Depresión anaclítica de René Spitz

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 25 enero, 2019
Edith Sánchez · 25 enero, 2019
La depresión anaclíctica es una forma de depresión que tiene lugar durante el primer año de vida, cuando el niño es separado de su madre y no cuenta con vínculos afectivos. Es un estado grave, que puede llevar a la muerte.

Depresión anaclítica fue un término acuñado por René Spitz, en 1945. Spitz era un psicoanalista austro-estadounidense que trabajó como psiquiatra en el Hospital Monte Sinaí y como profesor en varias universidades de los Estados Unidos. Fue heredero de los postulados de Freud, pero se dedicó principalmente a atender niños.

Spitz comenzó a investigar el desarrollo infantil en 1935, cuando todavía residía en Europa. Empleó la observación directa y el método experimental para sus estudios. Todas las conclusiones de Spitz tienen una sólida base empírica. En 1945, llevó a cabo minuciosas pesquisas en un orfanato y de sus observaciones nació el concepto de depresión anaclítica.

Lo que se les dé a los niños, los niños darán a la sociedad”.

-Karl Menninger-

El trabajo de este psicoanalista tuvo un gran impacto, tanto en la comunidad científica, como en la sociedad en general. Buena parte de su investigación quedó registrada en la película Enfermedad psicogénica en la primera infancia, realizada en 1952. Este film incidió notablemente para que se produjera un cambio en el modelo de atención a los niños, dentro de los hospitales. También permitió dar a conocer al mundo el concepto de depresión anaclítica.

Depresión anaclítica, ¿qué es?

Cuando René Spitz comenzó sus investigaciones, en los círculos académicos se pensaba que los niños eran incapaces de experimentar depresión. Algunos psicólogos argumentaban que las señales de esta eran clínicamente irrelevantes en los niños. Los psicoanalistas, por su parte, señalaban que los pequeños no tenían la capacidad de reflexión necesaria y que, por lo mismo, era imposible que se deprimieran. Hablamos de comienzos de los años 30.

Pese a esas creencias generalizadas, hubo dos investigadores que se apartaron de la verdad oficial y decidieron comprobar por sí mismos qué tan válido era lo que se afirmaba. Esos dos investigadores fueron René Spitz, creador del concepto de depresión anaclítica, y John Bowlby, que estudió en detalle la relación entre madre e hijo, al comienzo de la vida.

Spitz llegó a la conclusión de que los niños, desde muy temprana edad, también se deprimían. Descubrió que ese estado incluía todo un cuadro de síntomas bien definidos. También que el niño reaccionaba con esta forma de depresión a la separación súbita de su madre o de los vínculos de afecto, por un tiempo mayor a tres meses.

Bebé llorando

Características de la depresión anaclítica

Spitz señaló que la depresión anaclítica se presenta en los niños menores de un año de edad. Tiene lugar cuando el bebé desarrolla un vínculo con su madre y luego sufre un alejamiento súbito de ella, por un periodo de tres meses. Si esto ocurre, el pequeño comienza a mostrar todo un conjunto de síntomas depresivos.

Los síntomas más visibles son los siguientes:

  • El bebé pierde la capacidad de expresarse mediante sus gestos Básicamente, deja de sonreír.
  • Presenta anorexia, o inapetencia.
  • Hay dificultades para dormir. Las horas de sueño se reducen o se alteran.
  • Pérdida de peso.
  • Se presenta un retraso psicomotor global.

En el caso de que la privación afectiva se prolongue por un periodo superior a las 18 semanas, todos los síntomas se agravan. El niño entra en un estado que Spitz denominó “hospitalismo”. El bebé se vuelve incapaz de establecer contactos afectivos estables y su salud se torna muy frágil. En muchos casos, esto conduce a la muerte.

Los efectos de la investigación

Hay referencias a un cuestionado experimento que realizó Federico II El Grande, rey de Prusia. Se dice que mandó construir un orfanato en el que las necesidades físicas de los niños fuesen atendidas por completo. Aspectos como el aseo, la alimentación, el vestido, etc., eran completamente solventados. Sin embargo, estaba prohibido establecer un vínculo de afecto con los infantes. El resultado de esta singular prueba fue que la mayoría de los bebés murieron al poco tiempo.

Niño pequeño triste

Los estudios de René Spitz sobre la depresión anaclítica motivaron un cambio importante en la forma de manejar los orfanatos, al menos en los países más desarrollados. Se evidenció que los vínculos de afecto con los bebés eran tan, o más importantes que el propio alimento. Por eso las condiciones de los niños han mejorado notablemente en esos establecimientos.

La depresión infantil existe y ha aumentado en todo el mundo. Actualmente el suicidio es la sexta causa de muerte, en los niños de entre 5 y 14 años. Aunque tampoco no podemos olvidar que los niños con privación afectiva en sus primeras etapas desarrollan problemas de conducta con más frecuencia y suelen vivir una existencia tormentosa.

  • Schonhaut, L. (2014). Desarrollo neuropsíquico del lactante. Revista chilena de pediatría, 85(1), 106-111.