El complejo de Aristóteles o sentirse mejor que los demás

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 22 abril, 2018
Edith Sánchez · 22 abril, 2018

El complejo de Aristóteles no es un trastorno definido como tal en el campo de la psicología o la psiquiatría. Más bien se trata de un conjunto de rasgos que la cultura popular ha definido como complejo en forma coloquial. Básicamente corresponde a quienes creen que siempre tienen la razón.

La palabra complejo viene de la raíz latina complexus y hace referencia a algo que está compuesto por varios elementos. De forma análoga, en psicología se le da el nombre de complejo a una condición en la cual están presentes varios rasgos de personalidad al mismo tiempo y que causan dificultades a un individuo.

¿No crees que es extraño cuando alguien tiene fotografías de sí mismos por todo el lugar? Es como que están tratando de probar que existen”.

-Candace Bushnell-

La principal característica de los rasgos presentes en un complejo es que son inconscientes. La persona no se da cuenta de que los tiene y si lo nota, le da una interpretación diferente. Piensa, por ejemplo, que es normal ser así, o que tiene razones válidas y objetivas para ser como es. Veamos en qué consiste específicamente el complejo de Aristóteles.

Aristóteles un filósofo obstinado

Aristóteles es, sin duda alguna, uno de los más grandes filósofos de todos los tiempos. Vivió entre los años 384-322 a.C., durante la Grecia clásica. Sus planteamientos y su doctrina tienen tanta relevancia, que aún hoy en día tienen gran influencia en la filosofía y las ciencias humanas y biológicas.

Estatua de simbolizando el complejo de Aristóteles

Aristóteles era alumno de Platón, otro de los grandes filósofos griegos, padre de la metafísica. Seguía a su maestro donde fuera y era brillante como aprendiz. Platón siempre lo tuvo en alta estima, hasta que las cosas comenzaron a cambiar.

A medida que Aristóteles fue desarrollando su propia doctrina filosófica y adquiriendo notoriedad por ello, comenzó a alejarse de su maestro. Pero no solo eso. También empezó a apartarse de sus enseñanzas, cosa que Platón no vio con malos ojos.

Con el tiempo, llegó a afirmar que los planteamientos de Platón carecían de fundamento. Muchos cuestionaron esa actitud de Aristóteles. Les parecía que era un acto de deslealtad y soberbia. No era para tanto, pero el filósofo sí quedó con esa fama.

El complejo de Aristóteles

Basados en esos episodios de la historia antigua, algunos comenzaron a hablar del complejo de Aristóteles. Adjudican ese mote a todos aquellos que creen sentirse mejores que los demás y piensan que siempre tienen la razón. Lo diferencian del complejo de superioridad porque este último está más relacionado con las emociones y la imagen, mientras que el complejo de Aristóteles es de corte intelectual.

Rostro observando a una niña con una flor gigante

Quienes tienen el complejo de Aristóteles están obsesionados con superar a los demás intelectualmente. Se trenzan en largas disputas, sin otro propósito que el de probar que son más inteligentes, espabilados y cultos que otros. Siempre ponen a prueba sus convicciones llevándolas a una polémica, ojalá de carácter público.

Por supuesto, quien tiene el complejo de Aristóteles siempre cree tener razón, pero en realidad no es lo más importante para él. Lo que más le interesa es imponer su punto de vista a los otros. Lograr que los demás le vean como alguien especialmente inteligente.

Los complejos no conducen a nada bueno

En el complejo de Aristóteles hay una especie de adolescencia no superada. Es en esa edad cuando para un chico resulta decisivo poner a prueba sus ideas y, sobre todo, confrontar o demostrar la poca validez de lo que piensan, principalmente, las figuras de autoridad. Este proceso, que a veces es muy molesto para los adultos, es una manera que tiene el joven de construir y reafirmar su identidad.

En el adolescente, así como en quienes tienen el complejo de Aristóteles, lo que prima en el fondo es una profunda inseguridad. El deseo de tener la razón a toda costa y de imponer sus puntos de vista a los demás, no es otra cosa que una muestra de duda. Se quieren avasallar otras maneras de ver la realidad, porque les temen. Asumen que ponen en peligro su propia óptica y por eso les resulta intolerable.

Chico con gafas simbolizando el complejo de Aristóteles

El complejo de Aristóteles es un problema de autoestima, o si se quiere, de narcisismo. Se sobredimensiona el valor y la importancia de lo propio, solo con el objetivo inconsciente de equilibrar un sentimiento de minusvalía. Como aquellos animales que se agrandan para parecer más intimidantes, cuando se sienten en peligro. Como quiera que sea, ese narcicismo exagerado solo conduce con el tiempo a grandes dificultades.