El mindfulness en la terapia dialéctico-comportamental

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Isabel Monzonís Hinarejos
31 julio, 2019
Cualquier persona puede beneficiarse de la práctica del mindfulness, pero es en el ámbito clínico donde esta técnica toma especial relevancia. En este artículo explicaremos cómo el mindfulness juega un papel fundamental en el tratamiento del trastorno límite de personalidad.

En los últimos años, la práctica del mindfulness se ha extendido de una forma asombrosa en la sociedad. Cualquier persona puede beneficiarse de sus efectos, pero es en el ámbito clínico donde esta técnica toma especial relevancia. Reducir el estrés o el dolor y disminuir síntomas depresivos, de ansiedad o impulsivos son beneficios de esta técnica.

Dados estos positivos resultados, no es de extrañar que existan terapias psicológicas que incluyan al mindfulness, o atención plena, en sus planes de intervención. Las principales son:

En este artículo, vamos a centrarnos en el mindfulness en la terapia dialéctico-comportamental. Esta terapia se utiliza para la intervención en pacientes con trastorno límite de personalidad.

Mujer sonriendo con los ojos cerrados pensando en las consecuencias negativas de la automatización

El trastorno límite de personalidad

Antes de entrar en la terapia del trastorno, debemos dar una breve definición del mismo. El manual diagnóstico americano de psiquiatría lo define como:

“Un patrón general de inestabilidad en las relaciones interpersonales, la autoimagen y la afectividad, y una notable impulsividad, que comienzan al principio de la edad adulta y se dan en diversos contextos”

-DSM-5-

El trastorno límite de personalidad, o TLP se caracteriza, por tanto, por una fuerte desregulación emocional que les afecta en todas o la mayoría de áreas de su vida.

Esto provoca en los que lo sufren una alteración de su identidad y un pensamiento polarizado, es decir, de todo o nada. Además, suelen realizar comportamientos autodestructivos que ponen en riesgo su integridad física o, incluso, su vida.

La terapia dialéctico-comportamental (DBT)

En el tratamiento psicológico del TLP existen varias terapias. Una de las más famosas por su efectividad es la creada por M. Linehan, conocida en inglés como Dialectical Behavior Therapy (DBT) y en español terapia dialéctico-comportamental.

La terapia de Linehan se diferencia de otras terapias por la relevancia que le da a:

  • La aceptación de las conductas del paciente.
  • La intervención en las conductas que interfieren en el progreso de la terapia.
  • La relación paciente-terapeuta.
  • Los procesos dialécticos.

El objetivo de la DBT es encontrar un balance entre el cambio y la aceptación. En palabras de Pérez y Botella (2006):

“El objetivo central de la DBT es que los clientes se acepten a sí mismos tal como son, mientras se trabaja en cambiar sus conductas y entornos de acuerdo con sus objetivos”.

-Pérez y Botella (2006)-

Para ello, la DBT entrena a los pacientes en habilidades interpersonales, de regulación de emociones, de tolerancia al malestar y de conciencia plena.

Psicóloga realizando terapia individual

El papel del mindfulness en la terapia dialéctico-comportamental

El mindfulness se enseña a los pacientes con TLP dentro del bloque de la tolerancia al malestar. Sin embargo, también tiene efecto positivo en los otros bloques, dado que los componentes que trabaja son los siguientes:

  • Atención al momento presente: consiste en atender el ahora, lo que está pasando en este momento. Hacer esto ayuda al paciente a reducir las rumiaciones (pensamientos sobre el pasado) y la ansiedad (pensamientos sobre el futuro).
  • Apertura a la experiencia: implica tener una “mente de principiante”, observando lo que ocurre con curiosidad.
  • Aceptación: experimentar los eventos, tanto buenos como malos, aceptándolos tal y como son. Las personas tendemos a evitar aquellas cosas que nos pueden hacer sufrir, y para ello en ocasiones actuamos de forma desadaptativa. En el caso de las personas con TLP, estos actos pueden poner en peligro su integridad física. Por ello, aceptar lo que les pasa sin juzgar ni etiquetar es básico para el entrenamiento en DBT.
  • “Dejar pasar”: significa no quedarse estancado en ningún pensamiento, aceptando que éstos no son reflejo de la realidad sino de nuestros estados mentales y nuestras creencias.
  • Intención: consiste en lo que cada uno, como individuo, quiere conseguir con la práctica del mindfulness.

Beneficios del mindfulness en la terapia dialéctico-comportamental

Como ya hemos dicho, la aceptación tiene gran importancia en el tratamiento del trastorno límite. Además, el componente de “dejar pasar” ayuda a los pacientes a darse cuenta que la realidad y la experiencia de la realidad suelen ser dos cosas distintas.

Cabe destacar, a modo conclusión, que la terapia dialéctico-comportamental ha probado ser efectiva en el tratamiento del TLP. Los estudios indican que reduce el número de ideas e intentos suicidas, el número de visitas a emergencias y el abandono de la terapia. Sería interesante, por tanto, investigar en uso del mindfulness en el contexto de otras intervenciones psicológicas.

  • Linehan, M. M. (2003). Manual de tratamiento de los trastornos de personalidad límite. Madrid: Paidós.
  • Pérez, M. A., & Botella, L. (2007). Conciencia plena (mindfulness) y psicoterapia: concepto, evaluación y aplicaciones clínicas. Revista de psicoterapia17(66-67), 77-120.
  • Vásquez-Dextre, E. R. (2016). Mindfulness: Conceptos generales, psicoterapia y aplicaciones clínicas. Revista de Neuro-Psiquiatría79(1), 42-51.