tienes que empezar a ver las equivocaciones no como un lastre y una vergüenza, sino como algo de lo que se aprende para hacerlo mejor después.

Todo el mundo se equivoca, pero eso hace que te sientas humillado. Empieza a pensar que no hay aprendizaje sin equivocación. De los errores se aprende más de lo que crees.

¿Quién soy yo?

Mujer pensando en su peor enemigo

Esta es una pregunta muy simple, pero verdaderamente difícil de contestar. ¿Sabes quién eres realmente? Si es así, ¿por qué te afectan tanto las críticas de los demás?

Debes aprender a no compararte con los demás, a confiar en ti mismo y no dejarte llevar por lo que los demás puedan decir. Tú eres único, irrepetible, irreemplazable, con defectos, pero también con habilidades.

“¿Realmente sabes dónde están tus enemigos?, ¿en el mundo que te rodea o dentro de ti? ¿A quién estás escuchando?, ¿a la voz de la obsesión que te habla de fatalidad y fracaso?, ¿a la voz quejosa y autoritaria que enjuicia cada paso que das?”

-Bernardo Stamateas-

Ten confianza, cree en ti mismo y no te permitas ser como los demás quieren que seas. Ser tú mismo te ayudará a alcanzar la felicidad que todos ansiamos.

Tus decisiones son las que marcarán tu vida a partir de hoy. ¿Quién va a decidir en tu vida? ¿Tú o los demás? Sé un poco egoísta contigo mismo y aléjate del qué dirán. Tu vida es tuya, y tú decidirás cómo vivirla.

 

Piensa que la confianza que tengas en ti mismo te permitirá avanzar, probar, experimentar. Mientras que si no tienes confianza en ti mismo, las inseguridades aparecerán. Pregúntate hacia dónde estás conduciendo tu vida. ¿Quieres llegar a ser tan perfecto que al final eso acabe contigo? En la perfección no está la respuesta.

Sé natural, intenta progresar, comete errores, aprende y vive tal y como eres. Libérate de todo aquello que te dicen, que te bloquea y te paraliza. Sé libre de todo ello y camina. Nunca te permitas ser tu propio enemigo.