El síndrome de Asperger

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 25 noviembre, 2015

 

El Síndrome de Asperger, descrito por un médico austriaco que así se llamaba, es un trastorno del desarrollo, caracterizado por una alteración grave de las relaciones interpersonales y  con trastornos de comportamiento repetitivos. Las personas con el síndrome de Asperger, suelen concentrarse u obsesionarse con un solo objeto o idea, ignorando todos los demás.

Tienen problemas para relacionarse con adultos o niños de su edad, pues son incapaces de responder emocionalmente ante  situaciones sociales habituales. Son poco flexibles en sus rutinas, y no expresan sentimientos de  alegría, ante la felicidad de otras personas.

No se aíslan del mundo  como sucede a veces con las personas con autismo, y buscan el acercamiento con otras personas, pero debido a sus problemas derivados del lenguaje y habla, tienden al aislamiento.

Los niños que lo padecen, son inteligentes y de aspecto normal,  sin retraso de lenguaje. Su comprensión ante situaciones sociales es muy ingenua. Pero son nobles , sinceros y fieles, por no hablar de una bondad sin límites. Padecen retrasos motores (torpeza al caminar, retraso para montar en bicicleta, agarrar una pelota, o montar juegos). Su lenguaje corporal puede ser nulo, en ocasiones pueden hablar en  un tono monótono, y  en otras , no saben modular el volumen de su voz dependiendo del lugar donde se encuentren.

Suelen ser tachados de raros o extraños. Afecta más a los niños que a las niñas, en una proporción de 3 a 7 por cada  1000 en edades de 7 a 16 años. Los síntomas pueden ser evidentes en los primeros meses de vida, observándose el  retraso motor en el período preescolar, y el  déficit de la interacción social en la etapa escolar.

El curso de la enfermedad es continuo a lo largo de toda la vida. Los especialistas, evalúan un grupo básico de comportamientos, para diagnosticar con exactitud este Síndrome, que engloba los siguientes: (no voltearse al ser llamado por el nombre, contacto visual anormal, aislamiento, incapacidad para realizar gestos, ausencia de juegos interactivos y con compañeros).

Psicólogos y Psiquiatras son los responsables de su  correcta evaluación y tratamiento , ya que en muchas ocasiones se confunden Síndrome de Asperger y Autismo, pues a pesar de pertenecer al (TGD) Trastorno Generalizado del Desarrollo y compartir similitudes, son trastornos muy diferentes.

Imagen cortesía de Richard Hall