¿Dependes emocionalmente de los demás? - La Mente es Maravillosa

¿Dependes emocionalmente de los demas?

Claudio Navarro 8 febrero, 2014 en Psicología 8 compartidos


Una de nuestras necesidades básicas es conectarnos con los demás. En este sentido, todos somos dependientes emocionalmente. Pero la dependencia pasa a ser enfermiza cuando buscamos que los demás satisfagan aquellas necesidades emocionales que sólo podemos satisfacer nosotros mismos. Si quieres saber si tus necesidades emocionales son sanas o si las estás exigiendo de los demás, no dejes de leer este artículo.

¿De dónde proviene la dependencia emocional?


¿Has visto un ser más vulnerable que un recién nacido? Esa pequeña y frágil criatura depende totalmente de los demás para satisfacer sus necesidades físicas como alimentación, cobijo, protección, así como sus necesidades emocionales de afecto, seguridad, confianza, apreciación y empatía.

Los primeros tiempos de vida son decisivos en este aspecto, por ello es fundamental que estas necesidades sean satisfechas adecuadamente durante la infancia. ¿Por qué? Porque si no modelamos e interiorizamos a través de nuestros padres o cuidadores la sensación de que somos valiosos, dignos de amor y de respeto, lamentablemente no seremos capaces de hacerlo en la edad adulta, o nos costará demasiado.

En otras palabras, si no se reciben los cuidados y el afecto necesarios, esa vivencia de desprotección podría ubicarnos más tarde en la posición de “mendigos emocionales”, demandando de los demás lo que no sabemos cómo darnos a nosotros mismos.

Señales de alarma


He aquí algunas frases que indican la existencia de dependencia emocional. Revísalas lo más objetivamente que puedas, y observa si te reconoces en alguna de ellas:

• "Necesito de los demás para sentirme valioso y digno de amor"

• "Necesito que los demás me hagan sentir importante"

• "Necesito de la aprobación de los demás"

• "Necesito que los demás me hagan feliz"

• "Necesito estar acompañado para no sentirme vacío"

• "Necesito estar acompañado para no aburrirme"

• "Necesito de los demás para sentirme especial"

Todas estas necesidades deben ser, en primera instancia, autosatisfechas. Cuando no nos proporcionamos el amor, la atención y la aprobación que necesitamos, entonces dependemos y exigimos estos bienes de los demás.

¿Qué podemos hacer frente a la dependencia emocional?


Lo primero es estar conscientes de que la verdadera fuente para sentirnos valiosos, dignos de amor y seguros es nuestro corazón, o en otras palabras, la conexión con nuestra propia esencia. Partiendo de esa base, lo siguiente es volcarnos a atender nuestro crecimiento personal, ya sea a través de psicoterapia y/o aprendiendo e investigando todo lo que podamos acerca de cómo evolucionar como seres humanos.

Tengamos en cuenta que un cambio real y definitivo siempre se produce desde adentro hacia afuera, y no al revés.

Necesidades emocionales sanas


• "Necesito con quien compartir el amor que tengo dentro de mí."En este caso no se trata de llenar un vacío, sino de tener tanto amor dentro de sí, que naturalmente se irradia hacia los demás.

• "Necesito conectarme profundamente a nivel emocional y espiritual con los demás." Este tipo de conexión, que ocurre de corazón a corazón, se da desde un espacio de serenidad y armonía. En contraste, la relación dependiente está cargada de inseguridad, manipulación y ansiedad.

• "Necesito a los demás para que me ayuden en mi crecimiento y aprendizaje personales." No es que no podamos crecer individualmente, pero sin lugar a dudas, las relaciones estimulan enormemente nuestro crecimiento y aprendizaje a un nivel más profundo, especialmente si la otra persona también está dispuesta a crecer y a aprender.

• "Necesito contacto físico, pero no únicamente a través del sexo."

• "Necesito divertirme, jugar y recrearme con los demás."Para eso, necesitamos que nos dediquen tiempo libre fuera de la rutina y las obligaciones.

• "Necesito tener la certeza de que el otro nunca me va a hacer daño deliberadamente, ni física ni emocionalmente." Es esencial sentirnos seguros de que la otra persona busca nuestro mejor interés de corazón y que es honesta, para poder tener una relación basada en la confianza.

Como vimos, realmente todos somos más o menos dependientes emocionalmente. Pero la diferencia entre la dependencia patológica y la necesidad sana del otro es que la primera agota y desgasta la relación, mientras que la segunda la nutre y la fortalece.

Imagen cortesía de Yuliya Libkina

Claudio Navarro

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