Ernesto Sabato, dentro y fuera de la escritura

3 septiembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga María Alejandra Castro Arbeláez
La vida de Ernesto Sabato resulta fascinante, pues se trata de uno de esos intelectuales para los que no existen barreras. De la ciencia a la literatura y de la política a la filosofía; Ernesto Sabato rompía barreras y lo sigue haciendo gracias a su inmortal obra.

Ernesto Sabato es un buen ejemplo del intelectual para el que no existen las fronteras, nos conquistó con su obra, pero también con sus inigualables discursos. El autor argentino logró enamorar al mundo a través de la palabra, pero también incursionó en otros campos como el científico.

Así, podríamos definirlo como un hombre versátil que, además de adentrarse en la escritura, realizó grandes aportes en ciencias y abrazó la filosofía. En cada campo que recorrió dejo huella. Por ello, hemos querido dedicarle un artículo en el que recorrer su vida, parte de su obra y de sus innumerables aportaciones.

«Vivir consiste en construir futuros recuerdos».

-Ernesto Sabato-

Ernesto Sábato

Vida

Ernesto Sabato nació el 24 de junio de 1911, en Rojas, Argentina. Provenía de una familia de clase media de origen italiano y fue el penúltimo de un total de once hermanos.

Sus primeros años como estudiante los pasó en Rojas, más tarde, se trasladó a La Plata con el fin de terminar sus estudios de secundaria. Una vez finalizada esta etapa, comenzó a estudiar Física en la Universidad de la Plata. Durante su estancia allí, conoció a la mujer que estuvo a su lado el resto de su vida, Matilde Kusminsky Ricther.

Para el año 1934, Sabato fue enviado a Moscú como delegado del partido comunista de Argentina. En la escala que hizo en Bruselas, decidió escapar, por lo que huyó a París, ciudad en la que se dedicó a escribir por un tiempo para, posteriormente, regresar a Buenos Aires y contraer matrimonio.

En 1937, se doctoró en Ciencias Físicas y Matemáticas en la Universidad Nacional de la Plata. Tras obtener su doctorado, decidió continuar con su investigación en París; por otro lado, el 25 de mayo de 1938, nació su primer hijo, Jorge Federico.

Justo antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, fue transferido a Massachusetts, y en 1940 regresó a Argentina y se dedicó a la docencia en la Universidad de la Plata, pertenecía al área de ingeniería y al posgrado de relatividad y mecánica cuántica.

No fue hasta 1943 cuando abandonó, en parte, la rama científica para dedicarse de lleno al arte. Se estableció en la provincia de Córdoba, donde permaneció en un rancho sin agua ni luz. Estuvo escribiendo durante bastante tiempo y también colaboraba en revistas y en la elaboración de reseñas.

Los años posteriores los dedicó, principalmente, a la escritura. Sin embargo, un duro golpe ensombreció la vida de Sabato, su hijo Jorge Federico falleció en un accidente automovilístico en 1955 y su esposa lo haría en 1998. Sabato vivió una vida longeva y falleció como consecuencia de una neumonía el 30 de abril de 2011, justo 55 días antes de cumplir 100 años. 

Ernesto Sabato, más allá de la escritura

A Ernesto Sabato se le reconoce, fundamentalmente, por la escritura, pero como bien hemos aventurado, no solo participó en este campo. Veamos cómo participó en otras disciplinas:

  • Política: durante algunos años, se inclinó por el socialismo; de hecho, fue elegido delegado. Sin embargo, en sus últimos escritos y apariciones públicas. se alejó de esta corriente y abogó por una sociedad basada en la libertad individual, la descentralización y la cooperación.
  • Física y matemáticas: se le concedió una beca para desarrollar investigaciones acerca de radiaciones atómicas en el Laboratorio Curie en París. Sin embargo, se distanció de la ciencia tras entrar en contacto con el surrealismo en París.
  • Pintura: ya en 1970, Sabato pensó que ya lo había dicho todo como escritor, además, un problema visual lo llevó a dejar de leer y escribir para sumergirse en el mundo de la pintura.

Ernesto Sabato fue bastante cercano a la filosofía. Su vínculo emanaba de la importancia que le daba al conocimiento y que veía como la verdadera fuente de libertad para el ser humano. De esta manera, escribió diversos artículos filosóficos en los que criticaba a la ciencia pues, a diferencia de la filosofía, la veía como fuente de deshumanización.

Por otra parte, revisando la vida del escritor argentino, podemos observar una fuerte inclinación por temas sociales, culturales y políticos. Evidencia de ello fueron los diversos trabajos de gran prestigio que desmpeñó, por ejemplo, fue director de la Unesco y del Ministerio de Relaciones Exteriores, a los que renunció por discrepancias.

Libros antiguos

Obra de Ernesto Sabato

Como hemos dicho, enmarcar a Ernesto Sabato únicamente como escritor supondría no hacerle justicia, no ser del todo fiel a la inigualable actividad intelectual que llevó a cabo. Pero, no cabe duda, de que es mundialmente reconocido y aclamado por sus textos. Así, recopilamos una breve selección de algunas de sus obras más aclamadas:

  • El tunel (1948): Es una novela psicológica narrada en primera persona en la que se sumerge en el existencialismo. En ella, el personaje principal, expone desde la cárcel los motivos que le llevaron a cometer un asesinato. Esta novela fue rechazada en diversas editoriales, pero una vez publicada, se hizo con grades elogios; incluso provenientes de personalidades importantes como Albert Camus.
  • Sobre Héroes y Tumbas (1961): La escribió Ernesto Sabato a los 50 años. Fue considerada la mejor novela argentina del siglo XX y narra diversos argumentos de forma paralela, ambientados en el peronismo. Sabato pensó en quemarla, pero gracias a su esposa no lo hizo.
  • Abaddón el exterminador (1974): Esta obra muestra al escritor de una forma más experimental. Se trata de un discurso apocalíptico que recrea sucesos importantes de la historia de Argentina, acompañados de dramas mundiales del siglo XX.

Ernesto Sabato también publicó diversos artículos, la mayoría de índole filosófica. Destacan algunos inclinados hacia la política, por ejemplo: El otro rostro del peronismo: Carta abierta a Mario Amadeo, en el que defendió a Evita Perón y a sus seguidores.

El reconocimiento de autores importantes no tardó en llegar, muchos alabaron su trabajo, fue destacado en diferentes revistas y entrevistas. Por lo que no es de extrañar que recibiera diversos premios por su trayectoria, los más destacados son:

  • Gran Premio de la Sociedad Argentina de escritores.
  • Mejor novela extranjera en París.
  • Premio Miguel de Cervantes.

Indudablemente, Ernesto Sabato fue un autor que dejó huella. Sus acercamientos a la filosofía, a la ciencia, y a la política hicieron de él un autor inigualable. Con este artículo, queremos invitarte a hacerle un hueco en tu biblioteca (si no lo tiene ya), a que te aproximes a su figura y reflexiones con sus maravillosos textos.

«Siempre es levemente siniestro volver a los lugares que han sido testigos de un instante de perfección».

-Ernesto Sabato-

Sabato, E. (1998). Abaddón el exterminador. Sudamericana. Constenla, J. (1997). Sábato, el hombre: una biografía. Seix Barral. Sabato, E. (2004). Sobre héroes y tumbas. Fundación Biblioteca Ayacuch. Sabato, E. (2008). El túnel. Ediciones Urano.