El efecto Spotlight o cuando se perciben tormentas en vasos de agua

Edith Sánchez · 16 marzo, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 16 marzo, 2019
Las personas que son víctimas del efecto Spotlight sienten que no pueden tener un defecto visible, ni cometer un error, porque los demás están fijándose constantemente en ellos, solo para juzgarlos y condenarlos.

El efecto Spotlight es el nombre que se le ha dado a la tendencia de sobredimensionar cualquier defecto o error, por pequeños que sean. Quien es víctima de este problema, siente como si todo el mundo estuviera pendiente de él y juzgara hasta sus más mínimas equivocaciones. Es típico de los adolescentes, pero también hay muchísimos adultos que se sienten así.

Una persona aquejada por el efecto Spotlight sentirá terror si ve que le salió un grano en la cara. Imagina que todo el mundo estará atento a esa pequeña imperfección y buscará el momento para criticarle por la espalda. En este tipo de personas confluyen dos situaciones aparentemente contradictorias: tienen baja autoestima y, a la vez, se sienten el centro del universo.

Solo si me siento valioso por ser como soy, puedo aceptarme, puedo ser auténtico, puedo ser verdadero”.

-Jorge Bucay-

Los publicistas conocen muy bien el efecto Spotlight. Por eso verás infinidad de comerciales en los que alguien queda mal con todo el mundo si no usa determinado producto. Muestran escenas en las que alguien es señalado o rechazado por todos a su alrededor cuando no porta determinada marca, o no realiza determinada acción. Quienes están tan obsesionados con la opinión de los demás son fácil presa de la manipulación.

Mujer con inseguridad emocional sentada en el campo

Así es el efecto Spotlight

Para dar una definición más precisa, digamos que el efecto Spotlight es la tendencia a sobreestimar las características propias o la conducta personal. Esto se produce porque el afectado siente que cualquier error, dificultad o equivocación es extremadamente llamativo para los demás. No se ha dado cuenta de que a la mayoría de la humanidad le da igual que tengamos la camisa manchada.

Se podría afirmar que el efecto Spotlight es una de las caras de la paranoia. El paranoico se siente especial, diferente, elegido. No es que tenga narcisismo en exceso, sino que se siente culpable de algo de lo que no es consciente. Proyecta esa culpa en otros y por eso le parece que todos le están juzgando constantemente de forma severa. A su vez, compensa el sentimiento de culpa sintiéndose falsamente superior.

Este tipo de personas quieren mantener esa imagen suya de que son mejores en algo y por eso terminan volviéndose extremadamente dependientes de la opinión ajena, en dos sentidos. Por un lado, necesitan cautivar a los demás de alguna manera. Por el otro, sienten temor de los otros, pues los ven como jueces implacables.

Un experimento revelador

En la Universidad Cornell se llevó a cabo un experimento sobre el efecto Spotlight. El estudio consistía en reunir a un grupo de voluntarios y pedirles que escogieran una camiseta que consideraran vergonzosa. Debían portarla durante un día y luego calcular cuántas personas se habían fijado en esa prenda ridícula.

Tras finalizar esta primera parte del experimento, a cada uno se le preguntó el número de personas que los habían observado de forma reprobatoria. Así mismo, se hizo una encuesta entre los observadores para contrastarla con las respuestas de los voluntarios.

El resultado fue que muchos de los voluntarios se equivocaron de forma significativa al calcular el número de personas que se habían fijado en ellos. Las cifras mostraban que menos de la mitad habían reparado en la prenda.

Hombre preocupado con la cabeza hacia abajo

Superar el efecto Spotlight

Lo recomendable para superar este tipo de dificultades que residen en nuestro inconsciente es realizar terapia psicológica. Sin embargo, también hay algunas medidas que se pueden tomar a corto plazo y que tienen eficacia. Algunas de esas medidas son:

  • Comprobar la validez de las suposiciones. Vale la pena replicar el experimento de Cornell, a escala. Resulta válido cometer un error o ponerse algo ridículo y luego preguntar a los demás para comprobar si realmente se fijaron en esto.
  • Analizar los motivos de vergüenza. Es bueno pensar por qué ese error o ese defecto son tan graves como se perciben. ¿Qué es lo terrible de ello? ¿Qué es lo que podría resultarle intolerable a los demás?
  • Recordar las virtudes. Es recomendable oponer una reflexión sobre tus virtudes, cuando sientas que los demás te están juzgando, sea cierto o no. ¿Qué te hace valioso? ¿Por qué un grano en la cara o una mancha en la camisa te restan valor?

Sería interesante examinar por qué sientes tanta inseguridad respecto a lo que eres. El efecto Spotlight echa raíces en quienes no han logrado aceptarse. Tal vez hay algo de lo que te arrepientes profundamente, pero no logras saber qué es. Piensa en ello, acude a tu memoria, con actitud no de fustigarte, sino de reconocerte genuinamente.

  • Bleuler, E., Llopis, B., & Minkowski, E. (1969). Afectividad, sugestibilidad, paranoia. Madrid: Morata.