Enfermedad crónica: efectos sociales y emocionales

25 junio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la trabajadora social Elena García
La enfermedad crónica, además de consecuencias físicas, puede afectar a nuestra vida social y al área emocional. Hoy, te contamos el impacto que tiene.

Cuando nos encontramos ante una enfermedad, toda nuestra vida cambia por completo. En estos tiempos, en los que la esperanza de vida se ha elevado, cada vez es más común que las personas convivamos con una enfermedad crónica. La esperanza de vida, según la OMS (2016), ha aumentado 5 años desde el año 2000. Los avances en medicina, las investigaciones con las que se ha logrado curar o paliar los efectos de muchas enfermedades, son los grandes responsables de la longevidad de las personas.

Es cierto que, en muchas ocasiones, los tratamientos que existen son meramente paliativos. Esto significa que no curan al 100% la enfermedad, pero que permitem mantener un estado de salud funcional en algunos casos. Pero, ¿hasta qué punto llegamos a viejos manteniendo una buena salud? Hay que tener en cuenta que vivir con una enfermedad crónica tienen unos efectos negativos para el desarrollo de nuestro día a día y, por lo tanto, supone un descenso de la calidad de vida.

¿Qué es una enfermedad crónica?

Siguiendo la definición de la OMS, una enfermedad crónica es un trastorno orgánico funcional que obliga a una modificación de los estilos de vida de una persona y que tiende a persistir a lo largo de su vida. Esta suele ser una afección larga, de más de 6 meses, y de progresión generalmente lenta. Entre las enfermedades crónicas que más afectan a las personas nos encontramos (Vinaccia y Orozco, 2005):

  • Enfermedades cardiovasculares: infartos de miocardio y los accidentes cerebrovasculares.
  • Cáncer.
  • Enfermedades respiratorias crónicas: enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y el asma.
  • Diabetes.
  • Osteoporosis.

Chico con diabetes

Aunque puedan influir muchos factores endógenos en la aparición de estas enfermedades (genética, aspectos hormonales…), es importante recordar que nosotros mismos podemos intentar mejorar las circunstancias que nos rodean para prevenir algunas de ellas. Mantener un estilo de vida saludable, evitar el estrés, cuidar nuestro entorno… son algunas de las armas que tenemos en nuestro poder.

«Saludable es al enfermo la alegre cara del que le visita».

-Fernando de Rojas-

Consecuencias de la enfermedad crónica

Crónica o no, cualquier enfermedad tiene efectos negativos que pueden repercutir en el desarrollo de nuestras vidas. Muchas de esas consecuencias se manifiestan en diferentes planos del enfermo y de su familia. Así, pasaremos a nombrar los efectos más importantes.

Impacto de la enfermedad crónica en el área social

Según Castillo, Mañas, Moralejo y Ahijado (2017), hay una serie de cambios que pueden darse cuando aparece una enfermedad crónica:

  • Modificación del rol desempeñado antes de la aparición de la enfermedad. En muchas ocasiones, los pacientes sufren una pérdida de autonomía y dependencia, por lo que pueden llegar a necesitar atención y cuidados de maneras extensa.
  • Al hilo del punto anterior, puede aparecer la necesidad de tener un cuidador principal. Normalmente, esta figura suele ocuparla una mujer del entorno familiar del paciente. En consecuencia, también se ven afectados los hábitos y rutinas de esta.
  • Abandono de las tareas domésticas y diarias.
  • Impacto en la vida laboral del paciente. La persona que padece la enfermedad puede verse obligado a apartarse de manera definitiva o momentáneamente sus labores profesionales. Así como, al hablar del cuidador principal, este también puede ver afectada su vida laboral.
  • Efectos negativos en la economía del paciente y de la familia.
  • Pérdida de relaciones sociales.

Impacto de la enfermedad en el área psicológico o emocional

En cuanto al impacto en los aspectos psicológicos en los que podemos observar, nos encontramos con los siguientes: (López Ibor, 2007)

  • Ansiedad, algo que puede deberse a la incertidumbre ante el futuro próximo o ante el dolor.
  • Depresión.
  • Problemas de adaptación. No es fácil hacer frente a una situación que puede cambiar por completo tu vida.
  • Miedo a lo desconocido, al dolor…
  • Ante algunas enfermedades el miedo a la muerte es una consecuencia más que evidente. Sobre todo en enfermedades cardiovasculares o cuando nos enfrentamos al cáncer.
  • Sentimientos de culpa o arrepentimiento. El paciente suele «autocastigarse» pensando en qué habrá hecho mal o qué podría haber hecho mejor.

Mujer mirando con cara de tristeza por la ventana

En definitiva, aunque es obvio que el tratamiento para paliar la enfermedad es prioritario, no debemos olvidar la necesidad de tratar los efectos psicosociales que acarrea una enfermedad crónica.

Debemos dar la importancia que se merece a la salud mental y emocional, no solo del paciente, sino también del entorno más cercano de este. Hay que poner en valía la importancia del papel que tiene el entorno social y el apoyo que da, por lo que su salud es también un eje fundamental en el camino que han de vivir con la enfermedad crónica.

  • Angarita, O. V., & Escobar, D. G. (2009). Apoyo social: elemento clave en el afrontamiento de la enfermedad crónica. Enfermería global8(2).
  • Durán, A., Valderrama, L., Uribe, A., González, A., & Máximo Molina, J. (1). Enfermedad crónica en adultos mayores. Universitas Medica51(1), 16-28. Recuperado a partir de https://revistas.javeriana.edu.co/index.php/vnimedica/article/view/15965
  • Fachado, A., Menéndez, M., & González, L. (2013). Apoyo social: mecanismos y modelos de influencia sobre la enfermedad crónicaCuadernos de atención primaria19(2), 118-123.
  • Ledón Llanes, L. (2011). Enfermedades crónicas y vida cotidiana. Revista cubana de salud pública37, 488-499.
  • López Ibor, M. I. (2007). Ansiedad y depresión, reacciones emocionales frente a la enfermedad. In Anales de Medicina Interna (Vol. 24, No. 5, pp. 209-211). Arán Ediciones, SL.
  • Vinaccia, S., & Orozco, L. M. (2005). Aspectos psicosociales asociados con la calidad de vida de personas con enfermedades crónicas. Diversitas1(2), 125-137.