Enfrenta tus miedos

21 agosto, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por Cristina Pérez
Enfrenta tus miedos, míralos a la cara y dejarán de molestarte. Esto es cierto, pero es solo la teoría. En este artículo te diremos cómo llevarlo a la práctica

Casi todos tenemos algún miedo que evitamos. Como hay tantas facetas en la vida, quien teme algo, lo que hace es centrarse en otras facetas en las que no siente ese temor, así evade el problema y parece que todo está bien. ¿Qué debes hacer realmente? Enfrenta tus miedos.

La única manera de eliminar algún miedo es dar la cara, «mirarlo a los ojos». De hecho, es lo que te exigirán en cualquier psicoterapia. La mera exposición, hará que el miedo paulatinamente vaya desapareciendo. Es un hecho comprobado científicamente.

El miedo es una emoción muy desagradable que puede exacerbarse por cierta clase de pensamientos. Por lo tanto, si eres capaz de dominar tus pensamientos, podrás quebrar tus miedos. Por ejemplo, imaginemos que nos centramos en el miedo a hablar en público, tienes temor a exponerte porque piensas: “Lo haré mal”, “No sirvo para esto”, “Haré el ridículo y notarán el miedo que me produce”, etc….

Todos los miedos llevan aparejados pensamientos negativos, cuantos peores pensamientos tengas, más fuerte será tu miedo.

Sin embargo, ¿estos pensamientos están basados en la realidad ?, ¿qué beneficios te aportan?, ¿cuál es su utilidad?, ¿te sirve para algo enfrentar una situación pensando así?

Hombre que no enfrenta sus miedos

Enfrenta tus miedos, ¿pero cómo?

Una persona que se ha pasado muchos años padeciendo pensamientos negativos no puede, de la noche a la mañana, sustituirlos por otros más ajustados a la realidad. Sin embargo, lo que sí puede hacer para empezar a mejorar, es equilibrar sus pensamientos.

Hay que poner pensamientos positivos en el otro lado de la balanza. De esta manera, cambiar el “no voy a ser capaz”, “voy a quedar mal”, por argumentos más equilibrados y esperanzadores, como: “soy capaz, pero necesito más práctica para hacerlo como yo quiero”, “confío en mi, pase lo que pase”, «es una buena ocasión para poner a prueba mis límites».

Antes de enfrentarse a alguna situación que produce temor es importante preparar nuestra mente con frases que nos relajen, nos motiven y, sobre todo, nos hagan creer en nosotros mismos. Cuando vayas de camino a esa situación que tanto temes, motívate y apóyate a ti mismo. Puedes repetirte los pensamientos positivos como si fueran un mantra.

Enfrenta tus miedos con la visualización positiva

Es un ejercicio que puede ir bien. Consiste en imaginarse en la situación temida actuando como nos gustaría. Exagera en positivo la situación, que todo salga bien e incluso te diviertas.

Crea en tu mente una película en la que tú eres el protagonista y las cosas salen como quieres. Así la mente ya tendrá almacenada esa experiencia como positiva. Por lo tanto, cuando te enfrentes a ella, sentirá que no es algo nuevo, que esa experiencia ya ha sido vivida y que salió bien.

El mayor miedo es enfrentarse a algo nuevo y desconocido. Algo lleno de incertidumbre y que no podemos controlar. En el momento en el que la imaginación sitúa un suceso como ya vivido, con la conclusión de que todo salió bien, el miedo se minimiza.

¿Qué es lo peor que te puede pasar?

Recuerda siempre esta pregunta, si la respuesta es “nada importante”, puedes hacerlo sin problemas. Por ejemplo, si te gusta alguien y no te atreves a decírselo, se trata de un miedo fácil de superar porque aunque te salga mal, tú te quedas tal y como estás, no habrás perdido nada.

Hombre con miedo a hablar en público

Todo el que consigue algo es porque se ha atrevido a tomar la iniciativa para conseguirlo. Por supuesto que puedes fracasar en tu intento, pero eso no quita que puedas conseguir lo que quieres en muchas ocasiones. Si te abstienes, te inhibes, te cierras las puertas a ganar.

Otro miedo muy común es el de hablar en público. ¿Tienes algo que perder? Entonces no sería ningún drama que no te saliera bien, si te pones nervioso y tu voz no suena segura, si te ruborizas, si no explicas las cosas como te hubiera gustado, no pasa nada.

Si nada funciona, prueba con esto

Además, si crees que la situación se puede ir ya de las manos por culpa del nerviosismo, prueba a decir esto: «Si no me explico con toda la claridad que quiero es porque estoy nervioso. Disculpen, pero quiero hacerlo lo mejor posible» . Si dices esto, notarás como inmediatamente te relajas muchísimo. Esto es así porque has expuesto tu debilidad, por tanto ya no tienes que ocultarla. El mayor grado de nerviosismo se produce al tratar de ocultar los síntomas.

Pase lo que pase, tú sigues siendo la misma persona valiosa de siempre. Eres tú mismo el que hace un drama de la situación. Cuanto más practiques, antes minimizarás ese miedo, pero para ello hace falta valentía y humildad, para poder exponerte y aceptar que, aunque no te salga como quieres, a base de seguir practicando irás mejorando. Pero debes saber: lo perfecto es enemigo de lo bueno. Ya lo sabes, enfrenta tus miedos, no hay excusa para no hacerlo.

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