El caso H.M., el más estudiado de la psicología

Edith Sánchez · 30 junio, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 1 julio, 2019
Se dice que Henry Molaison, el protagonista del caso H.M., logró llevar una vida relativamente feliz y tranquila a pesar de que su caso supuso una revolución para la ciencia. Él lo ignoraba, pero dejó un legado fundamental para la humanidad.

Hay al menos 1.000 estudios psicológicos y neurológicos sobre el caso de Henry Gustav Molaison, más conocido como el caso H.M. Por eso se dice que es el caso más estudiado de toda la historia, ya que su análisis y estudio ha supuesto toda una revolución para la psicología y la neurología.

Desafortunadamente, muchos de los avances de la ciencia son consecuencias de accidentes indeseados. El caso H.M. es un buen ejemplo de ello. Gracias a que Henry Molaison «nunca pudo llevar a una vida normal», los científicos lograron comprender varios engranajes de nuestro cerebro.

Hay varias películas que guardan relación con el caso H.M. Una de las más conocidas es Memento, de Cristopher Nolan. Es una cinta en la que se muestra un caso de amnesia anterógrada, que guarda grandes similitudes con lo que le ocurrió a Henry Molaison. Hablemos sobre su historia.

La memoria es el único paraíso del que no podemos ser expulsados”.

-Jean Paul-

Dibujo de la cabeza de una persona con una pieza de puzzle

El comienzo del caso H.M.

Todo comenzó cuando Henry Molaison tenía 9 años. A esa edad tuvo el infortunio de ser atropellado por un ciclista mientras jugaba en su barrio, cerca de Harford (Estados Unidos). Esto sucedió a mediados de los años 30, una época en la que las técnicas de neuroimagen actuales para examinar el cerebro ni siquiera se imaginaban. Tampoco en ese entonces se comprendían los mecanismos biológicos que daban lugar a la memoria o el aprendizaje.

Molaison comenzó a sufrir unas fuertes convulsiones después del atropello. El fuerte golpe en la cabeza originó dicho síntoma. El chico continuó con su vida, pero cada vez tenía crisis más fuertes. Sufría episodios de epilepsia que se fueron agravando.

Unos 18 años después del accidente, Molaison llegó a la consulta del doctor William Beecher Scoville, un neurocirujano del Hospital de Harford. El paciente le habló de las convulsiones que presentaba y de cómo le hacían perder el conocimiento en muchas ocasiones. Había sido mecánico, teniendo que dejar el oficio a causa de su enfermedad.

Una cirugía reveladora

El doctor Scoville practicó las pruebas que tenía a la mano. Intentó primero varios tratamientos conservadores, pero en vista de que no se presentaba ninguna mejoría, decidió optar por una intervención quirúrgica. Sometería a Molaison a la extirpación de dos apéndices de su tejido cerebral. Su hipótesis era que al hacer esto, bloquearía los mecanismos que producían las convulsiones.

Durante la cirugía, Scoville extirpó el hipocampo. El proceso de recuperación comenzó a darse normalmente. Las convulsiones de Molaison disminuyeron considerablemente, pero también apareció un efecto con el que el médico no contaba: ahora el paciente era incapaz de recordar cualquier cosa que le sucediera.

El médico se alarmó y buscó apoyo en uno de sus colegas, el doctor Wilder Penfield, de la  Universidad McGill, en Montreal. También acudieron a la psicóloga psicóloga Brenda Milner, quien había hecho varios estudios sobre los trastornos de memoria. Esta última comenzó a practicar varios test de memoria y poco a poco fue dilucidando lo que ocurría, dando así lugar al famoso caso H.M.

Hipocampo
Hipocampo

Hechos sorprendentes

La doctora Milner estaba muy intrigada porque cada vez que entraba en la habitación de Molaison era como si él jamás la hubiera visto, aunque se hubiesen encontrado el día anterior. La médica decidió llevar a cabo una prueba. Le enseñó a Molaison a hacer el dibujo de una estrella, mirándola a través de un espejo. Se trata de un ejercicio que causa dificultades inicialmente a cualquier persona que lo realice.

Día tras día, la doctora Milner le pedía que hiciera lo mismo. Molaison no recordaba haberlo hecho antes, pero con el tiempo se volvió cada vez más hábil en la tarea. Esto demostraba que en alguna parte de su cerebro aún había memoria y que, de un modo u otro, no se había afectado su capacidad de aprendizaje. En 1962, la doctora Milner presentó el caso H.M., que fue recibido con escepticismo.

El caso H.M. causó gran revuelo. Permitió establecer que existían al menos dos sistemas de memoria: la declarativa y la motora. Esto cambio para siempre la historia de las neurociencias. Desde entonces, cientos de científicos visitaron a Molaison para estudiarlo. Él sabía que estaba contribuyendo en una gran empresa, aunque no comprendía de qué se trataba.

En 2008, Henri Molaison murió. Tras su deceso, se le extirpó el cerebro. La doctora Milner logró que este se preservara, como el de Einstein, por constituir un hito en la investigación de la memoria. A partir del caso H.M. se publicó el libro Una vida sin memoria.

Fierro, C. (2009). Un hombre encadenado a su pasado: descifrando claves de la memoria. Mensaje, 58(582), 44-51.