Dolor en el pecho por ansiedad

27 mayo, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el psicólogo Andrés Navarro Romance
El nerviosismo casi siempre encuentra una manera de reflejarse mediante síntomas físicos; el dolor en el pecho por ansiedad es una de las más incómodas de todas ellas. Aprende sobre este fenómeno y cómo distinguirlo de una situación más grave.

La ansiedad puede expresarse de muchas maneras, desde una sensación de ahogo o una espiral de pensamientos negativos que desembocan en el miedo a morir hasta parestesias, náuseas o mareos. De hecho, muchas de ellas van más allá de la simple activación fisiológica. Ahora bien, si hay un síntoma que provoca un temor atroz suele ser el dolor en el pecho por ansiedad.

Mientras que otros síntomas fruto de estados ansiosos suelen llamar menos la atención, el dolor en el pecho por ansiedad es uno de los que más preocupación genera en quienes lo sufren. Quizás sea porque este dolor puede imitar casi a la perfección aquel que se percibe durante un evento cardiaco.

«Si de verdad el hombre se habitúa al dolor, ¿por qué padece más y más con el paso del tiempo?».

-Anónimo-

Es por esto que saber diferenciar el origen causal de un dolor en el pecho, especialmente cuando se produce en la región mediastínica, es tan importante; ya que, en el peor de los casos, ese tipo de dolor puede indicar un urgente problema de salud. 

Cuando una o más arterias coronarias sufren una obstrucción o una rotura y se deja de aportar flujo sanguíneo a una región cardiaca concreta, dicha región, ante la falta de oxígeno y nutrientes, produce una respuesta altamente dolorosa como indicativo de que algo no está funcionando bien en el aparato cardiaco.

Mujer experimentando ansiedad

Lo que ocurre con el corazón, al igual que con otros órganos (como por ejemplo con el riñón cuando este sufre un cólico), es que de él emerge el citado dolor referido: la sensación dolorosa se produce en una zona distinta al corazón -en este caso, en el pecho- y es, precisamente, ese tipo de dolor el que muchos asocian casi exclusivamente con un infarto o ataque cardiaco.

Por todo ello, no es de extrañar que al experimentar súbitamente un dolor punzante en la región pectoral media, cualquier persona tienda a pensar que está sufriendo un problema cardiaco. La cuestión es que hay que tener cuidado con aquello que se anticipa, ya que la realidad del asunto es que las causas de un dolor en el pecho pueden ser muchas y diferentes. Entre ellas, podemos encontrar las siguientes:

  • Eventos cardiovasculares.
  • Traumatismos.
  • Problemas osteoarticulates.
  • Lesiones musculares.
  • Tumores.
  • Gasto cardiaco elevado y sostenido en el tiempo.
  • Somatizaciones ansiosas.

Y es este último de los casos el que realmente puede interesar conocer a fondo, porque no solo se presenta con considerable frecuencia, sino que además puede ser una señal de alerta que indique que se están experimentando niveles de estrés extremos.

¿Por qué se produce el dolor en el pecho por ansiedad?

Existe un fenómeno situado entre lo físico y lo psicológico llamado somatización, el cual ha sido ampliamente estudiado tanto por la disciplina psicológica como por la médica. Se basa en la manifestación corporal (en forma de dolor, movimientos anormales, problemas de salud, afecciones cutáneas, etc.) de estados emocionales internos.

La experimentación de emociones intensas, ya sean negativas o positivas, suelen presentar un correlato sensorial en el pecho; por ello, cuando experimentamos mucha felicidad podemos notar como si el pecho nos fuese a «estallar de alegría». Igualmente, un grave disgusto favorece la experimentación de una desagradable sensación en el pecho.

Por esto, es natural que, en muchas ocasiones, la zona del cuerpo elegida por la ansiedad para hacer patente su presencia sea el pecho, y que dicha manifestación sea precisamente de dolor.

Aunque esta somatización es bastante frecuente y no supone un peligro inminente, a veces suele indicar que existen otros elementos ansiógenos en la vida de la persona.

Por lo general, el dolor en el pecho por ansiedad no debuta de buenas a primeras a causa de un episodio ansioso transitorio o aislado; al contrario, suele emerger como respuesta a una presencia intensa y prolongada de ansiedad en el individuo. Una presencia que podría generar consecuencias negativas para la salud y el bienestar del individuo.

Ante la percepción de un dolor en el pecho por ansiedad, la respuesta lógica de la persona suele ser experimentar mayores cotas de ansiedad. De esta manera, se crea un círculo vicioso que se retroalimenta y  que empeora la situación por momentos.

Chica que sufre síntomas iniciales de la ansiedad por pensar si se pueden heredad las enfermedades mentales

¿Cómo distinguir un dolor en el pecho por ansiedad de algo más grave?

Ante la aparición de un dolor en el pecho, la primera medida consiste en buscar atención médica por si pudiera tratarse de un problema serio de salud. Sin embargo, debido a que de antemano no se sabe si hay verdadera razón de preocupación, es buena idea tratar de mantener la calma.

Además, cuando el dolor en el pecho corresponde a un problema cardiaco, suele estar acompañado de otros signos y síntomas que no suelen estar presentes cuando dicho dolor tiene una base puramente ansiosa. Por ejemplo, los siguientes:

  • El pulso cardiaco se vuelve irregular y frecuentemente débil.
  • Aparece de forma simultánea sintomatología vegetativa como sudoración fría y crisis hipotensivas.
  • Puede aparecer mareo, pérdida de fuerza e incluso desmayo.
  • El dolor es más abrasivo y punzante; generalmente se percibe como si atravesase el pecho de delante a atrás o como si se prolongase hacia el brazo izquierdo o el cuello.
  • Es típico que aparezcan a la vez síntomas que deriven en problemas digestivos (dolor en la boca del estómago, indigestión, malestar estomacal e incluso nausea y vómito).
  • Se suele observar palidez cutánea.
  • El dolor no suele remitir a medida que la persona se tranquiliza.

Por lo tanto, ante un dolor en el pecho, lo adecuado es mantener la calma y esperar a que un profesional confirme el origen del mismo, sobre todo si se tiene cierta tendencia a experimentar ansiedad. Es importante tomar el asunto con la seriedad que se merece e introducir en nuestras rutinas algunos hábitos que nos ayuden a contrarrestar los efectos de la ansiedad y el estrés experimentados.