Disfrutar trabajando, ¿es posible?

Beatriz Beatriz · 25 enero, 2013

Disfrutar trabajando no es una contradicción in terminis. O al menos así lo creemos algunos "locos" que soñamos con la posibilidad de que nuestra pasión, aparte de alimentar el alma, pueda dar de comer a nuestros estómagos… Pero a menudo se ven como separados el concepto de trabajo y el de placer. De hecho, el origen de la palabra negocio y ocio van en esa línea, ya que el negocio etimológicamente significa el "no-ocio".

Esta mentalidad nos ha llevado a menudo a pensar que disfrutar es perder el tiempo y trabajar implica estar serio. Por suerte, en los últimos años cada vez son más las organizaciones y escuelas donde se valora la actitud positiva como factor clave para el desarrollo profesional y académico, pero aún hay mucho camino por recorrer… y lo más importante, en el día a día se nos puede olvidar fácilmente por la presión, el estrés, etcétera.

  • En cuanto a la presencia del aprendizaje o la productividad en el placer…

La mayoría de aficiones están orientadas al puro entretenimiento, y ya no me refiero solamente a los juegos o videojuegos, sino también a los mismos contenidos de Internet y la televisión. Sin duda, es fabuloso disfrutar por disfrutar de vez en cuando, pero es una pena desaprovechar el enorme potencial que tienen los medios audiovisuales de hoy en día: como programas de televisión sobre cultura, juegos de mesa que fomentan habilidades personales, aplicaciones de Smartphone para aprender idiomas o materias escolares…y un largo etcétera

  • En cuanto a la presencia del placer en el trabajo…

Con la idea de incorporar el placer en el trabajo no me refiero a instalar una mesa de Ping Pong en la oficina, sino realmente a trabajar con pasión y entusiasmo, incorporando en el propio proceso productivo competencias transversales y actitudes propias del juego como la flexibilidad, la creatividad, el compañerismo, la transparencia, el sentido del humor, el saber perder, el saber ganar…

Muchos estudios demuestran que las personas felices en su trabajo rinden mejor, con lo cual es realmente útil tanto para la persona y su bienestar como para la misma organización. No estaría de más que comenzásemos a integrar más y mejor los distintos ámbitos de nuestra vida, aprendiendo de cada uno y enriqueciéndolos unos con otros, para que los niños empiecen a jugar aprendiendo y aprender jugando, y los adultos comencemos a disfrutar trabajando y a divertirnos siendo productivos o aprendiendo. ¿Y a ti? ¿Te apasiona tu profesión y procuras disfrutar de tus tareas diarias? ¿Integras los distintos ámbitos de tu vida? ¿Nutres tus actividades de ocio con amigos, familia, pareja… de aprendizajes técnicos o humanos?