El experimento más grande del mundo sobre la inteligencia

Edith Sánchez·
03 Junio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas al
03 Junio, 2020
Uno de los aspectos más interesantes del experimento más grande del mundo sobre la inteligencia es que prueba, una vez más, que realizar actividad física regularmente es bueno para el cerebro.
 

La BBC en colaboración con el doctor Adam Hampshire del Imperial College de Londres lanzaron en enero de 2020 el que puede considerarse el experimento más grande del mundo sobre la inteligencia. Lo que lo hace diferente a otros es que cuenta con resultados numéricos altamente representativos, ya que han participado más de 250 000 personas.

Según lo señaló el propio doctor Adam Hampshire: “Es el equivalente de unas 125 000 horas de pruebas o más de 14 años”. Ya están disponibles los primeros resultados del experimento más grande del mundo sobre la inteligencia. No obstante, cabe indicar que el proceso no ha acabado y aún es posible participar.

La propuesta del experimento más grande del mundo sobre la inteligencia es muy sencilla. Simplemente, se le ha pedido al público que entre en una plataforma y responda una serie de preguntas para luego completar una prueba. No se trata de un test de cociente intelectual, sino de un examen global de varios aspectos asociados con la cognición y con la inteligencia emocional.

 

La mayor parte de los hombres tiene una capacidad intelectual muy superior al ejercicio que hacen de ella”.

-José Ortega y Gasset-

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El experimento más grande del mundo sobre la inteligencia

Como ya se ha señalado, hasta el momento han participado más de 250 000 personas. Hay que decir que la mayoría de ellos son de nacionalidad británica, por lo que en ese aspecto la muestra no es plenamente representativa. En términos de género y de edad, los participantes sí son muy variados.

La primera parte de la prueba en el experimento más grande del mundo sobre la inteligencia tiene que ver con preguntas sobre el estilo de vida. Lo que se pretende en esta sección es acopiar información sobre aspectos como la alimentación, el uso de la tecnología, los hábitos, etc.

 

En la segunda parte, se realizan una serie de ejercicios sobre diferentes habilidades cognitivas como resolución de problemas, memoria, razonamiento espacial, etc.

Así mismo, se llevan a cabo varias pruebas que pretenden encontrar información sobre la inteligencia emocional. Finalmente, los resultados de ambas secciones se cruzan para extraer conclusiones.

La resolución de problemas y la edad

Hasta el momento, los datos aportados por este experimento corroboran premisas ya conocidas sobre la inteligencia. Por ejemplo, que la edad no es un factor determinante; aunque hay habilidades cognitivas que son más visibles a ciertas edades, lo cierto es que no desaparecen en otras edades y también tienen exponentes notables.

Los datos del experimento señalan que la habilidad para resolver problemas se encuentra en plenitud en la década de los 20 a los 30 años. A partir de ese momento, comienza a haber un declive. Sin embargo, esto se refiere estrictamente a problemas cognitivos en el marco de una prueba en tiempo real.

 

No hay información sobre el valor de la experiencia en la resolución de problemas en el marco de un periodo más amplio para completar la prueba. El mismo experimento, además de otros estudios disponibles, prueban que, a mayor edad, más lentamente funciona el cerebro.

Hombre joven pensando

Datos novedosos

Uno de los datos novedosos del experimento más grande del mundo sobre la inteligencia es que el razonamiento verbal es una capacidad que aumenta con la edad. En este estudio se ve que progresa incluso hasta más allá de los 80 años. Hasta el momento se creía que el pico de esa habilidad eran los 60 años y que de ahí en adelante comenzaba a decrecer.

Otro dato muy llamativo del estudio tiene que ver con la memoria. Según lo que se pudo establecer, quienes mejor puntuaron en este ítem fueron las personas que frecuentaban los videojuegos. Este segmento en particular tenía mejor memoria espacial. Esto resulta muy interesante si se toma en cuenta que este tipo de juegos tradicionalmente se han considerado inútiles cognitivamente.

 

La investigación también encontró que las personas que frecuentan las redes sociales muy asiduamente tienen peor salud mental. Muchos de ellos muestran síntomas de ansiedad y depresión, quizás porque en las redes predomina un esquema de comparación y porque hay quienes evalúan su éxito social a partir del feedback en esos espacios.

Uno de los aspectos más valiosos de este estudio es que ratifica que el estilo de vida incide decisivamente en la inteligencia. Específicamente, señalan que el cerebro funciona mucho mejor cuando se hace ejercicio. Así mismo, mantenerse activo intelectualmente y aprender un idioma a cualquier edad parecen ser dos antídotos contra el envejecimiento del cerebro.

 
Andere, E. M. (2020). ¡ Aprender!: Emociones, inteligencia y creatividad. Siglo XXI Editores México.