Evita que tu pasado inconsciente domine tu futuro

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 25 noviembre, 2015
Jose Motta · 27 febrero, 2014


Hace mas de 100 años, cuando Sigmund Freud comenzó a hablar del inconsciente, el ser humano emprendió un camino de investigación de esta sombra que todos llevamos, de aspecto misterioso e invisible. No se lo puede ver ni tocar, si alguien quiere saber algo de el, se puede buscarlo por medio de asociaciones aleatorias. Generalmente cuando tenemos noticias de el es para llevarnos las manos a la cabeza tras percibir las consecuencias poco agradables debido a su mandato.

“Tu no eres tu, no eres lo que quieres ser…. eres tu inconsciente”

Y es así que hemos ido aprendiendo que el inconsciente es el titiritero de nuestras vidas, y nosotros permanecemos entrenando el arte de ser el títere.

Los neurólogos han descubierto donde vive, su hogar se encuentra en lo que se llama el tercer cerebro (dejaré el aspecto anatómico para otro articulo, así deberás volver y leerlo en el futuro), y gracias a el podemos hacer cosas tan espectaculares como manejar un coche sin agobiarnos con todo lo que tenemos que pensar al mismo tiempo (velocidad, coche a la derecha, a la izquierda, persona cruzando la calle, pies, manos, sonido, visión, etc.). También podemos caminar y hablar al mismo tiempo, sin tener que pensar que músculos mover para dar un paso, e incluso podemos respirar sin siquiera ser conscientes de ello. Gracias inconsciente!!!

De todas maneras, muchas veces cuando la gente se encuentra con resultados desagradables en la vida producto de las acciones de ellos mismos, una escusa muy recurrente es justamente recurrir al inconsciente: “es que lo hice inconscientemente”, “le salió del inconsciente”, “que querés que haga? Es inconsciente!” etc. Claro… cada uno parece ser la victima de su propio e incontrolable inconsciente,  despotricando a un pasado lejano del cual ya poco se recuerda.

La ganancia con esta actitud es que uno se desliga de la responsabilidad  y sus consecuencias negativas; total….. es el inconsciente. Una catarata de escusas brotan de la impotencia de saberse a merced de este. Como es posible hacer algo si el inconsciente nos domina desde el pasado donde fue labrado.

EL PASADO NO IGUALA AL FUTURO

Es verdad que el 95% o mas, del trabajo cerebral y nuestra percepción es inconsciente o al menos, no consciente. Es verdad que somos condicionados por un pasado que cultivó los programas mentales del presente. Pero es mentira que el pasado irremediablemente diseñará el futuro.

La decisión de crear un futuro diferente de los condicionamientos del inconsciente es de cada uno. Este no esta para darnos una coartada y así excusarnos de intentar planificar o cambiar nuestro porvenir, para decirnos que podemos o que no podemos, sino para asistirnos con el increíblemente complejo y agobiante sistema nervioso. Por lo tanto poner al inconsciente como pretexto de no cambiar es darse por vencido o renunciar a cualquier desafío que implique el sueño de superación personal. Y esta superación no es nada mas ni nada menos que dejar nuestro condicionamiento pasado atrás para atrapar al futuro que se quiere crear.

El inconsciente se puede modificar, eso ya esta demostrado científicamente porque el cerebro es un órgano en constante cambio. Pero esas modificaciones deben ser voluntarias, no hay nada ni nadie que nos pueda ayudar en esta tarea. Entrenando una y otra ves conscientemente que es lo que se decide que se quiere, a la larga el futuro no tiene porque ser igual que nuestro pasado.