El síndrome de Damocles

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 16 octubre, 2018
Julia Marquez Arrico · 2 noviembre, 2018
¿Sabes qué es el síndrome de Damocles y cómo manejarlo?

En varias ocasiones se utilizan figuras de la historia o mitología parea poner nombre y explicar diferentes vivencias psicológicas, una de esta figuras es la de Damocles, de quien se utiliza su historia para explicar cómo una persona que ha superado una enfermedad muy peligrosa y dura puede ser presa del miedo a que reaparezca. De este modo, hablamos de síndrome de Damocles cuando existe un miedo desmesurado a la recaída de una enfermedad.

Este síndrome se observa sobre todo en pacientes con cáncer (pacientes oncológicos). En estos casos, tener un cierto miedo a la recaída es normal e incluso es un miedo fundamentado. Sin embargo, cuando esta incertidumbre o este miedo a que la enfermedad reaparezca se hace intenso y afecta la vida diaria de las personas, nos referimos entonces al de síndrome de Damocles: estamos en una situación en la que la preocupación y el miedo se han vuelto patológicos. En este artículo explicaremos qué es el síndrome de Damocles y cómo puede manejarse de manera adecuada para su superación.

¿Por qué se le llama síndrome de Damocles al miedo a la recaída en la enfermedad?

Al miedo y a la incertidumbre patológica de que una enfermedad vuelta a atacar se le llama síndrome de Damocles porque, según a la historia de Damocles, este fue cortesano en la corte Dionisio II e intercambiada su lugar en la mesa con Dionisio para disfrutar de los beneficios de estar en su sitio.

Una noche, durante un banquete, Damocles miró hacia arriba y se dio cuenta de que encima de él había una espada colgando de un hilo muy delgado. Al ser consciente de esta realidad, Damocles es incapaz de seguir disfrutando del banquete y solo piensa en que en cualquier momento la espada caerá sobre él.

Damocles con su espada

Un caso similar ocurre con los pacientes oncológicos, quienes después de superar la enfermedad desarrollan miedos irracionales a la recaída. Además estos miedos aumentan cuando se acercan los momentos de exámenes rutinarios, porque la persona siente que el fantasma de la enfermedad puede volver a hacerse realidad, y así, todo lo que han ganado en lo que respecta a recuperar la normalidad se puede desvanecer.

“Hablamos de síndrome de Damocles cuando existe un miedo desmesurado a la recaída de una enfermedad”

¿Por qué aparece el síndrome de Damocles?

El síndrome de Damocles aparece como resultado de una experiencia vital que conecta al individuo con un miedo muy intenso, la baja tolerancia a la incertidumbre que tenemos todos los seres humanos y la situación de no-control que se tiene frente a la recaída en una enfermedad como el cáncer.

Todos estos aspectos hacen que una sobrevivir a una enfermedad importante pueda ocasionar una vivencia como este síndrome, el cual además puede acompañar al paciente durante el resto de su vida. Y lo peor, es que a pesar de que las revisiones médicas sean positivas, el miedo puede no desaparecer. Lo que puede pensar en realidad la persona es que estas revisiones no son efectivas y que por eso no detectan la recaída.

Por otro lado, quienes sobreviven a un cáncer infantil con una alta probabilidad tendrán este síndrome. Así, a pesar de que la tasa de supervivencia en cáncer infantil ha pasado del 60% al 80% según un estudio de la Mayo Medical School (Cupit-Link, Syrjala & Hashmi, 2018), el diagnóstico de cáncer sigue conectando a las personas con los miedos más primitivos.

Porque, más allá de temer la muerte, se le teme al dolor y a la pérdida de la “normalidad”. Y así, cualquier señal que pueda presagiar que quizás haya que volver a la casilla de salida es vivida como algo sumamente impactante y amenazante.

Cómo actuar frente al síndrome de Damocles

En primer lugar, es importante seguir las indicaciones médicas que ha dado el especialista que lleva el caso. Por contra, no es raro que, aunque sea con su mejor intención, las personas que nos rodean terminen haciendo más grande nuestro miedo con su opinión o relato.

En segundo lugar, hay que vivir las emociones, comunicarlas y aceptarlas. De hecho, en personas que son sobrevivientes de situaciones que les marcan un antes y un después en su vida puede ser muy útil acudir a grupos de terapia o ayuda. Porque en estos grupos, se aprende a gestionar de manera más adaptativa las emociones.

Y en este sentido, el trabajo con la familia del ex-paciente de cáncer es fundamental. Tal y como se publicó en la revista Journal of Cancer Education (Curda, 2010), el trabajo con la familia del enfermo es un aspecto clave para superar el síndrome de Damocles, porque la familia es un contexto que puede incrementar o apaciguar el miedo a la recaída.

Si hablas de una enfermedad con alguien que la ha superado, sin que esa persona te lo pida, le estás impidiendo seguir adelante.

Mujer preocupada

Por otro lado, la persona puede entrenar habilidades que le ayuden a vivir en el presente y a manejar las preocupaciones anticipatorias. Porque, siendo realistas, el miedo a la recaída se sustenta en los datos: existe en muchos casos una probabilidad de recaída. El problema es cuando esta probabilidad se infla o la anticipación empieza a limitar la vida cotidiana de la persona de una manera seria.

Finalmente, al igual que con otros síndromes o vivencias psicológicas, es más fácil dejar el síndrome de Damocles atrás con ayuda cualificada. En este sentido, tanto los grupos de terapia como la atención psicológica especializada son una herramienta fundamental para gestionar el miedo ante una posible recaída.