¿Existe relación entre los dolores musculares y la ansiedad?

06 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga María Paula Rojas
En muchas ocasiones, no notamos la relación que existe entre salud física y mental. Por lo tanto, no notamos como la ansiedad puede generarnos dolores musculares. Te lo explicamos.

La ansiedad es un lastre con el que podemos cargar a diario. El hecho de tener que entregar un trabajo o conocer una persona nueva puede hacer que aparezca esta sensación. Aun así, en ocasiones, la ansiedad puede afectarnos en el plano físico sin darnos cuenta. Esto se traduce en dolores de cabeza, palpitaciones o dolores musculares.

En el caso de estos últimos, pueden generar un malestar tan grande que disminuya el rendimiento en las actividades diarias. De aquí, la importancia de entender la relación que existe entre la ansiedad y los dolores musculares. Además de conocer algunas estrategias que se puedan aplicar en todos los contextos para disminuir o quitar estos dolores, mejorando la calidad de vida.

Mujer con dolores musculares

¿Cómo la ansiedad puede tensionar los músculos?

Es importante entender que la ansiedad es una respuesta adaptativa que tenemos ante situaciones externas que percibimos como peligrosas. Esta va acompañada de emociones displacenteras, como el miedo, que genera tensión física y emocional. Como resultado, pueden aparecen algunas reacciones como el aumento del ritmo cardiaco, la aceleración de la respiración, la vasoconstricción y la tensión muscular. Todo esto con el fin de preparar la huida.

Aun así, es importante aclarar que hay personas que son más propensas a generar tensión muscular cuando sienten ansiedad. Por lo tanto, pueden desarrollar dolores musculares que afecten su salud física. Es decir, cuando la persona se encuentra en una situación potencialmente estresante, se tensiona. Además, si esta tensión se prolonga en el tiempo, es probable que le empiecen a doler los músculos.

De igual manera, se ha observado como la salud mental tiene una gran influencia en la salud física. Por lo tanto, emociones como el miedo o la sorpresa, asociadas a la ansiedad, pueden generar malestares físicos. Lo más comunes son: los dolores de cabeza y musculares, especialmente en la espalda, hombros y cuello.

Relación cerebral entre los dolores musculares y la ansiedad

Actualmente, se ha encontrado que tanto el dolor como la ansiedad tienen una compleja interacción con los sistemas que equilibran el cuerpo. Todo esto en respuesta a un estímulo que puede ser amenazante. Por lo tanto, se considera como un proceso que integra información cognitivo, emocional y sensorial respecto a los estímulos externos.

A nivel cerebral se ha observado que la corteza cingulada anterior se activa cuando sentimos ansiedad o dolores musculares. Específicamente, suele activarse cuando el estímulo es desagradable y genera malestar o dolor, promoviendo así el comportamiento de huida y evitación del mismo

Aun así, se conoce que el dolor activa otras partes cerebrales como la corteza somatosensorial, la corteza insular, el cerebelo, los ganglios basales y el tálamo. Esta activación se puede realizar sin necesidad de tener el estímulo externo que genere ese malestar. Se ha visto que especialmente esta activación se da cuando la situación genera ansiedad, depresión o estrés.

Dolores musculares y ansiedad: ¿dónde se pueden desarrollar?

Como vimos anteriormente, es innegable la relación entre los dolores musculares y la ansiedad. Con arduas investigaciones, se ha encontrado que el desarrollo de estas dos afecciones se da especialmente en el ámbito laboral.

Esta relación impacta tanto a la empresa como al trabajador. Estos últimos ven involucrada su actividad laboral, afectando su bienestar y disminuyendo su productividad. Por su parte, para la empresa, hay una disminución en la rentabilidad y puede aumentar los costos debido a las bajas laborares.

Una de las opciones para mejorar esta situación es la implementación de un programa en el que se trabaje tanto la ansiedad como los dolores musculares. En este caso, se pueden realizar sesiones de estiramientos, con las que se disminuyen los dolores musculares. Asimismo, esta actividad ayuda a mejorar el equilibrio emocional, la autoimagen y la ansiedad que se puede presentar dentro de la oficina.

Mujer estirando en el trabajo

¿Qué estrategias podemos utilizar para disminuir los dolores musculares relacionados con la ansiedad?

Existen diferentes estrategias que podemos aplicar por nuestra propia cuenta o con ayuda de un psicólogo. Todo con el fin de mejorar la ansiedad y, por ende, la aparición de los dolores musculares relacionados con ellos. Entre estos están los siguientes:

  • Practicar mindfulness. Con esta práctica, aumenta la consciencia sobre el estado de nuestro cuerpo. Con esta estrategia puedes identificar los factores internos y externos que nos generan ansiedad y las consecuencias que tiene en nuestro propio cuerpo, evitando así algunas tensiones o dolores musculares.
  • Aplicar la reestructuración cognitiva: es una técnica eficaz para asumir de manera mucho más objetiva las situaciones que pueden generarnos ansiedad. Esto ayuda al manejo impulsivo de respuestas frente a situaciones adversas.
  • Practicar técnicas de relajación: En general, las técnicas de relajación ayudan a aliviar tensiones. Esto repercute en la disminución de la ansiedad y de los dolores musculares asociados a ellos. Además, nos ayuda a tomar consciencia de todas las partes del cuerpo, notando dónde se puede generar el dolor y así relajarla para evitarlo.

En resumen, podemos ver cómo hay una estrecha relación entre la ansiedad y dolores musculares. Teniendo en cuenta que cualquier situación que nos incomode puede repercutir de manera directa en nuestra salud física. Por lo tanto, en el momento que se maneja la ansiedad, podemos disminuir el malestar físico como por ejemplo, los dolores musculares.