¿Qué es el condicionamiento operante o instrumental?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 22 octubre, 2018
Eva Maria Rodríguez · 23 octubre, 2018
El condicionamiento operante es un método de aprendizaje que utiliza el refuerzo o el castigo para aumentar o disminuir la probabilidad de que una conducta vuelva a ocurrir en el futuro.

El condicionamiento operante, también llamado condicionamiento instrumental, es un método de aprendizaje que se produce mediante la asociación de refuerzos (recompensas) y castigos con un determinado comportamiento o patrón de comportamiento. A través del condicionamiento operante se hace una asociación entre un comportamiento y una consecuencia de ese comportamiento.

El condicionamiento operante fue descrito por primera vez por el psicólogo conductista Burrhus Frederic Skinner como un método de aprendizaje para aumentar o disminuir la probabilidad de que una conducta vuelva a ocurrir en el futuro.

El condicionamiento operante se basa en una premisa simple: las acciones seguidas por el refuerzo tenderán a repetirse. A la inversa, las acciones que resulten en castigos o consecuencias indeseables se debilitarán y será menos probable que vuelvan a ocurrir en el futuro.

Por ejemplo, cuando una rata de laboratorio presiona un botón azul, recibe una bolita de comida como recompensa, pero cuando presiona el botón rojo recibe una leve descarga eléctrica. Como resultado, aprende a presionar el botón azul, pero evita el botón rojo.

Pero el condicionamiento operante no es solo algo que tiene lugar en entornos experimentales mientras se entrena a animales de laboratorio. El condicionamiento operante también juega un papel poderoso en el aprendizaje diario. El refuerzo y el castigo tienen lugar casi todos los días en entornos naturales, así como en entornos más estructurados.

Caja de Skinner

Skinner y el condicionamiento operante

Skinner utilizó el término ‘operante’ para referirse a cualquier “comportamiento activo que opera en el ambiente para generar consecuencias”. En otras palabras, la teoría de Skinner trata de explicar cómo adquirimos buena parte del rango de comportamientos que exhibimos todos los días.

Skinner creía que no era realmente necesario mirar los pensamientos y motivaciones internos para explicar el comportamiento. En su lugar, Skinner sugirió que deberíamos mirar solo las causas externas y observables del comportamiento humano.

La teoría del condicionamiento operante de Skinner está muy influenciada por el trabajo del psicólogo Edward Thorndike. Thorndike propuso lo que él llamó la ley del efecto. De acuerdo con este principio, es más probable que se repitan las acciones seguidas por resultados deseables, mientras que las seguidas por resultados indeseables tienen menos probabilidades de repetirse.

Tipos de comportamiento, según Skinner

Skinner distinguió entre dos tipos diferentes de comportamientos: las respuestas instintivas y los comportamientos operantes.

  • Las conductas instintivas son aquellas que ocurren de forma automática y reflexiva, como retirar la mano de una estufa caliente o sacudir la pierna cuando el médico le toca la rodilla. No hay que aprender estos comportamientos, simplemente ocurren de forma automática e involuntaria.
  • Los comportamientos operantes son aquellos que están bajo nuestro control consciente. Algunos pueden ocurrir de manera espontánea y otros a propósito, pero son las consecuencias de estas acciones las que influyen en que ocurran o no en el futuro. Nuestras acciones sobre el medio ambiente y las consecuencias de esas acciones constituyen una parte importante del proceso de aprendizaje.

Aunque el condicionamiento clásico podría explicar los comportamientos de los encuestados, Skinner se dio cuenta de que no podía explicar todo lo que aprendemos. Así, Skinner sugirió que el condicionamiento operante tenía una importancia a la hora de explicar nuestra manera de proceder: los seres humanos, como norma general, tendemos a repetir aquellas acciones que un coste asumible cosecharon éxito.

Skinner

Refuerzo y castigo

La promesa o posibilidad de recompensa provoca un aumento en la frecuencia o intensidad del comportamiento que “pensamos” (porque ya ocurrió en el pasado) que nos llevará a obtenerla. Sin embargo, el condicionamiento operante también se puede utilizar para disminuir un comportamiento. La eliminación de un resultado deseable o la aplicación de una consecuencia negativa se puede usar para disminuir o prevenir comportamientos indeseables.

En este sentido, Skinner identificó dos aspectos clave del proceso de condicionamiento operante: el refuerzo y el castigo. El refuerzo sirve para aumentar el comportamiento, mientras que el castigo sirve para disminuir el comportamiento. Además, encontramos que el refuerzo variable puede llegar a ser mucho mejor que el refuerzo constante, ya que el comportamiento adquirido se vuelve más resistente a la extinción.

Además, identificó dos tipos diferentes de refuerzo y dos tipos diferentes de castigo.

  • El refuerzo positivo implica presentar un resultado favorable, mientras que el refuerzo negativo implica la eliminación de un estímulo desagradable. En ambos casos, el refuerzo hace que aumente la frecuencia o la intensidad del comportamiento.
  • El castigo positivo significa aplicar un evento desagradable después de un comportamiento, mientras que el castigo negativo implica quitar algo agradable después de que ocurra un comportamiento. En ambos casos de castigo, el comportamiento disminuye (tiende a extinguirse).

Padre castigando a su hijo mientras llora

El condicionamiento operante en la actualidad

Si bien el conductismo puede haber perdido gran parte del protagonismo que tenía durante la primera parte del siglo XX, el condicionamiento operante sigue siendo una herramienta importante y utilizada con frecuencia en los procesos de moldeamiento de la conducta. De hecho, muchos padres la utilizan aunque no sean conscientes de la teoría que hay detrás.

Así, el condicionamiento operante es una forma de generar asociaciones -con incidencia en el comportamiento- que podemos reconocer con facilidad en nuestra vida diaria, tanto en la educación que reciben u ofrecemos a nuestros hijos o en el entrenamiento que utilizamos con nuestras mascotas, por ejemplo. La publicidad y las acciones de marketing también emplean el condicionamiento operante en sus estrategias para vender productos y servicios a los consumidores.

  • Burgos, J. (2014). Historia de la psicología. Madrid: Palabra.
  • Caballo, V. (2015). Manual de técnicas de terapia y modificación de conducta. Madrid: Siglo XXI de España.
  • Commons, M., Staddon, J., & Grossberg, S. (1991). Neural network models of conditioning and action. Hillsdale: Lawrence Erlbaum Associates.