¿Eran graciosos los primeros chistes de la historia?

Pedro González Núñez · 27 agosto, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 27 agosto, 2019
Te presentamos los tres primeros chistes de la historia. Con esta pequeña muestra nos podemos hacer una idea de cómo ha evolucionado o no evolucionado parte de "nuestro sentido del humor".

La respuesta a esta cuestión que titula el artículo hoy día sería mayoritariamente NO. O sea, los primeros chistes de la historia no eran muy graciosos, o no demasiado… si se miran desde la perspectiva actual.

Así que, si miramos el sentido del humor que tenían los seres humanos hace más de 3000 años y el actual, observaremos que, como tantas otras cosas, ha evolucionado.

Sea como fuere, todo depende de la sociedad en concreto a la que miremos. Es decir, el humor no era exactamente igual entre los sumerios que entre los griegos, egipcios o romanos.

Sin embargo, sí que observamos entre los primeros chistes de la historia, comparándolos con los actuales, un importante factor coyuntural. Es decir, que tal como ocurre hoy en día, cada sociedad es la que marca los derroteros del sentido del humor, algo que no ha evolucionado demasiado durante miles de años.

Dos hombres en un trampolín

Los primeros chistes de la historia

Un grupo de académicos de la Universidad de Wolverhampton, en Gran Bretaña, se encargó de realizar un estudio sobre los chistes más antiguos de la historia que han sobrevivido a múltiples actualidades.

Tal como hemos comentado, profesores como Paul McDonald, especialista de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, demostró que el sentido del humor ha evolucionado a lo largo de los años, tomando formatos antiguos como preguntas y respuestas en la formulación de los chistes. No obstante, otros eran proverbios y acertijos ingeniosos.

Sin embargo, pese a la evolución de los chistes en estos miles de años, todos ellos tenían algo en común que todavía hoy conservan, su disposición para abordar tabúes y temas prohibidos en la sociedad.

Según McDonald, los chistes de antaño, igual que los actuales, ya tenían un cierto «contenido rebelde» -utilizando salidas no eran aprobadas socialmente-, usando fórmulas como juegos de palabras. Por eso, el humor escatológico, por ejemplo, también estaba presente en muchas gracietas o chistes.

Algunos de los primeros chistes de la historia

La mejor forma de explicar cómo eran los primeros chistes de la historia es conocerlos. Para ello, vamos a ver algunos de los extraídos por el estudio antes citado para que cada lector pueda juzgar si le resulta gracioso o no y evalúe cómo ha evolucionado el asunto que trata hasta nuestros días desde un punto de vista propio y personal.

La mujer ante el marido

“Algo que no ocurre desde tiempos inmemoriales: una joven mujer que no se haya tirado un pedo en el regazo de su esposo”.

Este chiste es el más antiguo que se conoce, y está datado entre el año 1900 y 1600 a.C., en tiempos de la cultura sumeria. Observamos un componente de machismo y escatología predominante en su contenido.

Crítica al poder

«¿Cómo entretienes a un faraón aburrido? Haces navegar sobre el Nilo una barca cargada de mujeres jóvenes vestidas solo con redes de pesca y le pides al faraón que vaya a atrapar un pescado»

Extraído del llamado Papiro de Westcar, en este documento egipcio guardado desde 1866 en el Museo Egipcio de Berlín y datado en el año 1600 a.C., observamos que las pasiones humanas, especialmente del hombre hacia la mujer, son una constante en el humor de todas las épocas.

Dibujo egipcio

Chistes con humor y moraleja

“Tres vaqueros de Adab estaban sedientos. Uno era dueño de un toro, otro de una vaca y otro de una carreta. El dueño del toro no quiso ir a buscar agua porque temía que un león se comiese a su toro. El dueño de la vaca tampoco quiso ir porque temía que su animal se perdiese en el desierto. El dueño de la carreta no quiso ir porque temía que le robasen su cargamento. Así los tres juntos se pusieron en camino a buscar agua. Durante la búsqueda, la vaca quedó preñada del toro y cuando nació un ternero, este se comió toda la carga de la carreta. Problema: ¿quién es el dueño del ternero?”

Datado en el año 1200 a.C. en Mesopotamia, este chiste es más bien una especie de historia con moraleja que muestra que, en ocasiones, más que chistes el humor y la sátira se centraban en pequeñas historias y proverbios.

Si te ha hecho gracia alguno de estos, los tres primeros chistes de la historia que se conocen, quizás puedas tener la sensación de que nuestra manera de hacer humor no ha evolucionado, aunque en muchos casos sí hayan evolucionado los medios con los que se hace. Para ejemplo, los famosos memes.