Eclecticismo en psicología: definición, tipos y aplicación

29 Mayo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Cristina Roda Rivera
El eclecticismo en psicología trata de seleccionar el mejor tratamiento para un caso particular, pudiendo tomar métodos de diferentes aproximaciones teóricas.

El eclecticismo es una forma abierta e integradora de psicoterapia. Se trata de elegir métodos y técnicas de diferentes escuelas de pensamiento para producir resultados positivos en un caso específico. Por ejemplo, los terapeutas suelen utilizar métodos tanto desde la perspectiva conductual como cognitiva para tratar la depresión.

El eclecticismo se adapta a las necesidades únicas de cada cliente específico, según el problema y los objetivos del tratamiento. Usa una variedad de métodos y técnicas de varios enfoques para determinar la mejor combinación para ayudar al cliente.

Los terapeutas especializados en alguna terapia también usan otras técnicas en ciertas situaciones. El terapeuta debe estar familiarizado con las técnicas basadas en evidencia utilizadas en diferentes tipos de terapia que han demostrado ayudar con problemas específicos.

Psicóloga haciendo terapia con la intención paradójica

Tipos de eclecticismo o movimiento integrador en psicología

El eclecticismo temprano a menudo fue criticado por su falta de una teoría subyacente y la ausencia de pautas formales para ayudar a los consejeros a tomar decisiones.

En respuesta, se desarrollaron modelos más formales de psicoterapia integradora y hoy se reconocen cuatro vías generales para la integración: los factores comunes, el eclecticismo técnico y la integración teórica.

La ruta de factores comunes hacia la integración identifica los ingredientes centrales que comparten la mayoría de las formas de psicoterapia. La ventaja de los factores comunes es el énfasis en las acciones terapéuticas que han demostrado ser efectivas.

Jerome Frank y Julia Frank analizaron los enfoques interculturales para la curación e identificaron los siguientes factores comunes:

(1) Una relación emocionalmente cargada y confiable con una persona que ayuda.

(2) Un entorno de curación.

(3) Un esquema conceptual racional o mito que proporciona una explicación plausible de los síntomas del cliente.

(4) Un ritual o procedimiento que requiere la participación activa del cliente y el terapeuta y que ambos creen que es el medio de restaurar la salud del cliente.

Eclecticismo técnico

Esta tendencia del movimiento integrador se centra en la selección de técnicas y procedimientos terapéuticos con independencia de la teoría que los ha originado.

Se caracteriza, por tanto, por un fuerte énfasis en lo técnico en detrimento de la teoría. Se despoja a las técnicas de los supuestos teóricos que las han generado.

Eclecticismo técnico intuitivo

Consiste en seleccionar técnicas de forma idiosincrásica, a juicio del terapeuta, de su intuición o experiencia anterior. Se han propuesto varias formas de eclecticismo intuitivo, pero ninguna de ellas ha generado suficiente investigación empírica como para ser validada.

Eclecticismo técnico sistemático

Se seleccionan las técnicas de acuerdo a un esquema básico que indique cuáles emplear en función del tipo de clientes. El modelo más conocido de psicoterapia ecléctica técnica sistemática es la terapia multimodal de Arnold Lazarus.

El modelo de selección sistemática del tratamiento de Larry Beutler representa otro modelo de eclecticismo técnico sistemático.

Eclecticismo técnico pragmático

El eclecticismo técnico pragmático selecciona las técnicas teniendo como criterio esencial y exclusivo el nivel de eficacia que han demostrado en su contraste empírico. El modelo que mejor representa esta aspiración es el de la moderna modificación (o terapia) de conducta.

Eclecticismo técnico de orientación

En el eclecticismo técnico se combinan técnicas de origen diverso en función del cliente, pero siempre según la conceptualización que se hace desde una orientación teórica particular.

Se adopta una actitud ecléctica en cuanto a las técnicas a utilizar sin abandonar el marco teórico de origen. La terapia cognitiva de Beck constituye un buen ejemplo de este tipo de planteamiento.

La integración teórica

En este enfoque se integran dos o más psicoterapias con la esperanza de que el resultado de esta fusión resulte mejor que cada una de las que se partió. El énfasis se sitúa en la integración de los conceptos teóricos de las psicoterapias, aunque también las técnicas quedan integradas en virtud de esta síntesis teórica.

Los intentos de integración teórica se han centrado en gran medida en la combinación de los enfoques psicoanalítico y conductual. En la década de los cincuenta, en el contexto del acercamiento de algunos psicólogos académicos de Yale al psicoanálisis, se da la primera aportación realmente significativa en esta línea por parte de Dollard y Miller (1950).

Integración teórica híbrida

En la integración teórica híbrida se combinan las teorías y prácticas correspondientes a dos enfoques terapéuticos ya establecidos. Normalmente, se parte de dos enfoques que se consideran complementarios.

Se intenta seleccionar los aspectos teóricos y las técnicas más útiles de cada uno en un marco teórico híbrido común. En la actualidad el enfoque que mejor representa este planteamiento híbrido es la terapia psicodinámica cíclica de Paul Wachtel.

Integración teórica amplia

La integración teórica amplia se diferencia de la híbrida no solo por contemplar más de dos teorías, sino por articular distintos aspectos del funcionamiento humano como los cognitivos, emocionales, conductuales e interpersonales. Estas propuestas integradoras combinan un amplio abanico de enfoques y se nutren de las aportaciones de muchas psicoterapias.

Un ejemplo sería la psicoterapia holista de Rosal y Gimeno (1989). Esta terapia cumple los requisitos de integración amplia al combinar aportaciones de autores tan diversos como Assaglioli, Maslow, May, Moreno, Perls o Rogers, entre otros.

Psicóloga con paciente

Direcciones futuras del eclecticismo

El eclecticismo se ha vuelto popular, pero todavía hay obstáculos para su crecimiento. El mayor de ellos es la dificultad de convertir estos enfoques en tratamientos manualizados. Este tipo de tratamientos cuentan con eficacia respaldada empíricamente mediante ensayos clínicos aleatorios.

Los tratamientos integradores, sin embargo, son difíciles de manualizar y no son consistentes con la idea de asignación aleatoria a protocolos de tratamiento estructurados. Es probable que el eclecticismo continúe siendo un movimiento importante, pero debe de contar con mayor investigación empírica que pruebe su utilidad. Se trata de equilibrar la evidencia de la investigación y la sabiduría clínica.