El método Hakomi, psicoterapia centrada en el cuerpo

13 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Cristina Roda Rivera
Hakomi es una palabra de la etnia Hopi que significa “¿quién eres tú?, quien tú eres”. Más allá de nuestras creencias, de nuestros hábitos y de los sistemas que utilizamos para vincularnos con otros, está nuestra esencia, lo que realmente somos, no lo que se espera que seamos. Ahí es donde va el método Hakomi, a nuestro yo más auténtico.

El método Hakomi de autoestudio asistido fue creado por el psicoterapeuta estadounidense Ron Kurtz, autor de Lo que el cuerpo revela. Hakomi integra los principios de la filosofía oriental, principalmente el budismo y el taoísmo, haciendo hincapié en conceptos como la atención plena, la presencia amorosa y la empatía.

Kurtz también incorporó influencias adicionales, como la teoría general de sistemas y una gama de orientaciones terapéuticas centradas en el cuerpo.

La teoría de Hakomi sostiene que el cuerpo es una ventana al material psicológico inconsciente. Es una terapia ascendente que va desde lo somático a lo cognitivo integrando las emociones a través de la conciencia plena.

Kurtz, en su libro Psicoterapia centrada en el cuerpo: el método Hakomi, proporciona una visión general detallada de Hakomi y describe los principios básicos sobre los que se basa el método.

Mujer haciendo meditación

Hakomi: el terapeuta no es sanador, pero crea un contexto ideal

Hakomi es una palabra de la etnia Hopi que significa ‘¿quién eres tú?, quien tú eres’. Más allá de nuestras creencias, de nuestros hábitos y de los sistemas que utilizamos para vincularnos con otros, está nuestra esencia, lo que realmente somos, no lo que se espera que seamos. Ahí es donde va el método Hakomi, a nuestro yo más auténtico.

Hakomi trabaja con la idea de la resonancia límbica, encontrando en este término y en la explicación neurobiológica de la sintonía emocional. Para sanar se requiere la presencia de alguien que sea sensible, compasivo y profundamente empático.

Método Hakomi

La presencia y la personalidad del terapeuta serían ingredientes esenciales para una terapia exitosa, además de la voluntad y disposición de la persona que va a consulta. El terapeuta gana cuando es cálido, comprensivo y acepta al paciente.

Desde esta perspectiva, el paciente no va con un problema esperando a ser solucionado por alguna intervención terapéutica o una interpretación. Es alguien que simplemente necesita algún tipo de reconocimiento, clarificación o estímulo para resolver ese problema.

Lo que a Hakomi le interesa estudiar es la organización de la experiencia. Para lograr este hito, usa la atención plena. Se requiere una atención puesta en el momento presente, una atención callada que evita las interferencias. Este principio de atención plena y consciente es el pilar del método.

El terapeuta no es un sanador. Crea el contexto donde se inspira la sanación.

Atención plena durante todo el proceso

Según el método Hakomi, los gestos, la postura, las expresiones faciales y otras experiencias corporales proporcionan información sobre el material central de una persona. Este material central puede describirse como una combinación de imágenes, recuerdos, emociones y creencias, incluso aquellas ocultas a la conciencia.

Todo ello determina la naturaleza individual de una persona y también puede servir para poner límites a la individualidad y las metas. A través del método Hakomi, las personas pueden desarrollar una comprensión más clara de este material básico y con la ayuda compasiva del terapeuta pueden desafiar y transformar cualquier creencia contraproducente

Cinco principios básicos

El método Hakomi se basa en cinco principios: atención plena, organicidad, no violencia, integración mente-cuerpo y unidad. En él, se utiliza el mindfulnes o atención plena para acceder a través del cuerpo al material nuclear de la persona como recuerdos, memorias explícitas o implícitas.

Todas estas memorias y respuestas automáticas almacenadas en el cuerpo configuran respuestas arcaicas, rígidas y esteriotipadas que generan sintomatología y sufrimiento innecesario en el presente.

Este aspecto único ayuda a las personas en terapia a descubrir y abordar de manera rápida y segura los pensamientos y creencias inconscientes. Un principio fundamental de Hakomi es la importancia del cuerpo como recurso y su capacidad para permitir que la mente acceda al material central.

Mujer con los ojos cerrados

Una sesión de Hakomi

Las sesiones de Hakomi suelen seguir una secuencia: contacto, acceso, procesamiento e integración.

  • El contacto comienza en la etapa inicial de la terapia e implica el desarrollo y mantenimiento de un entorno seguro y de aceptación en el que el individuo se sienta cómodo al emprender el proceso de autoexploración.
  • El acceso se refiere al proceso mediante el cual la atención plena se utiliza para estudiar las experiencias actuales y descubrir el material central inconsciente para procesarlo y asimilarlo.
  • El procesamiento implica el estudio de las experiencias y respuestas del individuo a los experimentos, así como la exploración de cualquier creencia e idea que pueda afectar el bienestar. El terapeuta generalmente trabaja con el individuo para crear nuevas experiencias para contrarrestar las antiguas, alentando a la persona a descubrir lo que se siente personalmente correcto y verdadero.
  • La integración ocurre hacia el final de la sesión cuando el terapeuta ayuda al individuo a comprender lo que experimentó. El terapeuta también ayuda al individuo a establecer conexiones entre las experiencias durante la sesión y la vida fuera de la terapia.

Debido a que el método Hakomi se basa en la exploración y la cooperación con el yo inconsciente, puede estar contraindicado en algunos casos. Este método puede causar abrumador en algunos de los que están experimentando un trauma o son propensos a reacciones psicológicas muy intentas.

La terapia de Hakomi puede no recomendarse para algunas personas con rasgos de personalidad límite o narcisismo, por ejemplo. La investigación sobre el método aún es limitada y los estudios futuros pueden prestar más apoyo empírico a la eficacia de este método.