El principio de Premack nos puede hacer más llevadero el confinamiento

Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
El principio de Premack nos puede ayudar a hacer más llevadero el día a día durante este confinamiento. Esta teoría del condicionamiento operante puede ser útil incluso para mejorar nuestra alimentación o para ser un poco más productivos.
 

El principio de Premack nos puede hacer más llevadero el confinamiento por varias razones. La primera, porque vamos a descubrir una herramienta psicológica ideal para mejorar nuestra productividad y asentar conductas más deseables. La segunda, porque podremos aplicarla a innumerables ámbitos de nuestra vida e incluso en la de los más pequeños de la casa.

Admitámoslo, algo que estamos viendo durante estos días y en esta situación tan excepcional, es como muchas personas se esfuerzan en hacer cada día un gran número de tareas. En nuestras redes sociales abundan los directos, los videos y los post de amigos, conocidos e influencers hiperactivos que cuando no hacen deporte, cocinan y cuando no hacen bricolaje, están estudiando un curso.

Queda claro que cada uno de nosotros maneja la situación de confinamiento de un modo u otro. Cada cual llena el tiempo como desea y es igual de permisible y beneficioso descansar, como redecorar la casa cinco días por semana.

Sea cual sea nuestra personalidad, carácter y modo de afrontar el contexto presente hacer uso del principio de Premack nos va a resultar tan interesante como beneficioso. Veamos por qué.

Corazón en balanza representando el principio de Premack nos puede hacer más llevadero el confinamiento

El principio de Premack nos puede hacer más llevadero el confinamiento

Antes de profundizar en las razones por las que el principio de Premack nos puede hacer más llevadero el confinamiento, es necesario clarificar antes qué nos dice esta teoría y de dónde viene. Este enfoque tiene su origen en el condicionamiento operante o instrumental formulado por el psicólogo B. F Skinner.

Su formulación parte de una idea sencilla: las personas y también los animales asentamos conductas o dejamos de generarlas en base a alguna dimensión psicológica que nos motiva o que provoca la extinción de ese comportamiento.

Un ejemplo: yo he dejado de estudiar alemán porque me aburre o lo veo muy difícil. Por contra, cada vez paso más tiempo en ciertas plataformas de contenido streaming porque adoro las series.

Bien, algo que busca el principio de Premack es lograr que esas conductas más motivadoras actúen como reforzadoras de los comportamientos menos interesantes para lograr que estos últimos se produzcan. Dicho de otro modo, yo podría usar mi afición a las series como mecanismo de recompensa para estudiar más horas al día de alemán.

 

Esta técnica, aunque nos parezca algo elemental, se usa con frecuencia para modificar conductas e incluso para tratar adicciones o fobias. Veamos no obstante, formas en que el principio de Premack nos puede hacer más llevadero el confinamiento.

Principio de Premack para organizar el tiempo y crear rutinas

Bien, una recomendación que se repite con frecuencia para manejar el confinamiento es la necesidad de establecer rutinas. Esas, deben organizarse en tiempos donde llevar a cabo obligaciones y a su vez disfrutar de instantes de ocio y descanso.

  • El principio de Premack nos puede hacer más llevadero el confinamiento si organizamos el horario intercalando tareas motivadoras y positivas con otras que nos gusten menos.
  • Por ejemplo, es posible que nada más levantarnos sintamos pesadumbre o apatía. En ese estado, nos puede resultar muy desanimador ponernos a realizar tareas de la casa.
  • En este caso, la teoría de Premack nos diría que lo ideal es empezar precisamente con la actividad menos motivadora; pero sabiendo que dedicaremos a ese trabajo hora y media de tiempo y que después, podremos ver un capítulo de esa serie a la que estamos enganchados.
  • Lo mismo ocurre en el caso de que hagamos teletrabajo. Hay que iniciar el día con nuestra responsabilidad laboral, pero teniendo en cuenta que en dos horas, por ejemplo, podremos hacer un pequeño descanso para realizar algo agradable, por pequeño que sea.
 

Principio de Premack para cuidar la alimentación

Un fenómeno que está apareciendo como causa del confinamiento es el picoteo o el descuidar la buena alimentación. Abusamos de los snacks y de esos productos que en esencia, alivian nuestra ansiedad pero que no resultan nada nutritivos.

El principio de Premack nos puede hacer más llevadero el confinamiento y puede resultar muy beneficioso en el ámbito alimentario. ¿De qué manera? Pondremos un ejemplo.

  • Cada vez que nos asalte el hambre o ese capricho de entre horas haremos lo siguiente: cogeremos una manzana y ese producto que nos apetece consumir (patatas fritas, un brownie, etc).
  • Consumiremos en primer lugar el menos apetecible (la manzana) después el más deseable. En este caso, y en vista de que la manzana es un alimento saciante, es muy probable que ya no nos apetezca tanto el snack.
Plátano con manzanas representando el principio de Premack nos puede hacer más llevadero el confinamiento

El principio de Premack nos puede hacer más llevadero el confinamiento con los niños

Esta teoría también nos puede resultar muy útil para organizar el tiempo de los más pequeños. El principio de Premack nos puede hacer más llevadero el confinamiento con nuestros hijos porque les permitirá rendir más en las tareas escolares. ¿De qué manera?

 
  • Los niños tienen un tiempo de atención de unos 40 o 45 minutos. 
  • Lo ideal es empezar el día con las tareas que más les cueste (como por ejemplo, las mates). Eso sí, deben empezarlas sabiendo que a los 45 minutos podrán hacer un descanso para hacer algo divertido durante unos minutos. Lo ideal es centrar las actividades académicas en la mañana y las de ocio por la tarde. No obstante, entre esas horas matinales de desempeño académico, podemos introducir pequeñas actividades que les resulten atractivas.

Como podemos ver, este tipo de estrategias se basan exclusivamente, en la introducción de reforzadores positivos. Pensemos que al fin y al cabo, esto lo que más necesitamos ahora. Si además nos ayudan a organizar mejor el tiempo, a ser más productivos e incluso a comer mejor, vale la pena probarlo.