¿Existe el efecto Romeo y Julieta?

Raquel Lemos Rodríguez · 28 mayo, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 28 mayo, 2019
Muchas parejas viven bajo el efecto Romeo y Julieta. Pero, ¿qué es realmente y cómo se puede identificar?

Romeo y Julieta es una obra del conocido dramaturgo Shakespeare que trata sobre una pareja de enamorados que lucha contra una serie de problemas que evitan que estén juntos. A pesar de los esfuerzos que hacen, ambos terminan suicidándose. Como vemos, una gran tragedia. No obstante, ese ímpetu por seguir juntos a pesar de todo e, incluso, elegir la muerte antes de estar separados es algo que condiciona a muchas parejas. A esto se le llama el efecto Romeo y Julieta.

El esfuerzo, las dificultades y la lucha son ingredientes que, en lugar de hacer que en una relación sus integrantes tomen la decisión de separarse y así vivir tranquilos, se convierten en leña que utilizan para avivar el fuego de la pasión presente en el enamoramiento. Necesitan esos ingredientes para sentir algo por la otra persona. En el caso de que falten, puede que crean que ya no están enamorados. Aunque esto pueda parecer absurdo, tiene una razón de ser.

La dopamina presente en el efecto Romeo y Julieta

Se sabe que los hábitos de las parejas cuya relación está condicionada por el efecto Romeo y Julieta, en realidad, están regidos por la dopamina. Un neurotransmisor, como bien señala el artículo Dopamina: síntesis, liberación de receptores en el Sistema Nervioso Central, que participa en la regulación de determinadas funciones como la emotividad y la afectividad. Cuando se produce una situación adversa como las que vivieron Romeo y Julieta, la dopamina aumenta.

Dopamina

El hecho de que la familia esté en contra de la unión de los enamorados, que estos tengan que casarse en secreto y separarse después de manera forzosa, genera una tensión bioquímica que, de alguna manera, resulta adictiva. Todos estos sucesos no hacen más que aumentar la producción de dopamina, lo cual tiene una serie de consecuencias que no hacen más que avivar la pasión entre los enamorados:

  • Mayor oposición a las adversidades: los problemas que se presentan y que intentan separar a la pareja no hacen más que permitir que afloren nuevas estrategias para afrontarlos.
  • Fuerte apego: el apego y la sensación exagerada de querer estar juntos se incrementa cada vez más ante cada problema que surge e intenta separar a la pareja.

«Prefiero morir ahora que prolongar mi muerte si no tengo tu amor».

Romeo y Julieta

El desencanto en el efecto Romeo y Julieta

Está claro que en el caso de Romeo y Julieta el desenlace es terrible. Pero a todos nos surge una duda: ¿qué hubiese ocurrido si la historia continuase con ellos? Probablemente, seguirían luchando contra los constantes intentos que su familia llevaba a cabo para separarlos. Sin embargo, en el caso de que estos ya no estuvieran lo más probable es que surgiese el desencanto.

A muchas parejas que sufren el efecto Romeo y Julieta les sucede esto. En el momento en el que los problemas ya no marcan su relación pueden ocurrir dos cosas: que los inventen generando discusiones absurdas o que rompan la relación porque se empiezan a aburrir.

Antes la pareja lo era todo, captaba toda la atención. Pero cuando la dopamina ya no está presente esto cambia, como indica el artículo Neurobiología del amor, provocando que se empiecen a fijar en otras personas con las que poder experimentar, de nuevo, ese subidón de dopamina.

Pareja discutiendo

La adicción a la dopamina

Muchas personas son adictas a la dopamina. Son incapaces de estar en una relación si no hay problemas, dificultades y situaciones límite que les hagan sentir ese subidón y excitación. Esto es un gran problema, pues suelen creer que el amor es esto, lucha y esfuerzo constante.

Si, además, existen circunstancias en las que terceras personas intentan separarlas de su pareja, mucho mejor. Pero, a pesar de que esto aviva en un principio la relación, también puede terminar desgastándola.

«Entonces el amor se convirtió en duda: no quedaba más que un adiós, un hasta siempre, inolvidable».

-Anna Bahena-

Es muy posible que nosotros mismos hayamos experimentado el efecto Romeo y Julieta o que lo hayamos visto en otras personas. Sea como fuere, no es nada saludable estar en una relación así.

Lo que debe mover a dos personas a estar juntas no son los problemas, sino la tranquilidad y el bienestar de crear una vida en común equilibrada. Y tú, ¿has tenido relaciones que han estado bajo el efecto Romeo y Julieta?

  • Mansilla Izquierdo, F. (2002). Codependencia y psicoterapia interpersonal. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, (81), 9-19.
  • Molero Chamizo, A., Urbina, R., & Nathzidy, G. (2012). Cerebro y comportamiento: una revisión.
  • Pérez F, Juan Manuel, & Orellana V, Gricel. (2007). Avances en la clínica de las adicciones: el rol del aprendizaje y la dopamina. Revista médica de Chile135(3), 384-391. https://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872007000300015