El mito de la enfermedad mental de Thomas Szasz

03 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Cristina Roda Rivera
La definición que propuso Thomas Szasz fue revolucionaria y ha tenido un gran recorrido. De hecho, hoy sigue siendo la raíz de muchas críticas que recibe el concepto de trastorno o enfermedad mental con el que se trabaja en la mayoría de las consultas.

Thomas Szasz propone una definición de enfermedad mental que puede haber sido útil en el siglo XIX, pero que hoy es científicamente innecesaria y socialmente dañina. Partiendo de esta premisa, este precursor de la antipsiquiatría inicia un “análisis destructivo” de dicho concepto para construir luego una teoría sistemática de la conducta personal.

Si se entiende y estudia toda conducta humana debe ser como un tipo especial de comunicación que se da en el marco de ciertos roles y reglas establecidas. Comprender una “enfermedad mental” es descifrar su mensaje y deducir las reglas del juego.

Thomas Szasz toma la histeria como ejemplo y analiza las fallos de las interpretaciones clásicas y contemporáneas. Postula una teoría de la vida humana como juego que ubique al hombre en su contexto presente y rescate su libertad como facultad para decidir; esa que, a juicio del autor, permita integrar la psicología, la sociología y la ética.

Persona con depresión mayor

La visión de Thomas Szasz sobre las enfermedades mentales

Thomas Szasz publicó El mito de la enfermedad mental en 1961. Inició una amplia discusión sobre la mejor manera de entender el concepto de una enfermedad mental y su relación con las enfermedades físicas.

El trabajo de Szasz fue (y sigue siendo) objeto de importantes debates. La principal afirmación de Szasz es que el campo psiquiátrico y su concepción concomitante de una enfermedad mental se basa en un error grave, aunque simple.

El error es confundir lo que es real con lo que es simulación; significado literal con significado metafórico; medicina con moral . Para Thomas Szasz, la enfermedad mental es una enfermedad metafórica.

La enfermedad mental debe entenderse como una enfermedad metafórica, según Szasz, porque resulta de que los médicos cometen un tipo de error de categoría con el uso de conceptos derivados de un cuerpo disciplinario, la medicina y las ciencias naturales.

Enfermedad física y enfermedad mental

Según Szasz, la visión del mundo adecuada de las ciencias naturales es interpretar sus objetos de estudio como leyes. Todo el conocimiento en este dominio sería reducible y explicable en términos de fisicalismo.

“Tenemos la costumbre de definir la psiquiatría como la especialidad de la medicina que se interesa en el estudio, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades mentales. Esta definición es falaz. La enfermedad mental es un mito. Los psiquiatras no se preocupan tanto de la enfermedad mental como de su tratamiento. En la práctica, están lidiando con problemas personales, sociales y ética de la existencia”.

-Thomas Szasz-

La medicina, siendo una rama de la ciencia, entiende la enfermedad en este modelo. Una válvula cardíaca que funciona mal tiene una discontinuidad física característica con una funcional, tiene efectos típicos sobre el funcionamiento de la válvula. Estos efectos son identificables con independencia de los síntomas del paciente.

El tratamiento para enfermedades médicas se basa en una imagen completamente física del funcionamiento del cuerpo humano. Szasz creía que adoptar el concepto de una enfermedad física en el ámbito de la enfermedad mental es fundamentalmente incompatible con nuestro concepto de enfermedad mental.

Thomas Szasz: diferencia entre enfermedad física y enfermedad mental

Thomas Szasz propone dos líneas de argumento:

  • La primera es que las enfermedades mentales, a diferencia de las físicas, no suelen reducirse a causas biofísicas. Si la disfunción biológica no se puede utilizar como base para delimitar las enfermedades mentales, entonces la única opción que queda es apelar al comportamiento no normativo -que se desvía de lo que hace la mayoría-.
  • La segunda es que Szasz argumenta en la ciencia del comportamiento, la lógica del fisicalismo es evidentemente falsa: descuida las diferencias entre las personas y las cosas y los efectos del lenguaje en cada uno”. El argumento de Szasz aquí a veces se interpreta como una apelación al dualismo.

Aunque nos podamos comportar de manera perturbadora, no significa que estemos enfermos. Para que exista una verdadera enfermedad, la entidad debe ser capaz de medirse o probada de manera científica.

Según Szasz, una enfermedad debe detectarse en una autopsia y cumplir con las definiciones de patología en lugar de ser decretada por votos por los miembros de la Asociación Psiquiátrica Americana.

¿Son reales las enfermedades mentales?

Las enfermedades mentales no son enfermedades reales, arguye Szasz, quien las coloca en la categoría de lenguaje metafórico.

La psiquiatría, afirma Szasz, es una pseudociencia que parodia la medicina al usar terminología que suena a medicina: terminología que ha sido inventada los últimos cien años. Además de pseudociencia, la psiquiatría es un sistema de control social, no una rama de la medicina de acuerdo a Szasz.

El mundo físico es determinista, pero el mundo mental exige de particularizaciones y excepciones. Debido a que el modelo biopsicosocial utiliza las ciencias naturales en un ámbito donde no deben aplicarse (comportampiento humano); la enfermedad mental, como un concepto derivado de las ciencias naturales, es un mito resultante de este error de categorización.

Sin embargo, decir que la enfermedad mental es un mito no significa denigrar a las personas que sufren. Szasz tiene la intención de clasificar con mayor precisión su sufrimiento como resultado de un incumplimiento de las normas sociales, legales o éticas.

Dos perfiles dándose la espalda

Críticas a Thomas Szasz

Los críticos de Szasz han respondido en varias líneas. Algunos apoyan su concepto de enfermedad, otros discrepan de que haya ciertas reglas de los fenómenos naturales que no puedan ser aplicadas al ser humano.

Las enfermedades mentales, según estos críticos, han sido (o pronto serán) reducibles a la categoría de disfunciones neurológicas o neuroquímicas.

Argumentan que los avances en neurociencia nos dan razones para pensar que la posibilidad de encontrar correlatos neurológicos o neuroquímicos para al menos algunas de nuestras categorías de enfermedades mentales es alta (Bentall 2004). Otros críticos han argumentado en cambio en la otra dirección, atacando la interpretación de enfermedad física de Szasz.

Los argumentos de Szasz han sido adoptados, por algunos, para afirmar que la enfermedad física en sí misma es una categoría súbdita de los juicios de valor individuales. Sí, de la misma manera que la enfermedad mental se supone por cuenta de Szasz.

Otros han tratado de sumar peso a la afirmación principal de Szasz: la categoría general de enfermedad mental demostrará ser un tipo interactivo no natural, que refleja nuestros valores y prácticas, al tiempo que mantienen que “tipos particulares de enfermedades mentales aún pueden constituir tipos científicos válidos “.