El potencial de nuestras fortalezas

Maite Córdova Vena·
14 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas al
09 Junio, 2020
¿Has oído hablar o has leído algo sobre las fortalezas personales? Se trata de herramientas que todos tenemos y que nos ayudan a estar mejor.

La psicología, como toda ciencia, ha evolucionado mucho con los años. Hace tiempo se pensaba que solo con hablar sobre aquello que nos hacía sentirnos mal e identificando la causa del malestar se producía la curación; sin embargo, ahora somos conscientes de que con saber no basta. 

Hay que cambiar los patrones de activación neuronal y los hábitos de pensamiento y conducta, para que estos influyan también a nivel emocional y se produzca el cambio. Veamos a continuación cómo hacerlo y de qué manera nos influye. Profundicemos.

El papel de la psicología positiva en las fortalezas personales

Mujer brazos abiertos

La psicología positiva es una rama de la psicología que se focaliza en que la persona pueda y sea capaz de conocer sus puntos fuertes, es decir sus fortalezas personales. Para ello, tiene que identificar y ser consciente en qué es verdaderamente buena y en qué puede apoyarse a la hora de abordar objetivos y superar dificultades.

Esta perspectiva se basa en el método científico. Esto quiere decir que los modelos y los ejercicios que plantea se han estudiado y validado previamente para mostrar que son efectivos en un tanto por ciento significativo de la población, lo que indica que no se deben ni al azar ni al efecto placebo.

Así, la psicología positiva pone el foco y se centra en aquello que la persona sí hace bien para potenciarlo y que de esta manera pueda brillar y no se centre únicamente en el síntoma o en lo que hace mal. Además, se ha podido comprobar, a través de innumerables estudios científicos, longitudinales y metaanálisis, que la psicología positiva funciona.

Por lo tanto, y en contra de lo que mucha gente cree, esta disciplina no empuja a que la persona sea la más positiva y happy del mundo, ni a que empiece el día tomando café en una taza rosa de unicornio con una frase alegre y con la mejor de sus sonrisas. Se trata de algo diferente: consiste en descubrir esas fortalezas que ayudan en los momentos de dificultad. 

Las fortalezas personales como talento

Conocer las propias fortalezas es sinónimo de talento, ya que son técnicas personales para afrontar todo aquello que nos limita y que impide potenciar las habilidades y las capacidades propias. Y es que trabajar desde los puntos fuertes es mucho más útil que intentar mejorar las debilidades. 

Porque la autoestima, la confianza en un mismo, la capacidad de perdonarnos y de perdonar a otros, la creatividad… En realidad han de salir del interior. No de fuera. Y eso empieza a ocurrir cuando se conocen las fortalezas y se ponen en práctica de manera correcta.

La identificación de las fortalezas es clave 

¿Cuáles son tus fortalezas? ¿Quizá la valentía o la curiosidad? Puede que te asombres cuando las descubras e incluso que te lleves alguna sorpresa. A menudo, tienes más fortalezas de las que piensas. Ahora bien, si aún no sabes cuáles son, con la ayuda del método y del test FORTE del Instituto Europeo de Psicología Positiva (IEEP) podrás averiguarlo.

El FORTE es un concepto desarrollado por el IEPP en el que conocer y usar las fortalezas equilibradas es la base. Y en él se establecen 26 fortalezas que cada persona puede tener en 3 niveles distintos de presencia: muy presente, poco presente o en equilibro. 

 

Fortalezas

Se ha observado que las fortalezas en equilibrio, cuando se utilizan, aumentan los niveles de bienestar psicológico. Así, son una fuente inagotable de bienestar, emociones positivas y recursos para mejorar como nos encontramos.

De hecho, diversos estudios muestran que el conocimiento y el uso de las fortalezas personales mejora el bienestar, la satisfacción, el engagement y la productividad. Por lo que tener en cuenta las fortalezas es una garantía de éxito.

Utilidades y beneficios 

Una vez detectadas e identificadas las fortalezas, es momento de aprovecharlas para el desarrollo personal y laboral. Estos son algunos ejemplos concretos en las que te pueden ayudar en el día a día. 

  • Mejorar la autoestima
  • Mejorar la asertividad
  • Rebajar la alta directividad
  • Mejorar la gestión emocional
  • Mejorar la capacidad de perdonar
  • Ganar confianza en uno mismo
  • Aumentar las emociones positivas
  • Disminuir los niveles altos de ansiedad
  • Trabajar los pensamientos automáticos negativos

Por último, no olvides que toda persona destaca en algo. Por ello, empieza primero por detectarlo para después potenciarlo y disfrutar con lo que te provoque.