El sexo virtual es un juego peligroso

Yamila Papa · 30 mayo, 2015

 

La llegada de Internet a cambiado nuestra vida, nadie lo puede negar. La tecnología está presente en cada paso que damos. ¡No podrías estar leyendo este artículo si no fuera por ella!

Los usuarios por excelencia de la red son los jóvenes, quienes están todo el día conectados, compartiendo fotografías o comentarios en las redes sociales, tomándose “selfies” y conversando por WhatsApp. Sin embargo, aunque sean mayoría no son solamente los jóvenes quienes “están conectados” con frecuencia.

Por otro lado, Internet da el pie a nuevas formas de comunicarse, conocerse, estar en contacto. Hasta tal punto que muchas parejas deben darle las gracias por haberse encontrado. Pero lo que vamos a relatar en esta nota va más allá de ello.

Quizás no hayas oído hablar del término Sexting. Bueno, os contamos de qué se trata. Proviene de la unión de dos palabras. Por un lado “Sex” (sexo) y por el otro “Texting” (enviar mensajes de texto con el móvil). Seguro podrás imaginarte entonces qué es este fenómeno.

Pero no solo es enviar mensajes, que sería la parte “menos grave” del asunto, sino que incluye publicar fotografías o grabaciones eróticas o sexuales.

La mecánica sería la siguiente: la persona se filma con su smartphone, tablet o cámara web mientras se desviste, juega con su cabello, hace poses sensuales (en los casos más graves puede haber autosatisfacción o relaciones con otra persona). Luego esto se envía o bien hay alguien del otro lado mirándolo en vivo.

Si bien para muchas personas el sexting es una práctica divertida, simplemente para coquetear o flirtear con alguien, puede traer otras consecuencias más peligrosas, como por ejemplo, que se envíe el vídeo a alguien que solo se conoce a través de Internet y tenga otras intensiones más que pasar el rato.

Al ser una tendencia entre los adolescentes, no se percibe esta práctica como algo peligroso. La mayoría de los padres no saben que existe y de los peligros que puede causar. A su vez, a esa edad, lo jóvenes no son conscientes de lo que les puede llegar a ocurrir y es por ello que no toman precauciones.

Si bien suena como un simple juego sensual o erótico, el sexting es más que enviar un vídeo o una fotografía comprometida de alguien. Estos archivos se pueden difundir de forma masiva y descontrolada y ser vistos por miles de personas, conocidos o no de quien los grabó o tomó.

 

sexo

 

Los siguientes riesgos son los más usuales dentro del “sexting”:

1- Perdida de la privacidad: Cuando el material es enviado, se pierde el control sobre él. Puede acabar en manos de cualquier persona.

2- Trastornos psicológicos: Al mostrar la intimidad a alguien más (una o varias personas), puede haber problemas como depresión, vergüenza, exclusión por el grupo de amigos, etc.

3- Cyberbulling: Quiere decir que si los colegas del instituto ven un video o fotografía sensual de otro, pueden humillarlo en frente de los demás, usarlos en su contra, hacer comentarios negativos.

4-Extorsión: Ese material puede ser usado para chantajear a la persona involucrada, obligarla a hacer ciertas cosas para que los padres, profesores o amigos se enteren, etc.

Y todavía hay más, ya que aquellos que practican el sexting son más vulnerables a caer en las garras de un sexópata, un pedófilo o un depravado sexual. Entonces, es preciso tener mucho cuidado. No es un simple juego, está en juego la integridad física y psicológica del o de la joven.

¿Qué hacer como padres? Prestar atención al uso que le dan los hijos a los dispositivos electrónicos, hablar con ellos sobre los peligros que pueden ocasionar sus actitudes o acciones usando la tecnología, tener en cuenta algunos cambios de hábitos o comportamientos que puedan estar revelando un problema que no desea contar, etc.

Y por último, consejos para los jóvenes que practican sexting: recuerda que nada de lo que publiques en internet es privado, una vez que pulses el botón de enviar, no hay vuelta atrás.

El sexting no es una conducta dañina en sí misma, sino que son varios los factores que lo rodean y que pueden ser peligrosos. Es preciso tener cuidado y ser precavidos. Como se dice siempre “mejor prevenir que curar”.