Los pensamientos negativos más comunes

José Maria Tabares · 27 octubre, 2014

Desde que tenemos uso de razón, la cabeza empieza a invadirnos con todo tipo de ideas y pensamientos. Esto es más que positivo ya que nos ayuda a desarrollar la parte cognitiva y creativa de nuestro cerebro. Sin embargo, lo que ocurre ahí dentro también se puede volver en nuestra contra sin previo aviso y con único el objetivo de jugarnos todo tipo de malas pasadas. Pueden aparecer los pensamientos negativos.

A veces, damos cobijo en nuestra cabeza a pensamientos e ideas que tan solo nos causan malestar y momentos desagradables, casi sin darnos cuenta…

Esto es lo que se llama en el mundo de la psicología los pensamientos negativos automáticos o ‘ANT’ (Automatic Negative Thoughts en inglés) que nos pueden inducir muchas veces a la paranoia, ansiedad e incluso depresión en casos muy extremos. ¿Os gustaría saber de cuáles se tratan para así poder neutralizarnos más rápidamente? Pues no perdáis de atención las siguientes líneas.

Solo existe el blanco y el negro

Cuando ha ocurrido algo inesperado donde te has visto involucrado, en muchas ocasiones solemos echarnos toda la culpa a nosotros mismos. Esta es sin duda una de las premisas de los ANT.

ilustración blanco y negro de joven sufriendo por necesidades neuróticas

Solo entienden de extremos, aunque como comprenderás, existen multitud de factores que pueden propiciar que algo salga mal y por tanto no siempre tendrás tú la culpa. Las cosas por regla general, no son blancos o negras, pues tienen muchos matices…

Saber lo que sienten las personas que nos rodean

¿Quién no ha ido por la calle alguna vez pensando sobre el ‘qué dirán? Esto se acrecienta sobre todo cuando pensamos que no vamos correctamente vestidos o tenemos que hablar en público. Recuerda que todo el mundo puede cometer fallos y seguro que todo el mundo que te rodea se ha sentido alguna vez igual que tú.

Además, no podrás estar seguro sobre lo que los demás piensen de ti. Eso es un riesgo con el que tenemos que vivir. Justo lo más importante no está en los pensamientos de los demás, sino en los que tienes tu sobre ti mismo.

Saber lo que va a ocurrir a continuación

Cuando creemos que algo puede salir mal, nuestra cabeza siempre apoyará esta idea y nos recomendará abandonar en nuestro empeño. “Seguro que va a salir mal”, “no valgo para esto”, “no merece la pena intentarlo”…  Existen multitud de pensamientos negativos que lo único que harán es que nos quedemos siempre en la zona cómoda. Pero recuerda que el que “no arriesga, no gana”.

Los pensamientos negativos pueden provocar que no salgamos de la zona de confort

Generalizar lo negativo

Si algo puede salir mal una vez, pues seguro que volverá a ocurrir en futuras ocasiones. Nuestro cerebro siempre tiende a quedarse con lo negativo y por ello es normal que cuando nos pasa algo malo creamos que se volverá en una norma universal. Muchas veces el éxito viene tras multitud de fracasos.

Los pensamientos negativos

Descalificarnos tanto a nosotros mismo como al resto

Cuando entramos en conflicto con nosotros o cualquier persona cercana a nuestro alrededor, es normal que surjan en nuestra cabeza pensamientos irracionales del tipo: “Este tío no vale para nada”, “pero qué tontería estás diciendo”, “me caes fatal”.

Quizás en parte tengan cierto fundamento, pero nunca hay que sacar conclusiones en la primera toma de contacto. Conocer a alguien implica varios encuentros o incluso, toda la vida…

Dramatizar la situación

¿Quién no ha pensado alguna vez “Qué va a ser de mi” o “No volveré a encontrar a nadie igual” tras sufrir una rotura amorosa? Si queremos superar estas situaciones lo mejor es no exagerarlo todo y tener perspectivas de futuro. Multitud de personas han pasado por lo tuyo (o incluso peor) y todas han podido rehacer sus vidas y seguir para delante.

Los pensamientos negativos se alimentan de lo dramático que puedas ser

La negatividad llama a más negatividad

Si pensamos que verdaderamente algo puede salir mal, pues es obvio que nos saldrá mal. Pero no será cosa del destino o la mala suerte como dicen algunos. Nuestro cerebro no funcionará como es debido y por tanto nuestras actitudes y aptitudes se verán mermadas. Esto solo producirá un efecto en cadena con consecuencias muy negativas para nuestra autoestima.

¿Estás preparado para decirle adiós a todos los pensamientos negativos que en ocasiones te abordan?