¿Qué es el estímulo neutro en psicología?

En el enfoque conductual de la psicología existen varios términos centrales que permiten comprender cómo aprendemos. Uno de ellos es el estímulo neutro. ¿Quiere saber de qué se trata? ¡Sigue leyendo!
¿Qué es el estímulo neutro en psicología?
José Padilla

Escrito y verificado por el psicólogo José Padilla.

Última actualización: 13 abril, 2022

Nuestra vida está saturada de estimulación. Basta con salir a caminar por la ciudad y observar publicidades por aquí, anuncios por allá. Así, día a día vivimos en medio de estímulos de diferentes tipos y formas que provocan reacciones adaptadas al contexto. Sin embargo, es curioso, pero también hay estímulos que no producen ningún tipo de respuesta. A estos estímulos el conductismo los designa como estímulos neutros (EN).

¿Qué es un estímulo neutro y por qué no genera respuesta alguna? ¿Puede un estímulo neutro llega a producir una reacción? En la psicología de la conducta se sostiene que toda respuesta es precedida, al menos, por un estímulo.

Parece, entonces, que nuestra vida y todo lo que hacemos es una simple reacción. Sin embargo, ¿es realmente así? En este artículo analizaremos, desde el conductismo, qué son los estímulos neutros, por qué no producen respuesta y cómo podrían llegar a ocasionarlas.

¿Qué es un estímulo neutro?

Ivan Pavlov desarrolló diferentes experimentos bajo la tradición reflexológica. Uno de los más reconocidos, y que dio paso a la aparición del condicionamiento clásico, fue el de los perros.

En él los perros salivaban (respuesta incondicionada) en presencia de la comida (estímulo incondicionado), pero no en presencia de un sonido neutro (sonido de la campana). Sin embargo, una vez los animales asociaban el sonido de la campana con la comida, eran capaces de salivar (respuesta condicionada) tan solo con escuchar el sonido de la campana (estímulo condicionado).

Para el condicionamiento clásico, la respuesta de un organismo ante un estímulo se transfiere a otro por medio de una asociación entre ambos. Este tipo de condicionamiento se basa en lo que podríamos denominar el aprendizaje de señales. Una señal es un estímulo que anticipa, con un determinado grado de fiabilidad, un acontecimiento generalmente significativo.

Si volvemos al experimento de Pavlov y lo analizamos con detenimiento, veremos que el sonido de la campana no generaba ningún tipo de respuesta significativa en los perros como, por ejemplo, la salivación. A lo sumo, hacía que los perros enfocaran su atención en ella, pero no más. No se emitía una respuesta significativa ni a nivel fisiológico ni a nivel conductual.

Por lo tanto, podemos afirmar que un estímulo neutro es aquel que no produce ningún efecto sobre la conducta o que no produce una respuesta significativa en el organismo.

Mano tocando una campanilla
El estímulo neutro no produce ningún tipo de respuesta.

¿Por qué no produce respuesta el estímulo neutro?

Un EN no provoca respuesta porque no afecta significativamente al organismo. O sea, no representa algo importante. Su presencia o ausencia es más bien indiferente, porque no tiene valor para el individuo. Si está presente, no afecta al individuo ni a nivel conductual, ni emocional, ni cognitivo; si está ausente, igual.

Algunos ejemplos de estímulos neutros son los siguientes:

  • El sonido de una cuchara que dejas caer intencionalmente.
  • El ruido de una mesa cuando la arrastras por el piso.
  • La tasa de agua hirviendo sobre la estufa.
  • El sonido de una campana, como en el experimento de Pavlov.
  • La melodía de una canción cuando la escuchas por primera vez.
  • El sabor de un caramelo cuando te lo comes.

Los estímulos de estos ejemplos no activan una respuesta trascendente en el organismo. Su presencia no afecta en lo más mínimo su existencia. Que la cuchara haga o no ruido al caer no afecta de manera negativa o positiva tu conducta. Cuando comes un caramelo, a lo mejor lo disfrutas, pero no te produce una respuesta significativa, ni fisiológica, ni conductualmente hablando.

Los estímulos neutros no producen respuesta porque sencillamente no están asociados a un estímulo (incondicionado) que la provoque. Si lo estuvieran, la historia sería otra.

Por ejemplo, el sonido de una puerta que se abre chirriando es un estímulo neutro que no provoca respuesta alguna en un gato. Si asociamos ese sonido repetidamente con un estímulo incondicionado (comida), ese sonido neutro eventualmente será capaz de cambiar el comportamiento del animal. Esto fue lo que sucedió en el experimento de los perros de Pavlov.

Perro con campanilla y comedero
Cuando el estímulo neutro produce una respuesta, pasa a ser un estímulo condicionado.

¿Cómo podría un EN producir una respuesta?

En realidad, un EN nunca podría producir una respuesta. Para hacerlo tendría que convertirse en otro tipo de estímulo: un estímulo condicionado. Para ello, tendría que asociarse con un estímulo incondicionado (EI), que son aquellos capaces de producir respuestas automáticas, por ejemplo, la comida (EI) provocaba salivación en los perros de Pavlov.

Cuando Pavlov presento repetidas veces el sonido de la campana (EN) en presencia de la comida (EI), este logró desencadenar las mismas respuestas que la comida provocaba. O sea, el sonido de la campana adquirido, del estímulo incondicionado, la propiedad de causar una respuesta: la salivación (respuesta incondicionada).

Así, como mencionamos más arriba, la respuesta ante un estímulo se transfiere a otro por medio de una asociación entre ambos.

Una vez asociado el EN con un EI, el primero es capaz de producir una respuesta similar a la que el EI producía, solo que esta ya no será una respuesta incondicionada, sino condicionada, y el EN ya no será neutro, sino condicionado (EC).

En realidad, lo que cambia es el nombre del estímulo y su capacidad de producir una respuesta, porque en sí mismo el estímulo sigue siendo el mismo. Por ejemplo, en el experimento de Pavlov, el sonido de la campana seguía siendo el mismo. En el ejemplo del gato y el sonido de la puerta, el chirrido que esta emitía era el mismo.

Para finalizar, en psicología el estímulo neutro es entendido como aquel que no tiene un impacto significativo sobre la conducta del organismo, pero que al mismo tiempo tiene el potencial de llegar a producir respuestas intensas, en la medida en que se asocie con un estímulo incondicionado. Este tipo de estímulos son muy comunes en nuestra vida.

Desde tu experiencia, ¿qué estímulos (EN) no te generaban respuestas y ahora sí (EC)? ¿Puedes determinar cuáles son los estímulos neutrales en tu vida cotidiana?

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