El efecto Dunning-Kruger: el incompetente que se ve competente

Valeria Sabater · 17 diciembre, 2014

Personas incompetentes. Las conocemos en todos los niveles, desde altos cargos en empresas o esferas políticas. Por supuesto, también están presentes en esos escenarios cotidianos en los cuales, nos vemos obligados a “lidiar” diariamente con personas que se ven muy competentes cuando no lo son. ¿Las tenemos que considerar también personas tóxicas? Desde luego. Estamos hablando del efecto Dunning-Kruger.

En el momento en que tengas cerca de ti a una persona que vulnera tu integridad y tu equilibrio personal con esta distorsión cognitiva, hemos de considerar su influencia claramente dañina

Pensemos por ejemplo en esos directivos de empresa que presumen de sus capacidades organizativas, cuando en realidad, no solo atacan los derechos de sus trabajadores, sino que su proyecto de negocio es incapaz de mantenerse por su clara ineptitud como profesional. Busquemos ahora otro ejemplo, aún más cercano y problemático. La educación de los niños.

En ocasiones vemos a padres y madres claramente dañinos, personas incompetentes para criar a sus hijos. Sin embargo, no dejan de expresar “lo buenos padres que son”. Progenitores que pueden confundir el ofrecer toda clase de caprichos a sus hijos como ejemplo de “ser buen padre”. Modelos permisivos que generan una clara inestabilidad e inmadurez en los más pequeños. Seguro que lo has visto alguna vez.

Niño caprichoso

Este comportamiento es en realidad un sesgo cognitivo. Ahí donde la persona tiene una imagen de sí misma completamente errónea. Una persona que no es eficaz en lo que hace, que no tiene conocimientos, que comete errores, o que sencillamente no es apto para lo que quiere “vendernos”… Y sin embargo, gusta de exaltar sus virtudes. A este sesgo se le conoce también como efecto Dunning-Kruger. Te invitamos a saber más sobre el tema.

El efecto Dunning-Kruger

El Efecto Dunning-Kruger es, como te hemos comentado, un sesgo cognitivo. La base esencial de este comportamiento, donde el incompetente se ve a sí mismo como competente, estaría sujeto en estos pilares:

  • Falta de realismo sobre la competencia y habilidades de uno mismo.
  • Efecto de superioridad ilusorio, que debe mantener a toda y costa.
  • Una baja autoestima. Así es, aunque parezca sorprendente la base de todo esto es una clara baja autoestima que les obliga a crear estas “ilusiones” con el objeto de defenderse, para auto-protegerse y aparentar. Y aún más, al defenderlas férreamente hasta que al final, se pierde claramente el equilibrio personal y esa falta de realismo sobre la propia incompetencia.
  • Es una inhabilidad meta-cognitiva donde no ven su propia falta de competencia. Si llegaran a verla, sería como atentar a su propia confianza, y ello les debilitaría totalmente. Y es lo que deben evitar. Es decir, lo que en un principio surge para proteger su baja autoestima, se acaba convirtiendo en una auténtica coraza que ellos mismos se creen con total naturalidad.
Baja autoestima

El efecto Dunning-Krugger fue acuñado por dos psicólogos de la Universidad de Cornell, de Nueva York, Justin Kruger y David Dunning, tras realizar varios experimentos e investigaciones publicados en el Journal of Personality and Social Psychology de diciembre de 1999. En ellos, vemos por ejemplo la diferencia entre las personas competentes e incompetentes:

  • Competentes: Son personas que ven su rendimiento o su capacidad como dentro de la media. Es más, es habitual que duden de sí mismos y se interesen por aprender con la idea de mejorar en las áreas que sean. Saben que siempre es posible mejorar y superarse. Reconocen también los logros de otras personas y están dispuestas a enfocar varias opciones.
  • Incompetentes: Piensan que sus capacidades están por encima de la media, son incapaces de ver sus fallos o su falta de eficacia, e incluso no pueden admitir que otros hagan las cosas mejor que ellos.

“La incompetencia es tanto más dañina cuanto mayor sea el poder del incompetente”

-Francisco Ayala-

 

Cómo vivir con un incompetente

Como dijo una vez Charles Darwin, la ignorancia suele proporcionar más confianza que el conocimiento. Resulta algo curioso, pero es así. Seguro que en más de una ocasión te habrás encontrado con esas personas que son incapaces de ir más allá de sus propios esquemas y creencias.

Entonces ¿Qué podemos hacer?

Como decía el propio Francisco Ayala, la incompetencia es más dañina en el momento en el que incompetente, tenga más poder. Así pues, si tu jefe es un incompetente es muy difícil que se lo podamos decir e incluso corregirlo. Lo necesario es que tú, dentro de este contexto, intentes hacer el trabajo lo mejor posible.

Hombre trabajo eficaz

Si llega un momento en que la incompetencia de dicho líder te afecta en tu desempeño, y acabas teniendo una imagen negativa de ti mismo, deberás actuar de un modo u otro. Pero lo sabemos, en los contextos laborales siempre es muy complejo poder reaccionar o hacerle ver a la persona incompetente que no sirve, que lo hace mal y que el proyecto de empresa no se mantiene por su culpa.

Pero ¿Qué hacemos cuando el incompetente es un familiar o incluso tu pareja?

Hay muchas personas que gustan de ensalzar aquello de “soy el mejor padre del mundo”, “soy el mejor esposo o la mejor esposa del mundo”. Si no es verdad, actúa, hazle ver que su comportamiento trae errores e infelicidad. Si no ven sus propios errores, nunca intentarán resolverlos. Y en el ámbito personal y afectivo es muy importante. Vale la pena tenerlo en cuenta.

¿Has detectado el efecto Dunning-Kruger en personas de tu entorno?