Erich Neumann, biografía del discípulo más brillante de Jung

Edith Sánchez · 14 diciembre, 2018
Uno de los aspectos más notables de la obra de Erich Newmann fue la aportación del concepto de la Gran Madre, como arquetipo fundamental en la psiquis humana. En su época, primaba la visión masculina del desarrollo humano.

Erich Neumann fue un psicoanalista de origen alemán, que se convirtió con el paso del tiempo en el discípulo más destacado de Carl Jung. Aunque en algunos puntos se apartó de los postulados clásicos de Jung, básicamente fue un continuador de sus tesis, algunas de las cuales amplió y profundizó.

Uno de los aspectos más sobresalientes de la biografía de Erich Neumann es que se adelantó a otros teóricos, en relación al concepto y la importancia de la figura de la madre en el proceso de desarrollo de los individuos. En su tiempo, la figura del padre ocupaba el centro de interés de los psicoanalistas jungianos y freudianos.

… “toda hembra es, como todo vientre, el vientre primordial de la Gran Madre de donde todo se origina, el vientre del inconsciente. Ella amenaza al ego con el peligro de la autodestrucción, de la autopérdida, en otras palabras, con la muerte y la castración”.

-Erich Newmann-

Erich Newman dejó un valioso trabajo en el que combina algunos postulados de Freud con el grueso de la teoría de Jung. De Freud tomó aportes de la psicología del yo y los conjugó con la vertiente jungiana que aproximaba todos esos fenómenos al inconsciente colectivo y a la mitología.

Erich Newmann y el método de amplificación

Erich Newmann nació en Berlín, el 23 de enero de 1905. Luego se haría ciudadano israelí. Provenía de una prestante familia judía. Estudió medicina y filosofía, áreas que en un momento dado lo acercaron a los postulados de Carl Jung. Pronto comenzó a formar parte del círculo cercano de este gran psicoanalista.

En sus obras, Neumann aplica rigurosamente el método de amplificación propuesto por la psicología analítica de Jung. Este tiene que ver con el proceso mediante el cual las imágenes inconscientes u oníricas se asocian con símbolos universales, presentes en la mitología, la religión, la mística, etc. Es decir que los contenidos inconscientes individuales deben ser asociados a esos referentes universales, para que se puedan interpretar adecuadamente.

En otras palabras, el proceso de análisis de un individuo busca la presencia de contenidos universales, en esa persona en particular. Esto es lo que permite interpretar sus síntomas. Para Newman, el referente central de esos contenidos universales es la mitología. Tanto así, que el propio Jung reconoció que la obra de su discípulo era mucho más amplia que la suya propia, en este aspecto en particular.

Carl Jung

La Gran Madre

El nombre de Erich Newmann cobró notoriedad especialmente por una de sus grandes aportaciones: el complejo de la Gran Madre. Partió de la idea de que en todas las culturas existe un mito relacionado con una gran diosa madre, muchas veces representada como la madre tierra. Dichas diosas son incluso anteriores a la aparición de los dioses masculinos.

Newmann describió a la Gran Madre como un arquetipo. Corresponde a la dimensión de lo femenino y se configura de tres maneras: la madre buena, la madre mala y la combinación de ambas. Estas configuraciones corresponden, a su vez, a la madre buena, la madre terrible y la gran madre. La primera tiene elementos positivos de lo masculino y de lo femenino; la segunda, elementos negativos de ambos polos; y la tercera, elementos positivos y negativos de los dos géneros.

Lo importante de esta concepción es que da a lo femenino un papel fundacional en la psiquis humana. Esto resulta notable para un tiempo en el que el centro de interés eran el complejo de Edipo y la envidia del pene. Incluso en el propio Jung primaba una visión masculina del desarrollo psíquico.

Rostro de una mujer

El Círculo de Eranos

Erich Newmann formó parte del Círculo de Eranos, una organización de carácter multidisciplinario. En ella se reunían destacados intelectuales, una vez por año. Cada encuentro tenía una duración de ocho días, durante los cuales convivían juntos y presentaban sus planteamientos alrededor de un tema, en un ambiente de camaradería.

Cada uno de los presentes trataba alguna temática, por un lapso de dos horas. Luego, los demás presentaban sus apreciaciones frente al mismo, en lo que llamaban el “banquete de ideas”. No pretendían ponerse de acuerdo, sino crear una especie de caleidoscopio multicolor, en el que tuvieran cabida todas las perspectivas.

Newmann fue uno de los miembros más influyentes del Círculo de Eranos. Casi todos sus planteamientos pasaron por el tamiz de esas presentaciones y discusiones colectivas. Los últimos años de su vida los pasó en Tel Aviv, en donde murió el 5 de noviembre de 1960. Sus obras más conocidas son Los orígenes e historia de la conciencia, La Gran Madre. Una fenomenología de las creaciones femeninas de lo inconsciente y Psicología profunda y nueva ética: nueva valoración de la conducta humana a la luz de la psicología moderna.

Fernández, M. Á. C. (1996). La mujer en algunas literaturas occidentales: una aproximación bibliográfica. Scriptura, (12), 215-252.